El rey tuvo que fregar ayer los platos tras regañar a la reina en público.


A todos nos ha pasado lo que le pasó al rey ayer. Estás en una junta de vecinos, o peor aún, con tus amigotes, y de repente tu novia/esposa te interrumpe mientras estás hablando. Entonces es cuando una mala idea pasa por tu cabeza: “voy a marcar mi territorio, voy a demostrar públicamente quién lleva los pantalones en casa…”

Entonces te creces, y la cagas.

Fuentes cercanas a la Zarzuela han confirmado que la frase “Déjame hablar un momento” que el rey le soltó ayer a la reina le costó tener que fregar la vajilla de porcelana a mano. También confirmaron que aunque parecía que la reina le reía las gracias al rey, por dentro estaba pensando “esto te va a salir más caro que lo de Bárbara Rey”.

De hecho según han contado nuestros contactos en la casa real, Doña Sofía le echó una peta de tal calibre que los trofeos de caza (cabezas de osos borracho, sobre todo) se quedaron blancos (polares) del susto. No se había visto cosa igual desde el día en que Urdangarín dijo “tengo una cosa muy gracioso que contaros, os vais a partir vuestro majestuoso ojete”.

Estamos también en condiciones de afirmar que aunque los programas de cotilleo afirman que los reyes duermen en camas separadas, ayer Don Juan Carlos durmió en el sofá… eso sí un sofá de Carlos III tapizado en la Real Fábrica de tapices.

“La próxima vez, si quieres, mandas chistar a Hugo Chaves o a tu puta moto rescata-autoestopistas, pero a mí, la reina, ni mú” le dijo la monarca carca antes de irse a dormir y volver a recuperar su flema habitual, vamos, su cara de tener flemones, así como de pariente lejana (o no tanto) de Vito Corleone.

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2 Comentarios

  1. Jaime
    17 marzo, 2012
  2. chuscurro
    17 marzo, 2012

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