El blog de De Cabo, en el preestreno de TRON Legacy


Mas de tres años de producción, 200 millones de dólares de presupuesto, la última tecnología disponible en lo que se refiere a efectos visuales y toda la atención de la comunidad geek son los ingredientes de esta continuación de la original Tron (1982), la primera película con efectos especiales creados por ordenador y que narraba las aventuras de un programador de videojuegos que era introducido en un nuevo mundo digital donde los programas tenían vida propia. Supuso un fracaso en toda regla en taquilla para los estudios Walt Disney pero se convirtió con el paso de los años en una película de culto para todos los aficionados a la ciencia ficción, esbozando los conceptos de inteligencia artificial o la realidad virtual y contando con los diseños de artistas como Syd Mead o Moebius.

TRON Legacy continúa el argumento de la historia original y nos cuenta los sucesos posteriores al final de la primera entrega. Kevin Flynn (interpretado de nuevo por Jeff Bridges) se hace con la presidencia de la corporación en la que trabajaba pero desaparece misteriosamente, dejando desamparado a su hijo Sam (Garrett Hedlund). Pasados veinte años, Sam recibe un mensaje desde el antiguo local de videojuegos de su padre y se ve embarcado en el mismo mundo digital que ideó su padre. Sin embargo, tendrá que luchar para encontrarlo y evitar que C.L.U., un programa que gobierna con puño de hierro esta nueva dimensión, pueda alcanzar su objetivo de alcanzar el mundo real para destruirlo.

Todos los que hemos visto TRON recordamos que aunque visualmente era un avance sin igual, la historia dejaba mucho que desear. Pues bien, esto ocurre también en la continuación, aunque aumentado y amplificado. En el aspecto formal, TRON Legacy es espetacular, destacando la utilización del 3D (solo en la parte que transcurre en el mundo digital para diferenciarlo del mundo real) y los diseños de los vehículos, los edificios, el vestuario y en definitiva, toda la puesta en escena. Son alucinantes las secuencias de las batallas de las motos de luz, los duelos con los discos de luz o las impactantes imágenes del mundo virtual. También es sobresaliente la música, que está a cargo del dúo francés Daft Punk y que le da un toque electrónico elegante y rotundo.

Sin embargo todo lo anterior no está apoyado en lo más importante cuando se cuenta una historia, el guión. Confuso, arbitrario, carente de ritmo, el espectador no tiene ni la más mínima oportunidad de seguir de una forma coherente la trama, menos si cabe si no estás familiarizado con el argumento original. Es lo que suele pasar cuando se invierten 64 días en el rodaje y 68 semanas en la postproducción. Esto no significa nada en sí mismo pero estamos ante una típica película palomitera, un argumento simplote con una factura técnica impecable. Las interpretaciones son bastante aceptables y la elección de Hedlund y Olivia Wilde es acertada, aunque es Jeff Bridges el que lleva el peso interpretativo poniéndose en la piel tanto de Kevin Flynn como de su alter ego virtual C.L.U. Menos acertada es la inclusión de Michael Sheen como el agitador Castor, parece una mala imitación de David Bowie.

En definitiva, un entretenimiento de una factura exquisita que deleitará a los que busquen diversión sin muchos quebradores de cabeza. Como curiosidad, el merchandising que Disney ha lanzado con motivo del estreno de esta cinta es abrumador. Muñecos, réplicas de las motos de luz, relojes, mochilas, carpetas, etc. Incluso el disco de identidad de Sam Flynn…

 

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Ficha IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1104001/

Sitio web oficial: http://disney.go.com/tron/

Trailer

 

 

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  1. Ikeisenhower
    14 diciembre, 2010

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