Rocky VI – spoiler de la versión no rodada


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Pues sí, pues sí… acabó de apagar la televisión indignado por una violación que han cometido sobre un monólogo y me conecto y veo a Rambo IV en el blog de De Cabo… y he decidido reinvidicar la verdadera versión de Rocky VI, la que no echaron en los cines, una que adelantamos hace dos años en Estado Crítico… el espacio de noticias reales de los Críticos Cítricos ( por cierto, próxima actuación 15 de Junio). Ahí va, se nos fue la olla pero espero que os guste:

Yo he sido siempre un gran seguidor de las cinco películas de la trilogía de Rocky, incluida la quinta… Aunque en honor a la verdad aquel que dijo que no hay quinto malo, en este caso se comió la mierda. El hijo de Stallone que aparecía en la película yo creo que no volvió a hacer cine por pura vergüenza. No gustó ni entre la gente del mundo del boxeo. Poli Diaz se pilló tal rebote cuando la vió que empezó a tirar cosas por la ventana…

En fin, que con ese precedente, sabía que muy mal tenía que escribir la sexta parte para ir a peor. Hoy he venido aquí para adelantaros en primicia lo que será su argumento:

La historia comienza en el asilo donde vive Rocky tras quedarse viudo. Un día al bajar al comedor se encuentran un cartel  en el que indican que debido a su alto nivel de colesterol ya no se servirán más hamburguesas. El cuñado de Rocky,  Polly, decide encabezar una protesta de octogenarios todos ellos antiguos veteranos de Vietnam. Rocky intenta calmarlos diciendo que siempre les quedará el McPollo, pero su cuñado le replica que quitarles las hamburguesas es como si le quitarán la nacionalidad americana. Aquí es donde puse una de las frases que más gusto a los productores…“Rocky, por las venas de un verdadero americano el colesterol deber campar libremente. No quiero comer ensaladilla y  tener una de esas venas rusas sin obstrucción donde la sangre corre Roja y comunista. Quiero unas venas contaminadas con los colores de Estados Unidos: rojo, blanco y azul.”

En ese momento es cuando se le obstruye la aorta le da un infarto, mira a los ojos a Rocky y le dice: “Mírame estoy muriendo como un auténtico americano”. “No dejes que al resto le quiten la libertad”…

Este momento fue muy duro para el actor que interpreta a Polly, porque que yo sepa no ha hecho ninguna película aparte de las de Rocky, con lo que esta muerte le mandaba definitivamente al paro. Yo a veces me he preguntado si realmente sería el cuñado de Stallone y por eso le contrataban.

Pero sigamos con la película. Aquí es donde Rocky decide vengarse y tendrá que enfrentarse a su poderoso enemigo. En la primera y la segunda fue Apollo Creek, en la tercera Mr T, en la cuarta el terrible ruso Ivan Drago, en la quinta… ¿a quién demonios le importa la quinta? En fin en esta sexta parte el villano es… El endocrino: el doctor Alí Mentación, un iraquí afincado en Norteamérica que obliga a los pacientes del asilo a tomar comida baja en calorias.

Y aquí es donde llega el esperado momento del…entrenamiento. Los entrenamientos en las películas de Rocky son tan indispensables como las mamadas en las películas porno, además sabes que como en éstas a continuación va a llegar el gran combate. Aunque en la de Rocky es combate de boxeo y en la porno es “con bate” de béisbol. La otra diferencia es que en la de Rocky suena de fondo en ojo del tigre, y en la porno el ojo del culo… En fin, retomemos la escena, el entrenamiento comienza en el gimnasio de la residencia, y luego sigue con carreras por los pasillos, y sus compañeros de asilo empiezan a seguirle cuando pasa por su lado: unos con sillas de ruedas, otros con muletas, otros con asma… La verdad es que ninguno aguanta más de tres segundos siguiendo su estela, algunos tropiezan, otros se desmayan y alguno está a punto de morir de un infarto. Sobre todo cuando Rocky se empeña en subir por las escaleras hacia el tejado. Al final acaban subiendo a la azotea en el ascensor para evitar disgustos mientras suena en el hilo musical la banda sonora de Rocky interpretada por Richard Cleiderman.Y hasta aquí puedo contar…. No voy a desvelar lo que pasa al final, aunque por supuesto el endocrino se va a llevar unas cuantas hostias bien dadas…, y será conocido como el maldito devorador de Kebabs. Ahora sólo me queda cruzar los dedos y esperar que me dejen escribir también  la cuarta parte de Rambo. Ya me lo estoy imaginando  diciendo su famosa  frase “No siento las piernas”. Y su compañero de aventuras, “¿qué ha sido John, un tiro, una granada, una mina?”. Y el respondiendo: “No, dios mío, ha sido la artritis”

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