El público lo demandaba y yo me debo a mi público cual folclórica. Este es el post que todos estabais esperando, todo lo que queríais saber sobre las BICICLETAS PLEGABLES! Y de paso me ayudáis a ponerle nombre a la mía
Efectivamente amigos, hoy me gustaría hablaros de estos simpáticos artefactos, que como algunos sabéis, últimamente utilizo para ir y volver al trabajo, y que suponen una forma cómoda, barata, saludable y beneficiosa para el planeta de desplazarse.
La bicicleta en general es un medio de transporte ideal para hacer distancias cortas en sitios con buen clima y no demasiado desnivel, y en muchos países el porcentaje de gente que la usa en sus desplazamientos del día a día es muy alto, mucho más del que lo hacemos en España.

Si a esto le añadimos la capacidad de doblarse y convertirse en un paquete de apenas 10 kg que te puedes llevar debajo del brazo y subirlo al metro y a la oficina, tenemos un vehículo que la gente debería empezar a tener en cuenta al plantearse su movilidad.
Las bicicletas normalmente no están permitidas en los trenes ni en los vagones de metro o tienen restringido su uso a horas de poca ocupación, por lo que salvo que nos consideremos unos Induraines, el rango en el que nos podemos mover con una bici normal es digamos de 15 Km. También existe el problema de cruzar las autopistas y carreteras que suelen rodear las grandes ciudades, que salvo excepciones, no cuentan con carril bici. Encima, cuando llegas a tu destino no sueles tener dónde dejarla, y en la calle corres el riesgo de que cuando te dispongas a volver a casa te encuentres una cadena colgando en el sitio en el que antes estaba tu bici.
Una bici plegable te permite ir pedaleando desde tu casa hasta la estación de tren más cercana, plegar la bici, subir con ella al tren y bajar ya en el corazón de la ciudad y moverte desde allí hasta tu destino final.
Una vez llegas a la oficina, puedes plegarla, subírtela y guardarla debajo de la mesa, con el único peligro de que algún simpático compañero te la esconda. Esto siempre se puede combatir robándole las llaves de su coche, que además son más fáciles de esconder. Si además no disponéis de mucho sitio en casa como es mi caso, la bici te la subes y la guardas plegada en un rinconcito. Continuar leyendo »