Restaurante Da San Yuan – Pekín. Guía de Restaurantes Paca Garte.


Publicamos hoy una nueva entrada internacional en nuestra singular guía. Y lo hacemos, nada más y nada menos, que comentando un restaurante chino…. ¡En China!

Y es que como intrépido reportero que soy decidí ir a investigar sobre la leyenda negra de los baños chinos. Lo que pasa es que soy intrépido pero poco o, como diría aquel, sólo en la intimidad. Es decir, evité en la medida de mis posibilidades adentrarme en ninguno de esos servicios públicos cuya aspecto exterior sólo provoca admiración y deseo… en las moscas.

Elegí un restaurante bueno, en una zona turística. Para supervivencia extrema ya tenemos a Bear Grylls, yo sólo quería un reportaje exótico.

El Da San Yuan tenía muy buena pinta y su comida, a diferencia de otros restaurantes chinos de China, no era demasiado aceitosa. Vamos que, a diferencia de otros restaurantes chinos de China (no confundir con los chinos de España que se parecen a estos lo que un huevo a una castaña), no tuve que ir a su baño por necesidad sino simplemente en labor periodística.

No obstante eran varios los retos a los que me enfrentaba. El primero el idioma, allí no entienden ni la palabra “toilet”, así que o bien me dejaba llevar por el instinto o trataba de preguntar poniendo cara de hacer fuerza, sin que pensaran que era una burla porque se me achinaban los ojos.

Me funcionó la regla internacional de “al fondo a la derecha”, y comprobé aliviado que el cartel que definía el sexo de cada puerta de baño, estaba acompañado de su correspondiente representación gráfica. Me adentré cámara de móvil en mano, arriesgando posiblemente mi libertad, porque no me atreví a preguntar en el consulado chino si había alguna ley que impidiera sacar fotos de los inodoros… y no sería de extrañar que lo hubiera en un lugar donde su mayor atracción turística es la cercana Ciudad Prohíbida.

Yendo al grano debo decir que el servicio me sorprendió gratamente. Tenía hasta diferentes jabones y productos cosméticos, que no me atrevía a utilizar porque no entendía lo que ponía en ellos. Estaba perfectamente limpio, y, en principio, cumplía los requerimientos mínimos de un restaurante digno, dos urinarios y dos tazas. Y aquí viene la parte exótica del tema. A pesar de la apariencia inicial, sólo había una taza, y vamos, casi seguro que por deferencia a los turistas, porque el chino de a pie, o mejor dicho, el chino de “en cuclillas” no es muy de tazas, es más de … ¡agujero en el suelo! Desde luego este restaurante tenía medios, y si estaba allí, sólo quería decir que los chinos prefieren cagar agachados en vez de cómodamente sentados.

No es una cuestión de estar más avanzados o no, como uno podría pensar cuando entra a los baños públicos o a restaurantes más modestos. Simplemente para un chino la taza parece ofrecer pocas ventajas… seguramente, al estar poco acostumbrados, se les duerman las piernas con facilidad. No encuentro otra explicación, y, sin embargo, si me surgen varias preguntas: ¿El chino lee cuando va a cagar? ¿Los ligamentos de las rodillas chinas están hechos de un material más resistente? ¿El chino caga en bermudas o sufre accidentes a menudo en el bajo de los pantalones?

Quizá sea esto un estudio más antropológico que de una guía de restaurantes, así que voy a pasar ya a la puntuación oficial de nuestra guía:

  • Número de tazas: 1
  • Número de agujeros cagaderos: 1
  • Número de urinarios: 2
  • Seca-manos de aire: no
  • Toallas: De papel
  • Papel Higiénico:
  • Nivel de Limpieza: Brillante
  • Escalafón de Paca Garte:
  • Acogedor – 3 barquitos
  • Recordad, es hora de hacer que se pringuen aquellos a los que no le importa que nos pringuemos nosotros. Hagamos de este mundo, un mundo mejor.

    Por ello si queréis denunciar o ensalzar a algún restaurante os agradeceremos si mandáis un email a

    guiapacagarte@gmail.com

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