Peripecias de un papá – Bibe y deja vivir.


Parece que fue ayer cuando nuestro niño era un tierno cigoto y hoy ya se ha convertido en un pequeño ser humano de andares tambaleantes, vocabulario limitado y personalidad singular e independiente.

Sí, hace ya varias semanas que demuestra una férrea voluntad de hacer cosas por sí mismo, lo que para sus padres deviene en un continuo conflicto entre el libre desarrollo de nuestra personita preferida y su higiene, la limpieza de la casa y, sobre todo, su seguridad.

Dicho así puede sonar que ha convertido nuestras vidas en una película de suspense de Alfred Hitchcock, pero la realidad es que nuestro pequeño hombre y gran bebé es más el personaje de una comedia muda de los años 20. Unos días toca Chaplin, otras Harold Lloyd , otros Buster Keaton y si algo se tuerce llora como Stan Laurel.

Laurel

Parece que la autonomía proporcionada por su dominio en el arte de andar (de andar como Fraga en sus últimos años de vida, moviéndose de un lado al otro como el cristo de una procesión de Semana Santa) ha animado a nuestro bebé a hacer más cosas por sí mismo.

Por supuesto le encanta recorrer los pasillos de un centro comercial a su bola, rechaza la opción de agarrarse de mi mano como si tuviese ya catorce años y le avergonzara mi compañía. Enloquece y dirige sus cortos y rápidos pasos en una carrera sin dirección unas veces aturdida por los neones de las tiendas y otras acelerada por los sonidos de Máxima FM que de ellas emanan. Se le iluminan los ojillos de la emoción, sólo le falta la tarjeta de crédito para ser el vivo retrato de su madre en un día de rebajas.

De hecho, y en previsión de que sus carreras sean cada vez más rápidas, estoy pensando en crear una aplicación para el móvil que permita tener localizado a mi hijo e incluso lanzarle una pequeña descarga en el pie cuando vea que me deja atrás. A potencia física no le voy a ganar mucho años más, así que habrá que recurrir a la maña.

peripecias_papa_verde

Miguel también ha empezado a demandar independencia en la mesa, más bien en la trona, el hecho de no quedarse a comer en la guardería no le ha cohibido a la hora de reclamar su propia cuchara en casa. Aprender a usarla no es una tarea fácil y aunque lleva el babero-chubasquero de Ikea eso no le impide acabar convirtiendo la comida en una sesión de arte efímero que para si hubiera querido Tapies. Los días más afortunados el lienzo es su cara, los menos el suelo o la ropa de sus padres. Eso sí antes muerto de hambre que volver a la alimentación pasiva.

Recientemente ha aprendido a subirse sólo al sofá, a apretar interruptores como si fuera el chino bajito que acciona los intermitentes del coche, y a sacar cosas de la lavadora para meterlas, como todo el mundo sabe que hay que hacer, en el cubo de la fregona.

Aunque su asignatura pendiente por el momento es la de vestirse. Después de los Cantajuegos y algunas canciones de Barrio Sésamo su más largos momentos de ocio en solitario se los proporciona el reto, todavía no superado, de ponerse una zapatilla. Aunque viendo que el reducido tamaño de su ropa complica la labor, ha decidido hacer sus pinitos con la nuestra: así no es difícil encontrarle con orgullo luciendo un sujetador o unos calzoncillos alrededor del cuello… lo peor es que el lugar dónde consigue estas prendas es el cesto de la ropa sucia.

Sin embargo hay excepciones en este admirable, incansable para él y agotador para nosotros, ensuciador espíritu emprendedor. El pañal pasa de intentar cambiárselo, lo cual, seamos realistas, es una bendición. Y a la hora de comer hay dos cosas que demanda como si su trona fuera un trono. La primera: “Tetita”, primera palabra de tres silabas que ha conseguido pronunciar limpiamente, y la segunda: “Bibe” en su ineludible cita de cada noche.

Eso sí, una vez el biberón está preparado, y depositado en sus labios, entonces lo arranca de mis manos, lo sostiene con las suyas y mirándome agradecido primero y enojado después me traslada telepáticamente lo que será ley de vida en nuestra relación padre – hijo: Dame libertad… Bibe y deja vivir.

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4 Comentarios

  1. cositasdemamis
    2 marzo, 2014
    • Chuscurro
      2 marzo, 2014
    • Chuscurro
      3 marzo, 2014

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