¿Qué fue de…? He-man

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Hacía tiempo que no me llegaba ninguna petición al buzón de ¿Qué fue de…? Y para uno que me llega y resulta que es del jefe. El niñato explotador, o, Don de Cabo, como él prefiere que le llamemos, va y me pregunta por He-man…. Un héroe que me pilló en una época en la que comenzaba a desengancharme de los dibujos para demostrar mi madurez, y del que tenía vagos recuerdos.

¿Por qué el jefe se interesaba por este personaje que triunfó más en las jugueterías que en la tele? ¿Qué tipo de extraña conexión les unía? Mi olfato investigador me decía que había una historia detrás, y aún a sabiendas de jugarme el puesto, tenía un compromiso más grande con la verdad y con mis lectores, que con nuestro venerado, y no por ello intocable, jerifalte.

Esta vez no valdría una simple entrevista a el personaje. Era una investigación a su entorno lo que se requería para dar con la conexión que buscaba.

Saturnina Encelo, era el nombre de su madre a la que encontré en un pueblecito en las montañas guipuzcoanas. He aquí algunas de las preguntas clave:

EBDDKBO: Saturnina, ¿su hijo era feliz cuando hacía la serie?

Saturnina. No lo sé. Siempre estaba preocupado en exceso por su línea y su imagen. Que si “estoy echando barriga, voy a tener que ponerme a dieta”, que si ”voy a ir al gimnasio más a menudo”, “que si “me voy a depilar”, que si “hoy no quiero chistorra de aperitivo”…

EBDDKBO: ¿Se podría decir que He-man era metrosexual?

Saturnina: Bueno, en aquella época ese término no existía. Nosotros pensábamos más bien que era mariquita.

EBDDKBO: ¿Me esta diciendo entonces que He-man es gay?

Sarturnina: No, sólo lo parecía. En realidad, como supimos a posteriori, todo era por culpa de la vigorexia…

Un adolescente preocupado por su imagen y por su línea, que frecuentaba los gimnasios y que se obsesionó en exceso por desarrollar sus músculos. Ese fue el primer retrato que sacamos de He-man. Hablamos entonces con su padre. Algo desalentado por el devenir de la vida de su hijo. Patxi Komounaperra nos desveló algunas incógnitas que desvelarían el qué fue de…

Patxi: A mí en principio me parecía bien que mi hijo estuviera fuertote. Pero un buen vasco no usa crema para la cara… Y luego lo de las peleas con sus compañeros del gimnasio, el Skeleton y compañía… Y después llegó la tele, el cine…. Se le fue la cabeza. Se gastó su primer sueldo en comprar el primer modelo de TT que fabrico Audi.

Las piezas del rompecabezas empezaban a encajar. Los paralelismos entre He-man y De Cabo eran evidentes. Quizá por eso el jefe quería saber de él. Toda su vida había tratado de seguir su camino… y ahora quería saber a dónde llevó el destino a He-man, cuando dejó la tele. No le iba a gustar … o sí, quién sabe.

Patxi: En cuanto dejó la tele, bajaron sus ingresos. Nos robaba para poder seguir comprando anabolizantes y mantener la línea. Pero esa situación no aguanto por mucho tiempo. El músculo se volvió flacidez, y luego obesidad mórbida. Combatió la ansiedad que le produjo la perdida de popularidad con comida, siempre le ha gustado comer bien, lo que pasa es con las dietecitas controlaba más o menos.…. Ahora se ha ido a vivir a Tailandia, es el único sitio donde las mujeres le consideran atractivo… por unos dólares, claro.

La desgarradora historia de He-man serviría para que mi jefe descubriera el lado oscuro de la metrosexualidad o para que yo conociera la cola del INEM…. Pero no me conformaba con esto. Quise investigar más. Cuando hablé con sus padres, siempre tuve la impresión de que me ocultaban algo, había un deje de culpabilidad en sus palabras, y tenía que saber por qué. Por eso hable con, Aitor, el alcalde de su pueblo y contemporáneo de He-man, él me desveló la triste realidad del “supuesto” héroe.

Aitor: ¿No se ha dado cuenta? Sí, su nombre completo es He-man Komounaperra Encelo. Imagínese qué infancia en el colegio. Por eso decidió volverse musculoso, para poder defenderse de todas las collejas que le caían. Empezó a frecuentar los gimnasios y las malas compañías. Se iba con Iñaki… el Skeleton… un tío tan obsesionado por la delgadez que se ponía una máscara de esqueleto en la cabeza. Eran unos piraos. Siempre pendientes de su físico. En el pueblo les llamábamos “Los Misters del Universo”… lo que pasa es que luego en la tele lo cambian todo.

Mi reportaje de investigación había conseguido más respuestas de las que el jefe me pidió.
Y aquí debía dejarlo.
Espero que este no sea el último reportaje de “qué fue de” y espero, que ahora que estamos a principio de año, sirva de verdad a muchos para reflexionar sobre el efecto nocivo de los gimnasios en las personas. Mientras tanto cojo la mochila y me dirijo a Tailandia. En principio, de vacaciones, pero si me encuentro a He-man, y no me despiden, quizá haya segunda parte de este, modestia aparte, extraordinario reportaje.

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5 Comentarios

  1. key
    19 enero, 2009
  2. Lucía
    19 enero, 2009
  3. Lucía
    19 enero, 2009
  4. De Cabo
    25 enero, 2009
  5. Boticaria
    27 enero, 2009

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