‘El Cuerpo que me lleva’, exposición interactiva de Ernesto Neto en el Guggenheim

Bajo la petición expresa de ‘Se buscan cuerpos’, la exposición ‘El Cuerpo que me lleva’ de Ernesto Neto se exhibe en el Guggenheim de Bilbao desde el pasado 14 de Febrero y hasta el próximo 18 de Mayo. Ernesto Neto, artista brasileño de 50 años tiene una visión diferente de la escultura, para él sus piezas han sido creadas para atravesarlas, sentirlas, habitarlas e incluso olerlas. Sólo hay que echar un vistazo al vídeo del Guggenheim o las diferentes fotos de su obra para saber a qué se refiere. Quiere que la persona que visite su exposición use las partes de su cuerpo y sus sentidos para disfrutar de su arte.

De esta manera y con esta obra, el Guggenheim sigue fiel a su estilo y nos presenta una exposición diferente, sugestiva, acercándonos tendencias originales, vívidas y sensuales.

Neto afirma:

“Lo que tenemos en común es más importante que lo que nos hace diferentes. Me interesa discutir la situación de la humanidad, la temperatura de las cosas que vivimos. El tránsito de las cosas. El lenguaje”

Para ello utiliza, como comento en el párrafo anterior, los aspectos cotidianos de las relaciones que llaman a la sensualidad a través del uso de los sentidos, la corporalidad, con el uso del cuerpo y la reflexión, a través del uso de la mente.

La exposición recorre muchas de sus obras desde finales de los años 80 hasta la actualidad, algunas de ellas adaptadas al momento y al entorno, y actualizadas según la visión del escultor. Al final a lo que Ernesto Neto aspira es a crear un espacio para la poesía donde el visitante pueda escaparse de lo cotidiano y consiga dejar de pensar, respirando directamente de la vida.

Esta orginal exposición alberga piezas gigantes como el Leviatán, diseñado originalmente para el Pantenón de París y que ha tenido que ser adaptado para su presentación en el Guggenheim. Y no ha sido fácil, han sido necesarios más de 3 meses de duro trabajo para poder ajustar esta enorme obra a las dimensiones del museo.

‘El Cuerpo que me lleva’ en el Guggenheim


La Exposición

Vendo caramelos

Con esta instalación, Ernesto Neto nos invita a adentrarnos en la vibrante cultura popular de su ciudad natal, a hacernos partícipes de ella. Nos rodean metros y metros de un enorme entramado de hilo de todos los colores, tejido con la técnica del ganchillo.

Dulce borde

El borde se puede entender como la delimitación de las cosas, una interrupción entre un cuerpo y otro. Pero el borde no es un límite inamovible, sino una línea permeable: es precisamente en los bordes donde se encuentra la vida, donde confluye la organicidad de los cuerpos. El borde entraña su propia disolución y pone en contacto todas las cosas, posibilitando la comunicación, lo conecta todo.

Así es la vida

Esta escultura multicolor que pende del techo está realizada con la técnica manual del ganchillo. Simboliza la concepción que el artista tiene de la vida: no existe separación entre las personas y la naturaleza.

¿Por qué vas de nuevo a Roma?

Suspendido del techo, sobre el espectador, el volumen blanco, enorme, de El cuerpo que cae [Le corps] femenino (de Léviathan Thot) parece que fuera a respirar. Sus extremidades, largas y suaves, caen pesadas, evocando la fuerza de la gravedad que nos ancla a la tierra. La escultura es flexible, sensual y transitoria, como nuestros propios cuerpos.

Trueque trueque

Al realizar trueques, damos más importancia a la justicia, a la equidad y a los valores humanos básicos, y tenemos más en cuenta nuestras necesidades, las necesidades de otras personas y del planeta que todos compartimos.

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