¿Sabias que…? – No eres capaz de romper un huevo

Pollo

Si lo haces de un modo muy concreto, apuesto a que no. Prueba: toma un huevo y colócalo verticalmente entre tus dedos índice y pulgar. Ahora aprieta con fuerza. Observaras que no importa cuanto empujes, pues serás incapaz de romper el huevo por mucho que lo intentes. Puedes incluso hacerlo con las 2 manos, entrelazando los dedos y apretando el huevo entre ellas de forma que la fuerza se aplique sobre los extremos superior e inferior del huevo. Quizá muchos hayáis escuchado esto antes y lo hayáis intentado, aunque solo haya sido para matar la curiosidad pero, ¿por qué se produce esto? ¿Es que un pollito recién nacido tiene mas fuerza que tú? Si él es capaz de romperlo con su frágil pico ¿Qué te pasa? ¿Tienes menos fuerza que un endeble animalillo desplumado o influye algo más?

Huevo

Lo cierto es que sí, influye algo más. El punto del huevo en el que se aplica la fuerza es fundamental. Para encontrar la explicación a este fenómeno hay que pensar en los arcos de piedra que se empleaban para construir la entrada de iglesias y catedrales, o los arcos que sujetan los puentes romanos. En estos, el peso de una persona que pasa sobre el puente se reparte hacia los extremos, es decir, hasta la parte del puente que esta en contacto con la orilla, de ese modo, no importa la fuerza que se haga sobre el puente, pues debido a su estructura, este puede soportar un peso mucho mayor del que jamás habrá sobre él. Del mismo modo, en las grandes catedrales podemos ver una enorme pared sobre un arco de este tipo, pues realmente todo el peso de esta no recae sobre el arco, sino que la mayor parte lo hace sobre toda la pared en la que esta colocado el arco.

El caso de nuestro huevo es similar. Gracias a su forma, cuando nosotros hacemos fuerza sobre sus extremos y no sobre su lateral, esta se reparte por toda la cáscara del huevo, pues su estructura le da las características propias del arco de medio punto que los romanos empleaban para construir los puentes, aunque en este caso se trataría de una bóveda cerrada, es decir, como si colocásemos 2 arcos cuyos extremos se tocan. Por el contrario, si en vez de presionar el huevo en los extremos lo haces sobre uno de sus lados, la fuerza se concentrará en un solo punto, resultando muy sencillo romper la cáscara. Lo mismo ocurre si la fuerza se realiza desde el interior. Poco importa el lugar en el que esta se haga, pues el huevo solo repartirá la presión por su estructura si esta, además de ser realizada en sus extremos, es aplicada por fuera. Gracias a esto el endeble pollito puede salir al exterior fácilmente.

Puente

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6 Comentarios

  1. mario
    27 febrero, 2008
  2. De Cabo
    27 febrero, 2008
  3. Bender
    29 febrero, 2008
  4. Stackhouse
    29 febrero, 2008
  5. irving
    29 junio, 2008
  6. maksym
    3 octubre, 2014

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