Con casillero y paraguas

Con casillero y paraguas

¿Qué hay de nuevo, viejos?Pretendía ayer escribir la crónica del martes 25 después de haber visto la última proyección del día, no pudo ser. El cansancio se apoderó de mí, y me dije que necesitaba hacer una breve pausa para asentar todas las ideas que tenía en mi cabeza. Ayer fue otro día intenso.

Amanecí un poco tarde para mi idea inicial, así que no fui ver ningún pase matutino. En su lugar me dediqué a irme al sarao que había montado uno de los patrocinadores oficiales, la marca de refrescos que dividió a la opinión pública con el anunció de un popular actor (miembro por cierto del jurado de esta edición) y la autenticidad de sus glúteos zambulléndose en el frescor marino.

Se trataba de un premio al actor más golfo del cine español, premió que recibió, un no muy expresivo, Alberto San Juan de manos de Cayetana Guillén Cuervo. Flanquearon al golfo de Alberto dos azafatas que, muy a pesar de los taconazos de Cayetana, la superaban ampliamente en estatura.

Tras un breve cocktail, di por concluido el soso acto y me dirigí a la sala contigua del hotel María Cristina donde me hallaba, para adentrarme en el término de las actividades del día del cine andaluz. Presentado por María Barranco y con presencia del mundo de la industria y de la política andaluza, se comentaron algunas de las iniciativas que se vienen desarrollando en el mundo cinematográfico en esa región. Me di cuenta de que el acto llegaba a su fin cuando repentinamente comenzó la gente a llenar la amplia sala Excelsior, impaciente por la llegada del sabroso jamón de Huelva.

Unos canapés y varias copas de vino blanco más tarde, me dirigí a la sala de prensa para escribir la primera crónica festivalera que recibisteis ayer tarde. Finalizada ésta, puse rumbo al Teatro Principal para ver la primera película del día.

Caramel / Sukkar Banat
La producción franco-libanesa “Caramel“, resultó ser una de las sorpresas más agradables de todo lo visto hasta el momento. Una historia sobre varias mujeres que trabajan en salón de peluquería y que comparten sus alegrías y angustias diarias. Me sorprendió mucho la frescura de los diálogos y lo bien expuestas que están las distintas historias de cada personaje que se entrecruzan de vez en cuando. Cálido aplauso cuando aparecieron los créditos del final y una sonrisa de tonto que se me quedó a mí en los labios.

Entre peli y peli, un ligero alto en el camino para pasar de nuevo por el María Cristina y captar algo del ambiente de sus pasillos. El productor Elías Querejeta, padre de la cineasta Gracia que presentó en sección oficial “Siete mesas de billar francés“, el actor Javier Cámara, que saluda a un amigo, el ex-director de Zinemaldia, Diego Galán, conversando apaciblemente, el actor mejicano Diego Luna, las actrices argentinas protagonistas de “Encarnación“, la actriz Gloria Reuben (la doctora Jeanie Boulet de “Urgencias”), y más personajes del mundo del séptimo arte concentrados en el hotel.

Siguiendo las recomendaciones de una colaboradora de www.noticine.com que me comenta que sin casillero no soy nadie, me dirijo hacia el Kursaal para solucionar ese tema. Al ir a salir del María Cristina llueve intensamente y pido a uno de los empleados del hotel un paraguas. Bajo la firme promesa de devolverlo, me encamino hacia la zona de acreditados de los cubos de Moneo.

La compañera de Noticine.com me comenta que la importancia del casillero reside en que es el lugar donde la organización del festival deposita toda la información de actos y, sobre todo, las invitaciones a galas, cocktails o saraos de ese tipo.

Cuelgo la llave de mi recién estrenada taquilla y me dirijo al Teatro Principal para ver el segundo pase del día.Dirigida por Wayne Wang, “A Thousand Years of Good Prayers“, trata sobre la relación de un padre y una hija. El padre viaja desde China para ver a su hija afincada en Estados Unidos tras la muerte de su mujer. Una relación con afecto y tiranteces llena de escenas de ternura y también de dureza emocional. Recibió un gran aplauso a su término, veremos que posibilidades le aguardan dentro de la Sección Oficial.

El día se iba terminando, sólo me esperaba la cena y la proyección en los cines Antiguo Berri de la película de Paul Auster presentada fuera de concurso de la Sección Oficial. “The Inner Life Of Martin Frost” es historia novelesca pasada a la pantalla. Lo siento, Sr. Auster, le admiro un montón pero no me terminó de convencer. Quizá esta tarde, en el acto de presentación de la novela que lleva el mismo título que la película, pueda explicarme algunas dudas si es que tengo la oportunidad de hacerle alguna pregunta.

Ya veis que esto da para mucho. Tanto que, a veces, no sé que elegir, aunque de todo aquello que pueda daré cuenta a los lectores de este blog.Se despide, la Santísima Trinidad: Redactor, crítico y fotógrafo ;-)

La próxima edición, trataremos de conseguir más medios.
Un abrazo muy fuerte para todos y… ¡Seguiremos informando!

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  1. DieGuiTuS
    26 Septiembre, 2007

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