Vicky Cristina Barcelona, España en los ojos de Woody Allen


No puedo decir que me gusten todas las películas de Woody Allen, pero es que haciendo una película al año es difícil acertar siempre. Lo que no me cabe duda es que un genio de esto del cine y sobre todo de eso que es tener una visión afinada de nuestra sociedad. Ahora deja caer su lúcida mirada sobre los españoles e imagina su última historia en nuestro país para alegría de oventenses y barcelonenses que ven como sus ciudades salen bien paradas.

Era una buena ocasión para estrenar las entradas que había ganado en el concurso “¿Cómo se llama la película?”. La verdad es que aunque la cinta fue irregular me dejó con buen sabor de boca.

Irregular es el ritmo de la película e irregulares sus personajes. Especialmente mal parada en el reparto sale Scarlet Johanson cuyo personaje me parece simplemente soso, e incluso Javier Bardem, cuyo protagonista se queda demasiado en el estereotipo de latin lover cultureta. Los triunfadores, la para mí desconocida Rebeca Hall (principal protagonista ninguneada injustamente hasta en el poster español) que retrata a la perfección un personaje con el que muchos espectadores se idetificaran: la soñadora con pájaros en la cabeza que acaban siendo devorados por la realidad. Y por encima de todos: Penelope Cruz en perfecta armonía con Maria Elena a la que da vida en la película. No me gusta especialmente Penélope, de hecho en algunas películas chirria como su voz, pero aquí se sale. Sus minutos, que no son demasiados, son los mejores de la película. Sus discusiones con Bardem un plato suculento que sólo los afortunados españoles que vean este film en versión original podrán degustar en todo su esplendor. Desde “La niña de tus ojos” no había disfrutado tanto con esta actriz (en pantalla, ya me gustaría a mí disfrutar de un modo más literal)

En fin, comedia sobre la realidad del amor, terreno en el que Allen se mueve como pez en el agua, muy agradable de ver y brillante en los momentos en que Pe acapara el protagonismo.

El director aprovecha para presentar al mundo Barcelona (y Oviedo) haciendo una publicidad tan buena de la ciudad que dudo que nadie proteste ahora por el dinero invertido por la Generalitat.
También salimos bien parados los españoles, en algunos casos demasiado… Me imagino la cara que se le va a quedar a algún americano que atraído por la película se piense que aquí todos tenemos el mismo nivel de inglés que sus personajes. La verdad es que he echado de menos al español con nuestro acentazo característico… podría haber habido mucha comedia alrededor de esto.

Recomendable, sin exagerar. Eso sí, imprescindible en versión original

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2 Comentarios

  1. Lucía
    30 septiembre, 2008
  2. rosibel
    21 abril, 2009

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