Peripecias de un Prepapá. Semana 31. Lumbalgia Aguda.


Según se acerca el día de la deposición del cachorrillo las limitaciones en el cuerpo de la embarazada son mayores. Ellas han leído sobre el tema y han sido informadas por matronas, ginecólogos, libros, madres, suegras, y cualquier fémina ociosa con pasado parturiento y ganas de charlar, que al ver pasar por la calle un vientre globuloso no puede resistir la tentación de abordarlo para empapar con sus conocimientos y experiencia a la portadora del mismo.

¡Ay amigos!, pero la mujer en general y la gestante en particular es un ser empírico (del latín tercuscomomulus). No le basta con leer o escuchar para creer. Necesita pasar el aspirador o mover cajas durante la “operación nido” para asegurarse que es cierto eso que le han dicho de no hacer esfuerzo durante el tercer trimestre. La consecuencia tiene un nombre, el mismo que da título a la sección esta semana: lumbalgia aguda.

Pues sí, a la colección de achaques que se han ido acumulando durante el período de gestación se ha añadido ahora uno de los más molestos y condicionantes, la lumbalgia. Significa dificultad al andar, tumbarse, sentarse… vamos, que mi chica cuando se pone en movimiento se convierte en su saquito de dolor. Cuando se intenta levantar de la cama parece una tortuga boca arriba intentando darse la vuelta. El momento quelonio es uno de esos momentos difíciles pero divertidos que trae el embarazo.

He empezado a pensar que quizás no fue tan buena idea eso de retrasar tanto la operación nido, porque en las condiciones actuales la carga de trabajo que acarrea cae sobre mí…. Bueno, vale, utilice el comodín de los padres para la limpieza post-pintado de la casa, pero es que la alternativa era cogerme un día de vacaciones para dedicarme a pasar el mocho y el estropajo.

Lo cierto es que vivo con la sensación constante de que tengo más cosas por hacer de las que me permite el tiempo restante hasta la llegada del bebé. Pero vamos, no es cuestión de agobiarse, sino de priorizar… creo que dejaré que las pelusas se manifiesten por las esquinas ahora que la delegada del gobierno de limpieza está de baja.

Respecto al problema de la lumbalgia, parece que el yoga para embarazadas le ha sentado bien y muestra síntomas de mejoría. Mañana va al fisio, que dado su avanzado estado de gestación tendrá bastante limitado su radio de acción. Con la tripa que se gasta ya, yo lo que más temo es que la dejen sola y un señor se le siente encima confundiéndola con una bola de pilates.

Mientras tanto Miguel sigue con sus movimientos constantes, en el cine se vuelve particularmente activo no sé si por las palomitas, por el dolby surround o porque, como el móvil, se pone en modo vibración.
Y la próxima semana, ecografía. Ya va siendo hora de que dé la cara… Espero que esta vez sí, os la pueda compartir aquí. No os perdáis el próximo capítulo.

Os recuerdo que podéis participar en esta aventura bien con vuestros comentarios, bien con vuestras preguntas o bien con vuestros consejos. Para ello disponéis por supuesto en este mismo post de la sección de comentarios, de mi cuenta de Twitter (@chuscurro) o de mi correo chuscurro@decabo.com. Estaré feliz de compartir mis peripecias más de cerca.

Artículos relacionados

Acerca del autor

Deja tu comentario

Mostrar
Ocultar