alex: QUE ESTUPIDEZ, ANTES DE HABLAR DE MICHAEL DEBERIAS INFORMARTE UN POCO MAS DE EL,... Optimus PRIME: OYE MARLON DE TRES APELLIDOS, VEO QUE TIENES LA LETRA K PEGADA EN LA... arlne: ICH LIVE DICH MICHEL JACKSON ??? arlne: TE AMO MICHEL JACKSON ??? Boticaria: Yo también pertenezco al club de los 14! MARLON ISAAC NAJERA ARCE: UN SALUDO DESDE HONDURAS BUENO MI COMENTARIO ENTRANSFORMERS... sil: Menudo circo esta haciendo con Michael, hasta hoy ya he empezado a ver en la tele... De Cabo: Bienvenida al club de los 14 puntos Sil nicole union: mm…no se qe deciir en 24 años mas yo tendria 38 es un poco dificil... Jesus: BUENO LO UNICO QUE APOYA TU TEORIA ES QUE , COMO UNA PERSONA CON TANTOS...
Viajes, estudios y trabajos varios me han impedido cumplir mi cita con vosotros en las últimas semanas, pero ya estoy de vuelta con algo que espero que os guste. Y es que la nueva campaña de Orange usa como sintonía el Waltzing Mathilda, el himno no oficial de esa Australia que tan bien conoce nuestro amigo Chuscurro. La canción es bastante conocida, pero aquí en España la conocimos en los 80 como la música de Valle Secreto.
Conseguir algunas de las entrevistas de esta sección me ha costado, sangre, sudor y suplicas. Pero este tipo de esfuerzos a veces te los compensa el destino, el karma, la potra universal o como queramos llamarlo.
El caso es que el otro día me encontraba en la cola del paro, por razones que no vienen al caso, y que indudablemente nada tiene que ver con mi ausencia de talento o con mi contrato en negro por este blog, y justo delante de mí me creí reconocer una figura familiar. Dos orejas como dos palmeras de chocolate, una nariz como una replica de un cohete de la NASA y sobre todo ese gesto perdido, esa tontuna patente, esa simpleza insultante.
Ha pasado casi un mes… y ¡vaya por lost!, te echo de menos, dharma mía. Prometí esta vez una espera digna y paciente. ¿Qué son seis meses después de todo lo que más has dado estos años?… Pero me cuesta tanto olvidarte:
Antes de ayer sin ir más lejos fui a la heladería y pedí un Frigopie de cuatro dedos, y al abrir el congelador tuve un montón de “flashes” ante mis ojos. Y por la noche estuve en una disco y al ver el humo negro flotando en el ambiente, mis ojos comenzaron a llorar…
Es inevitable. Prometí no escribirte, prometí no preguntar por ti, prometí no investigar… Solamente esperar, dejar que me sorprendieras por última vez… pero no he podido ni aguantar un mes.
Ayer, a pesar del calor, salí a dar una vuelta por los foros.
Es toda una experiencia vivir con miedo… ¿verdad?. Eso es lo que significa ser esclavo.
Yo… he visto cosas que vosotros no creeríais… atacar naves (Black Rock) en llamas (The Flame) más allá de Orión, he visto flashes brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Taweret. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.
Ante todo disculpas por el pareado, pero las miles de rimas fáciles del título de esta serie sacan a la luz al poeta frustrado que llevó en el interior.
Hablemos de la serie, en serio.Hace algunas fechas hice un post en este blog anunciando su nacimiento. Parecía a simple vista una iniciativa interesante por su planteamiento y por su origen. Ha pasado ya el suficiente tiempo y capítulos como para formarme una opinión inicial sobre ella…. Y puedo decir que mi perspectiva para ver la serie ha cambiado de “ a ver qué coño ha hecho Victor (uno de los creadores)” a “a ver qué coño pasa”.
Vamos, que la serie mantiene el interés, y sólo por eso me voy a mojar recomendándola.
Si quieres saber más sobre ella definitivamente deberías verla, pero si sigues leyendo comentaré lo que más y menos me va gustando.
Admito que quizás esté siendo un poco visceral a la hora de valorar lo que acabo de ver. Admito que no debería perder las formas tan facilmente. Admito incluso que haber utilizado un título más sutil no habría estado de más. Pero qué le vamos a hacer. Me jode que algunas veces nos traten a los espectadores como tontos.
Eso sí, lo bueno que tiene escribir en un blog, es que si tienes un día malo, afilas tu pluma y te quedas a gusto. Mucho más barato que un psicoanalista, y más entretenido.
En fin, que como los más intuitivos habrán deducido, no me ha gustado el final de la tercera temporada de Heroes. Y aquí me hallo dispuesto a ponerles a caer de un burro.
Resulta que ayer estaba yo buscando tema para el rimembe, y tenía en mente una serie de hace muchos años de la cual no diré el nombre para el día que finalmente haga el post sobre ella no se rompa el efecto “Ala! es verdad! Cuanto tiempo!”. Esta serie se emitió en el 82 y se repuso en el 87, así que mirando el contexto histórico descubrí otra serie que también vio la luz en el 87 y que tenía en un rincón olvidado de mis recuerdos, la Tía de Frankenstein.
Escuchar su sintonía ha sido como abrir una puerta por la que han empezado a entrar montones de recuerdos. No espero que esta serie la conozca mucha gente, especialmente los más jóvenes, pues sólo tuvo 7 episodios, emitidos los viernes dentro del programa infantil La Linterna Mágica que echaban justo después de Barrio Sésamo hace ni más ni menos que 22 años, aunque sí tengo la esperanza que entre Ikensenhower, Vaderkkap, Chuscurro, Dimitri o Warning alguno pueda acordarse y sentir la misma oleada de buen rollo que tuve yo al hacer este redescubrimiento.