Entrevista a la prima de riesgo y a su puta madre.


Llevamos varios días en que parece que no se habla de otra cosa en los periódicos. Que si prima de riesgo por aquí, que si prima de riesgo por allá. Pero… ¿quién cojones es?

Para mí, como para el común de los mortales esta prima era una auténtica desconocida, por eso me decidí a saber más acerca de ella. Como no me fio de los medios de comunicación en su mayoría manipulados, decidí sacarle información al Anselmo que es el que más sabe de en el pueblo. Antes le llamábamos el Petete, pero las nuevas generaciones le conocen como el Guguel.

Le encontré en su oficina, la barra del bar del casino, con un palillo en la boca y un lápiz en la oreja y me dijo que, para variar, conocía bien el tema. Bueno en concreto me dijo: “Págate un chato y yo te cuento . Menudo escándalo, zagal, menudo escándalo”

Enseguida me puso al día sobre la prima de riesgo. Al parecer la madre del alcalde tenía una hermana bastarda que regentaba “El Almendro”, la conocida whiskería del pueblo. Esta mujer tuvo una hija muy lista, que se fue de Erasmus y tó, o eso decía ella. Las malas lenguas contaban que de estudiar poco que se había pasado todo el tiempo folleteando con los forasteros de por allí. Decían incluso que se había pillado varias enfermedades venéreas de las que se cogen en la capital. De ahí le vino lo de la prima de riesgo…

Yo, que nunca he sido amigo de los cotilleos, más por labor periodística que por placer me dirigí a El Almendro, a conocer las noticias de la prima de riesgo de primera mano… quiero decir de su boca… vamos que fui a que me lo contará ella. Y no creáis que pasó nada, porque su madre nos vigilaba todo el tiempo.
Además quedaban dudas por resolver y debía focalizarme en ello.

El Blog de De Cabo: ¿Por qué se ha hablado tanto esta semana de la prima de riesgo?

Prima de riesgo: Pues porque la gente se aburre y le gustan las especulaciones.

EBDDKBO: ¿No podrá negar que todo esto está afectando a los mercados?

P.R.: Ni que lo diga. Las verduleras son las más cotillas, y las cajeras no le van a la zaga. Lo que pasa es que son todas unas mujeres frustradas que ganan poco y follan menos. Y claro, la envidia es mu mala.

EBDDKBO: ¿Y qué me dice de los puntos?

En ese momento nos interrumpe su madre que me tenía atemorizado no por su mirada penetrante sino sobre todo por su repetida manía de colocarse la goma del tanga con los dedos con los que se limpiaba los dientes.

Madre de la prima (Tía del alcalde): Pues que esta chica es tonta, y no hace caso a su madre. Que no he ido a la escuela pero de la vida sé mucho, y le tengo dicho que detrás ni para coger carrerilla.

P.R.: Mama, no me avergüences. No le haga caso, que a las madres les gusta poner en evidencia a sus hijas. Miré yo voy a serle sincera cuando estuve fuera, como toda joven, he tenido mis escarceos y me daba igual la nacionalidad, sólo me importa que sea gente interesante, tipos de interés alto. Me he zumbado a los portugueses, a los irlandeses, y a los griegos. Pero siempre por sana diversión y haciendo lo normal. Lo de los puntos fue un accidente se lo juro, me fui a sentar en el sofá y no vi que había una Coca-Cola de 2 litros…

EBDDKBO: ¿Pero es cierto lo del límite de los 400 puntos?

P.R.: Sí, eso es así. Me ha dicho el médico, el doctor Trinchete, que me cuide la herida, que como crezca y pase de los 400 puntos van a tener que intervenir.

EBDDKBO: ¿Y de dónde viene lo del riesgo, prima?

M.P.(T.A.) : ¿Eso es lo de las landillas?

P.R.: Se dice ladillas, mama.

M.P.(T.A.): Anda como dijiste que te las pegó uno que se parecía a Alfredo Landa.

P.R.: Anda mama, calla ya. Señor reportero, lo del riesgo es todo una invención, porque a mí me gusta hacerlo con condón. Y no tengo ni ladillas ni ladillos.

EBDDKBO: ¿Puede entonces mandar un mensaje de tranquilidad a nuestro país?

P.R.: Sí, España puede estar tranquila. Con lo de los puntos, no tengo ya ganas de zumbar más.

EBDDKBO: Muchas gracias por la explicación. Ahora por fin entiendo todo.
M.P.(T.A.): De gracias ná, son 60 euros.

Salí de El Almendro contento por la entrevista y con las ideas más claras. Por fin sabía qué era la prima de riesgo, y por qué decían que había dejado jodido a los griegos y demás. Basicamente tipos de interés alto. Ahora entendía lo de los puntos y las especulaciones en los mercados. Sabía que en España podíamos estar tranquilos… por los menos de momento.

Se hacía de noche y se había iluminado el cartel rojo de la entrada “Vuelve a casa, vuelve”

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