Legado de un títere ingenuo XLVII y se acabó
Viernes, Julio 4th, 2008 | Leído 53 vecesLa primera luz del alba iluminó mis párpados. Me desperté y el primer pensamiento que se pasó por mi cabeza fue el de besar a Marie, eso para comenzar. Cuál sería mi sorpresa al comprobar que no había nadie junto a mí.






