Como el titulo de este artículo habla por sí solo, me ahorraré presentaciones e iré directamente al grano. Este es el primero de 3 artículos escritos para todos los que alguna vez se han parado a pensar qué son las corridas de toros o se ha planteado el porqué de todo lo relacionados con el mundo del toro, pero especialmente está escrito para aquellos que se no saben qué se aprecia en una corrida de toros y qué elementos hacen que una plaza como las Ventas se llene hasta la bandera por San Isidro. En estos días en los que parece que son muchos los detractores de este espectáculo, considero que uno de los problemas principales de muchos de quienes critican o se mantienen indiferentes ante estos eventos es el desconocimiento sobre ellos.

Portagayola

En este primer artículo explicaré qué es el toreo, pues evidentemente si algo no se conoce, malamente se puede valorar y mucho menos puede llegar a gustar. Intentaré mostrar el significado y contenido desde un punto de vista tanto artístico como cultural de una de las profesiones más arriesgadas, el toreo, llena de matices.

En el segundo de los artículos, titulado “Cultura vs maltrato. La cuestión moral de la fiesta” trataré los temas que de un modo u otro han estado en los medios de comunicación sometidos a debate por unos y manoseados por otros. Lo haré desde una óptica constructiva y sosegada, algo que muchos de los detractores de la Fiesta no hacen, a los cuales por sus comentarios les conoceréis.

En el último artículo, que llevará por título “La tauromaquia en el siglo XXI. Adaptación a nuestros días” consideraré aspectos que creo que deben cambiar de cara al futuro con el fin de adaptar la fiesta de los toros a la actualidad.

Sin más preámbulos, comenzamos.

Manoletina de José TomásComo brevísimo apunte histórico y a grandes rasgos, los primeros indicios de la tauromaquia datan de la edad de bronce. Muy después, en el siglo XVII aparecen hombres procedentes del pueblo llano y no de la nobleza, que por su estilo, valor y simpatía eran solicitados para enfrentarse con dichos animales en actos multitudinarios, donde era el mismo público quien premiaba o no las actuaciones de estos. El toreo es por tanto el espectáculo democrático por excelencia. Un espectáculo tan llamativo y real que aparte de haberse convertido en una tradición es un rasgo cultural tal que ha calado en nuestro idioma tomando forma a través de expresiones como “coger el toro por los cuernos”, “conocer el percal”, “apretarse bien los machos”, ”dar largas a alguien”, “tener mano izquierda”, “estar para el arrastre”, “ponerse el mundo por montera”, “hacer novillos”, “marcarse un farol” o “echar un capote (a alguien)” entre otros.

Para explicar la definición desde el punto de vista artístico, evocaré una frase acerca del futbol que es bastante típica. “No sé porqué te gusta el futbol ¡Si son 22 tíos en calzoncillos corriendo detrás de un balón!”. Esa frase es un comentario simplón que deja de lado todo el conjunto de reglas y matices que se valoran en un buen partido, soslayando tanto los detalles individuales como el juego de conjunto que puede hacer cada equipo. Y es que eso es precisamente de lo que disfruta el buen aficionado al futbol. Con el toreo pasa algo parecido, lo cual como en el caso anterior lleva a comentarios simplones motivados por un desconocimiento que no permite valorar lo que realmente ocurre en una plaza un día de feria a las 6 de la tarde.

José Tomás con el capoteHay que tener en cuenta que una corrida de toros es un espectáculo cultural en el que un hombre y un toro se enfrentarán cara a cara. El toro cuenta con su fuerza, tremendamente superior a la del hombre; y su peso, más de 500 Kg. Por su parte, el hombre cuenta con su inteligencia y una tela, la cual debe manejar a fin de dar muerte a dicho animal sin que este se la dé a él y todo, creando belleza plástica. Sin embargo y al contrario de lo que muchos piensan, el hecho de dar muerte al toro no es el objetivo prioritario del toreo, ya que ante este escenario, el torero debe además proyectar belleza plástica y hacer que el público que está en el tendido sienta lo que él está sintiendo. Así, a diferencia de cualquier otro arte como puede ser la pintura, en el toreo hay que tener cualidades para ello pero además estar dispuesto a arriesgar la vida. Además el matador debe entender al toro, pues no todos son iguales ni se comportan de la misma manera, al cual debe enseñar durante la faena cómo hacer determinadas cosas a fin de lograr dicha expresión plástica. Para lograr eso, el toro debe tener nobleza, fuerza y entrega. Si es así, el torero triunfará y el toro puede ser indultado y salvar su vida.

Lo que se aprecia es la belleza plástica; lo que se valora, los matices. Me explico. Cuando un torero está en la plaza frente a un toro, ya sea con capote o con la muleta, lo que llama la atención es la belleza plástica de la danza que tiene lugar entre el toro y el torero. El contraste entre el cuerpo recio y musculoso del toro con una cabeza y cuello fuertes terminados en 2 finas astas, frente a la delicadeza comparada con este que el torero adquiere enfundado en un traje (muy femenino) del siglo XVIII, el traje de luces. Cómo este es capaz de evitar y canalizar la fuerza del cuadrúpedo con leves y a la vez elegantes movimientos de una simple tela logrando que en muchas ocasiones, esa animal que podría causarle la muerte, pase a escasos centímetros de su cuerpo.

Para muestra un botón.

Quite de Sebastián Castella. Quietud con el toro pasando a escasos centímetros de él. Peligroso juego con el toro.

El Juli en Nimes. Creo que es de lo mejor que he visto nunca con el capote.

Talavante por Gaoneras en La Méjico

Madrid. Año 1996. “Pique” entre Joselito y Ponce. Variedad Vs. Perfección.

Con eso como base artística, lo que se valora en el momento de evaluar las diferencias entre un torero y otro o entre una buena o mala faena, son los detalles. Tanto generales como particulares. Un torero lo hará bien si en general tiene soltura con el manejo de los trastos y la sucesión de pasos que debe llevar a cabo aparecen estéticamente fluidos, y no forzados o a trompicones. Una condición indispensable para lo anterior es el valor. Si un torero no tiene valor, nunca podrá expresarse con belleza pues sus movimientos serán torpes y antiestéticos. Como detalles particulares se aprecia el estilo de cada torero, el repertorio con capote y muleta o la entrega. Además de esto un torero debe cuidar, entre otros detalles, no torear con el pico (el extremo) de la muleta y no dejar que el toro alcance el engaño, en cuyo caso además de antiestético este aprendería que detrás no hay nada, dejando de asistir a este y dejando de embestir. Detalles como esos y sobre todo matar bien es lo que se valora a la hora de dar triunfo o no a un torero. Y es que en una corrida de toros no sólo se va a ver, sino también a valorar y a juzgar. Como dijo Tierno Galván, “el espectador de los toros se está continuamente ejercitando en la apreciación de lo bueno y de lo malo, de lo justo y de lo injusto, de lo bello y de lo feo”.

Como es imposible mostrar en un solo artículo todo lo relacionado con la Fiesta de los toros, recomiendo a quien esté interesado en saber más sobre el tema, la enciclopedia taurina “Los Toros. Tratado técnico e histórico”, conocida popularmente como El Cossio, dirigida por el académico José María de Cossío. En Internet se puede aprender bastante a través de la serie “Piel de Toro”, que se encuentra en Dayilimotion, que cuenta por capítulos de forma amena cada uno de los aspectos que componen y rodean a la Fiesta de los toros.

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13 comentarios

  1. esto es cuestion de gustos, claro. Habra a quien le guste y a quien no. Como en todo. Pero entre tanta belleza, baile, valor, etc, etc, resulta que al final terminan matando a un toro. Seguro que un cristiano frente a un leon resultaba muy plastico hace siglos, pero al final se comian al desgraciado.

    No creo que haga falta matar o pinchar nada para que sea una fiesta. Se le torea, y punto. Arremter con lanzas, banderillas, espadas…está de más.

  2. Querida Cabra,

    si suprimimos todo lo que mencionas en el toreo, no seria tauromaquia, sino otra cosa diferente, pero no tauromaquia.

    Una de nuestras ministras (no recuerdo cual) tuvo una idea similar. Quería suprimir el tercio de varas. El problema de lo que planteas es que si suprimes la espada, no hay forma de dar triunfos, si suprimes el tercio de varas, no hay quien mate al toro, lo mismo que si suprimes el de banderillas.

    Nada ocurre por que sí, sino que todo tiene su explicacion. Volviendo al simil futbolistico, suprimir la espada en una corrida de toros es como tapiar la porteria en un partido de futbol.

  3. Como simil no esta mal, aunque comparar una porteria con una espada tiene su aquel. El tema es si se podria celebrar esa fiesta torera sin maltartar y matar un animal. Es eso posible?

  4. Ya hay fiestas en las que el toro no muere en la plaza; capeas y encierros por ejemplo, pero eso no es tauromaquia, sino otra cosa diferente en las que participa quien quiere pero que no tienen los mismos elementos artisticos que una corrida de toros.

    1. La tauromaquia es la lidia del toro, en primer lugar. Claro que hay capeas, pero esto nomás lo hacen personas que les gusta pero que desgraciadamente para ellos no han tenido la oportunidad de ser toreros. Los encierros, claro ke no hay espadas, esta práctica es simplemente para transportar a los toros a la plaza, donde van a ser lidiados, no es que no se lidien.

  5. Sin duda a mi parecer José Tomás es el mejor Torero que hay, dado su valor y templanza con la que torea, los felicito por estas tomas y fotos son excelentes como el pique entre Joselíto y Ponce, Joselíto hace presencia y arrojo de valor, la variedad de sus pases y el lucimiento de los mismos, hacen que ponce tenga que dar los trapos que en pocas ocasiones arriesga a dar, merecen un aplauso especial y a ustede por recordarnos tan toreros momentos
    Gracias de verdad

  6. Hola Ricardo, bienvenido.

    Hay gente que dice que José Tomás es un torero de «uy» en vez de un torero de «ole», aunque parece que este año ha empezado con otro talante. De todos modos lo que sí está claro es que José Tomás transmite emoción y eso es por lo que cuando Tomás torea se llena la plaza.

    Hasta lo que yo conozco, nunca he visto tal repertorio con el capote como el de Joselito. En ese pique se enfrentaron Variedad (Joselito) contra Técnica (Ponce).

  7. Excelente, solo que lo que el corrupto Julio llama lopecinas en realidad es una suerte creada por el hermano del Maestro Mexicano (con x, claro, asi se escribe) Miguel Angel Martinez «el zapopan»; por todo lo demas, excelentemente documentado.

  8. el toreo no es arte o es que a usted le parece arte matar a un toro .. degustar el sufrimiento de un animal no es mas que un acto horrible .. me encantaria que usted fuera el toro y alguien lo estuviera asesinando por gusto ¿ le pareceria correcto ?

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