¿Qué fue de…? Popeye el marino


Mi última entrevista me había dejado mal sabor de boca. Fue una mala elección mezclar mi labor de reportero de investigación con mi vida privada… pero cuando un primer amor vuelve a tu vida, resulta difícil hacer la vista gorda. Tanto, que no me iba a dar por vencido fácilmente.

Necesitaba volver al polideportivo municipal donde trabajaba Yamcha para reencontrarme con Princesa, pero no podía dejar de lado mi trabajo. En estos tiempo de crisis, renunciar al trabajo en el blog es renunciar a los altramuces que me costeo con los dos euros al mes que nos paga el jefe. Y por muy bonito que sea, no hay amor que llene un estómago vacío.

Así que me puse a investigar la lista de personas que frecuentaban aquel polideportivo deseando que se dejara caer por allí alguno de los personajes de nuestra infancia. No fue a Crilín, ni a Goku a los que me encontré por allí. Me encontré a un veterano: Popeye el marino.

grande_popeye

Fui consciente de mi baja forma física y de lo abandonado que había dejado el deporte cuando tuve que ir al polideportivo ataviado con mi chandal fluorescente Boomerang y mis zapatillas Yumas.
Sin embargo mi vestimenta consiguió un doble propósito, llamar la atención de Princesa que se encontraba flirteando con Yamcha en la entrada( a la vez que también producirle ceguera momentánea con el resplandor del amarillo fosforito de mis mangas) e integrarme sin despertar sospecha en las clases de pilates para jubilados.

Allí estaba él. Su tatuaje de ancla y su ojo a la virulé le hacían inconfundible, era el gran Popeye. Se conservaba en forma, seguía el ritmo de la clase sin problemas mientras me mecía al borde del abismo de la lipotimia apoyado a la pelota de pilates como si fuera un bote salvavidas.

Cuando acabamos la clase, me acerqué a él en las duchas, me presenté como reportero del Blog de De Cabo y accedió a concederme la entrevista.

El blog de De Cabo: ¿Y cómo ha llegado un marinero de agua salada a una ciudad sin puerto como Madrid?

Popeye: Hombre, yo la verdad es que marinero no he sido nunca… ¿usted cree que con el estado en el que tengo el ojo me iban a aceptar en la marina?

EBDDKBO: Pues para mirar con el catalejo con un ojo bueno le sobra…

P: Menos coñas que ya tengo bastante con el mote de Popeye..

Nota : Popeye viene del inglés Pop eye. ¡Ojos saltones! ¿cómo podían tener tan mala baba los creadores de esta serie infantil?

EBDDKBO: Disculpe…. Entonces lo de marino, ¿no era verdad…?

P: ¿Usted me vio en algún barco en toda la serie? Lo de marino era tan verdad como lo del ojo saltón. En realidad me vestía de marinero para pasar desapercibido en los muelles donde desarrollaba mi actividad.

EBDDKBO: ¿A qué actividad se refiere?

P: El tráfico de “espinacas”.

EBDDKBO: Querrá decir el comercio de espinacas.

P: No, tráfico, y digo bien. ¿Usted se cree que las espinacas que tomaba yo son las mismas que le daba su madre?. Piense amigo, piense… Unas hierbas que dan fuerza, un tipo de los bajos fondos que fuma en pipa….

Tras pensar unos segundos, se produjo la conexión en mi cabeza.

EBDDKBO: Entonces ¿las espinacas de Popeye eran maría?

P: Usted lo ha dicho … yo no.

La verdad es que ahora que recuerdo los dibujos, eran unos tipos extraños tanto Popeye, como su novia Olivia y su enemigo Brutus.

EBDDKBO: ¿ Y Olivia, qué fue de Olivia?

P: Hombre, eché cuentas. Si le digo en lo que yo trabajaba en los muelles, y si se fija en que Olivia era delgada y sin dientes…. Vamos, que a Olivia la mató el caballo.

EBDDKBO: Le acompaño en el sentimiento.

P: La vida así, vivimos mucho y lo pasamos bien. Además desde que murió ella, vi la vida con otros ojos, bueno, con otro ojo. Dejé las espinacas. Y empecé a frecuentar las clases de gimnasia

EBDDKBO: Vamos que ya no toma nada.

P: Hombre, nada, nada…

Popeye, saca un bote, no parece de espinacas aunque en un principio no adivino a ver de qué es. Lo exprime y sale hacía arriba su contenido. Desde luego no es verde. Es azul. Abre la boca y engulle la cantidad de pastillas que han salido por los aires.

popeye_portada

De repente la imagen que tenía de él cuando yo era niño queda totalmente trastocada. No se le hinchan los brazos, no. Se le hincha algo que tiene bajo su toalla. Y canta la versión alterada de su canción muy famosa también en mi infancia “Popeye el marino soy, detrás de una rubia voy. Le meto la mano me llama marrano. Le meto el cip*** , me llama machote. Popeye, el marino soy”

EBDDKBO: Joder, como han cambiado los dibujos…

En ese momento se abre las puertas de los servicios y aparece Yamcha, a continuación, y colocándose la ropa, aparece Princesa. Mi corazón está hecho añicos al confirmarse mis peores temores. Estoy tan deprimido que necesito tomar algo, le pillo unas pocas pirulas a Popeye. Y su efecto no pasa desapercibido para Princesa.

Princesa: Chuscurro, no me has saludado ni nada. Tienes que llamarme un día de estos. Me encanta cuando cuentas conmigo para tus ejercicios de reporterismo.

No sé si fueron las palabras de Princesa las que me dejaron sin habla, o el hecho de que mi riego sanguíneo se había concentrado en un sitio lejano al cerebro… el caso es que sólo acerté a balbucear… “te llamo”.

Para cuando reacciono y quiero continuar con la entrevista, Popeye ya se ha ido. Ha sido interesante volver a saber de él. Pero ha sido más interesante aún sentir que mis opciones con Princesa siguen vigentes. Vale que es un poco fresca, vale que es poco bidimensional, pero somos adultos y si jugamos al juego del amor conociendo las reglas de antemano nadie resultara dañado.

Que bonito es el amor… y que efectivo el Viagra.

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3 Comentarios

  1. De Cabo
    25 octubre, 2009
  2. nor
    1 mayo, 2010
  3. carlos garza
    11 marzo, 2011

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