Amaxofobia, ¿miedo yo?


phobias

Es un Lunes cualquiera, empieza la semana, te duchas, te vistes, desayunas y te dispones a coger tú coche un día más. Abres la puerta con cierto recelo, comienzas a respirar un poco más rápido de lo normal, hasta tal punto que sin darte cuenta tus brazos empiezan a sentir un hormigueo. Aún así te sientas, cierras la puerta, respiras hondo… coges el volante con las dos manos… te das cuenta que están empapadas, te las limpias donde buenamente puedes, comienzas a sentir una agonía intensa que se transforma en un agobio extremo. Pero no tienes otra, necesitas coger el coche para ir a trabajar…

Así comenzaría el día a día de un amaxofóbico, es decir, de una persona que sufre amaxofobia o miedo a conducir un vehículo. La palabra amaxofobía proviene del griego amaxo (carruaje) y de fobia (miedo).

Lamentablemente es una fobia más común de la que pensamos y puede aparecer en cualquier momento, incluso una persona que coge el coche diariamente sin ningún problema relacionado con la conducción puede desarrollar dicha enfermedad. Por ejemplo, el mero hecho de pasar por delante de un accidente de tráfico puede desencadenar que empecemos a manifestar el miedo a conducir casi instantáneamente.
Los principales síntomas son angustia, agobio y sudoración. En algunos casos los amaxofóbicos tienen pesadillas el día antes de tener que coger el coche.

Estadísticamente afecta al doble de mujeres que de hombres, sin embargo es al hombre al que le cuesta más reconocerlo por lo que no se puede asegurar que éste desencadenante pudiera cambiar la estadística en sí.

En cuanto a las causas, la manera de conducir de los demás es la que más les afecta a ellas mientras que a los hombres, sobre todo a los que beben al volante – es precisamente en sus efectos secundarios los que les producen esa desconfianza al volante y por tanto, al verse mermadas algunas de sus funciones, desarrollan ese “pánico” durante el trayecto que deriva, en muchos casos, en accidentes de tráfico.) son los más sensibles a ésta enfermedad.

Me pregunto en cuantos de los accidentes mortales que cada año tenemos en nuestras carreteras la amaxofobia ha sido la protagonista.

Afortunadamente tiene solución, si tu lucha contra el miedo ha fracasado (las mujeres generalmente optan por no conducir, los hombres, como primera opción, no conducir de noche.), es necesaria una terapia.

Para aquellos que deseen saber más sobre ésta enfermedad disponen de un montón de información en Internet, incluso la enfermedad tiene su propio dominio donde encontrar todo lo que necesites.

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2 Comentarios

  1. Paula
    13 septiembre, 2009
  2. Warning
    14 septiembre, 2009

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