¿Qué fue de…? Yamcha de Bola de Dragón


Desde mi último ejercicio de reporterismo sobre los personajes de nuestra infancia, no lograba quitarme de la cabeza a Princesa del Comando G.

¿Por qué será tan difícil olvidarse de los primeros amores, por fallidos o (como en mi caso) estériles que hubieran sido? Tenía que volver a verla. Tenía que volver a su puesto de frutas en Chueca con cualquier excusa.
Por eso para mi siguiente reportaje para esta sección busqué un personaje con visos de homosexualidad: Yamcha de Bola de Dragón.

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Yamcha era un personaje que cambió de peinado a lo largo de las diferentes temporadas de la serie, que se hacía acompañar por un gato y que sentía miedo ante las mujeres. Tenía que ser gay. Así que me proporcionó la excusa perfecta para visitar a Princesa de nuevo.

Ella lejos de alabar mi sagacidad y capacidad de investigación, criticó mis prejuicios basados en clichés y estereotipos. Esto me hizo pensar que el tiro me iba a salir por la culata, y que podría quedarme sin reportaje y … sin Princesa.
Sin embargo, justo después de su reprimenda, me explicó que se había encontrado con Yamcha en el consulado japonés, una vez mientras hacia papeles, que éste se había sacado unas oposiciones y que trabajaba en el Polideportivo Municipal de Moratalaz. Y lo mejor de todo… ¡se ofreció a acompañarme a verle!

Al llegar al polideportivo encontramos a Yamcha repanchingado sobre una silla de policloruro de vinilo, vamos, de plástico. En plena realización de su trabajo como funcionario de polideportivo, vamos, leyendo el Marca.
Al vernos, bueno, sobre todo al ver la rotunda figura llena de feminidad de Princesa, dio un respingo que casi le hizo caer de la silla. Para tranquilizarle, le dije que se calmase, que ella era mi novia. Princesa sonrió por fuera, y al ver su sonrisa, yo sonreí por dentro.

Tras explicarle a Yamcha el propósito de mi visita, éste accedió a concedernos la entrevista. A fin de cuentas el Marca ya me lo sé de memoria, pareció decirnos con su expresión.

El blog de De Cabo: ¿Cuándo y por qué decidiste hacerte funcionario?

Yamcha: Bola de Dragón fue una experiencia demasiado estresante para mí. Necesitaba un cambio radical, necesitaba paz…. Necesitaba un puesto de trabajo donde tocarme los huevos. Necesitaba estudiar una oposición.

EBDDKBO: ¿Estresante en qué sentido?

Y: En todos. Salud, dinero y amor. Dinero, porque cada vez mi participación era más pequeña. Salud, porque si quería sobrevivir en aquel lugar, tenía que doparme. Amor, porque el culo de Bulma me ponía en plan verraco.

EBDDKBO: Espera, espera. Vayamos por partes…. ¿Qué es eso del doping?

Y: Pues hombre, o tú veías la serie menos de lo que dices, o es que eres demasiado inocente. Mira, yo fui el primer enemigo de Gokú. Se podría decir que nuestros primeros combates eran reñidos y todo… Y luego, luego me convertí en un don nadie, un pelelé que no duraba ni dos asaltos en el gran torneo de las artes marciales. Allí la gente daba hostias como panes, pero también volaba… incluso resucitaba. Ya te digo yo que eso con entrenamiento no se conseguía…

EBDDKBO: ¿Cómo entonces?

Y: Con las bolas del dragón.

EBDDKBO: ¿Pidiéndoles un deseo?

Y: ¿Qué deseo ni que deseo? Ingiriéndolas. Las bolas de dragón son como las Honda, Mitsubishi, Motorola, Armani, Playboy, Dolphin…. Son el nombre de unas pirulas. Te ponen a cien, te dan más fuerza, te hacen saltar, te hacen volar, te provocan erecciones de dos horas y hacen resucitar aun muerto.
En aquellas serie todo el mundo se ponía ciego a pastillas, cuanto mayor era el nivel de competitividad, mayor era el consumo. El cartel de Kaito las ponía en el mercado, y Tortuga Duende llevaba siempre material en su caparazón. El gran torneo de las artes marciales, eran como la gran convección interespacial de aficionados a la ruta del bacalao. ¿Acaso no reconoces la voz de la canción del principio? Es Chimo Bayo.

EBDDKBO: Y yo que pensé que tú dejaste la serie por tu homosexualidad.

Y: Pero que homosexualidad ni que narices. Tú debes tener un problema de homofobia o algún complejo interno. ¿Pero no sé ve a la legua lo nervioso que me ponen las mujeres? Es todo lo contrario a la homosexulidad lo que corre por mis venas

Aquí intervino Princesa.

Princesa: A la legua. O te has tomado una bola del Dragón o es que te alegras de verme.

Fue entonces cuando descubrí una de las desventajas de trabajar en pantalón del chandal… También descubría consternado que la mirada lasciva de Princesa no se dirigía hacía mí.

EBDDKBO: Bueno ha sido un placer hacer esta entrevista. Tenemos que irnos.

P: Bueno Chuscurro, que te vaya bien. Yo me quedo aquí un rato más en el polideportivo con mi compatriota.

Y: Ala, marchando y muchas gracias por la visita, chavalín.

Yo, que pensaba que Yamcha era un pobre perdedor, tuve que salir de allí derrotado ante él. Con el rabo entre las piernas como Goku en sus primeros días. Por un instante pensé en volver sobre mis pasos, y decirle a Princesa que me estaba enamorando…

Quizás no merecía la pena intentarlo, pertenecíamos a mundos distintos. Yo blogero, ella verdulera. Ella en dos dimensiones, y yo en tres. ¿Por qué entonces seguía sintiendo que el ritmo del corazón se me aceleraba sólo con pensar en ella? Quizá no debía rendirme tan pronto…

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One Response

  1. el BLÜE
    3 marzo, 2010

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