Peripecias de un Pre-papá. Semana 0. Cómo se queda uno embarazado.


Queridos amigos, llega un momento en la vida en que puede que debido a la edad, el amor, las circunstancias sociales que te rodean, un inesperado premio en la lotería, cuatro copas de más o por cualquier otra de esas excusas manidas que vayas a contarle a tus amigos decides que quieres ser padre. Ese momento coincidirá casualmente con el día en que tu chica decide ser madre.

Decidirlo antes que ella es un derecho y una opción respetable, pero te advierto ya de antemano que sin útero no hay concepción.

Puedes incluso decidirte después que ella, pero no te demores demasiado porque los espermatozoides pueden conseguirse en establecimientos de congelados o, en el peor de los casos, pueden ser adquiridos frescos en el mercado.

Ahora que tenemos claro el cuándo. Llega el cómo. Es posible que hayas oído la historia de las abejitas y el polen. Y es posible incluso que sepas qué es el sexo y cuáles pueden ser sus consecuencias. Bueno, pues en el momento que decides ser padre la cosa cambia un poco. Debido a una extraña conjunción entre la biología, la alineación de la Luna y la ley de Murphy se produce un curioso fenómeno científico: Si estás soltero o si vives en pareja pero sin intención de reproducción entonces ella es fértil todos los días del mes, días del periodo incluidos,… no dejes que el monitor de anticoncepción de ClearBlue o las malas compañías te engañen. Sin embargo si lo que quieres es quedarte embarazado, ella sólo será fértil un par o a lo máximo tres días al mes. Así que en teoría no te queda más remedio que fiarte de un palito meado… o eso te dirán.

Aparte de los días fértiles, el otro dilema que tendrás que afrontar en estas circunstancias es… ¿con cuántos días de abstinencia es conveniente llegar a la gran cita mensual?, o para que me entiendas ¿cómo de cargados he de llevar los huevos al reproduction day?

Aquí hay más maestrillos en fecundación que entrenadores de la selección de fútbol, y cada uno tiene su librillo. Son mayoría los que dicen que entre tres y seis días de carga es la medida perfecta. Habrá incluso quién te diga más días, desconfía de ellos, probablemente te odian y desean en secreto que exploten tus bolsas escrotales durante un sueño húmedo con Scarlett Johansson.

Dicho todo esto, que es lo que oirás en la calle, ahí va mi consejo de fertilizador recién certificado:
Olvídate de todo lo que has leído. La reproducción es pura estadística. Es un fenómeno que se produce cuando un espermatozoide calidad superior y un ovulo cojonudo se encuentran y deciden unirse. Para que esta unión se produzca hay básicamente dos métodos:

– Organizar la gran fiesta del palito meado una vez al mes. Acudirán un montón de chicos y chicas de la región (inguinal)

– Organizar fiestas casi todos los días. Habrá menos asistentes en cada una pero la diversión siempre asegurada.

En fin, si has estudiado estadística y recuerdas algo de sucesos y muestras, llegarás a la conclusión de que a final de mes la probabilidad de que el espermatozoide calidad superior y el ovulo cojonudo se encuentren será prácticamente la misma con cualquiera de los dos métodos. Mi consejo es por tanto: elige la opción que más te convenza y no te eches sobre tus hombros lo que es responsabilidad de la probabilidad y el azar.

Y si no hay suerte, bueno, si no hay suerte lo veremos el próximo capítulo.

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2 Comentarios

  1. alicia
    2 abril, 2014

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