Iron Man, un superheroe no tan duro



Anoche estuve viendo Iron Man en un cine de mi barrio. Estábamos dudando entre “Dueños de la calle” (protagonizada por Keanu Reeves)y al final nos decidimos por Iron Man por una razón tan tonta como que Robert Downey Junior le da morbillo a una amiga mía y no quisimos desilusionarla. Su novio, de 2,02 de altura, se reía de la talla física del actor para picar a su chica así que pronto encontramos que había más puntos positivos que añadir si veíamos la película.

Después de agenciarme un enorme cubo de palomitas, a compartir, me puse rápidamente en situación. Cogimos buenas butacas y el público era sorprendentemente cívico, nada de comentarios a voz en grito ni de móviles sonando a mitad de proyección. Comienza la película y pronto, al ver al bueno de Robert tuve buenas vibraciones, su físico me encaja bien en el papel de héore redimido.

Todo comienza con un viaje en el que Tony Stark (Robert Downey Jr.), heredero, máximo accionista y cerebro de una puntera compañía armamentista, tiene planeado probar su última creación. El escenario elegido para probar un revolucionario misil es el desierto de Afganistán, pero tras el éxito, el convoy es interceptado y atacado por un grupo de talibanes en su retorno a la base militar.

No os cuento nada más de la trama aunque si habéis visto las imágenes de la campaña publicitaria en televisión os hacéis una idea de por donde van los tiros. Mi impresión es que la película está muy bien dirigida y no chirría como otras películas de personajes de la Marvel. Es mucho menos chabacana (si me permitís la expresión) e infantiloide que otros largometrajes de la misma temática. Además el balance entre guión, la relativa credibilidad de los personajes y el buen hacer del director consiguen un producto muy redondo y con poco margen para la crítica.

El reparto me ha parecido muy acertado y el hecho de que aparezca una de las actrices que me parecen más atractivas y carismáticas, Gwyneth Paltrow, es también un plus. Ella encabezó por un tiempo mi lista de divas cinematográficas, siendo desbancada de este particular top por Scarlett Johansson. Reconozco que me enamoré de Scarlett desde que la ví en “Lost in Translation“. Por último un reaparecido Jeff Bridges (aún me acuerdo de “Tron” cada vez que veo a este actor) haciendo de ‘malo malísimo’ aporta su grado de crédito al producto.

Os la recomiendo absolutamente a todos, tanto si os gustan las películas de heróes como si no. Me sentí como cuando fui a ver “La guerra de las Galaxias” cuando tenía apenas 7 años, más metido en la película de lo que me gustaría reconocer. Y es que cuando me cala un personaje, siendo además temerario y noble, no perdono un segundo de atención (ni una palomita que echarme a la boca) mientras imparte justicia.

Wolfy@2008

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3 Comentarios

  1. De Cabo
    11 mayo, 2008
  2. sil
    11 mayo, 2008
  3. jocelyn
    15 febrero, 2009

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