El papa Francisco decide introducir la gamificación para modernizar la iglesia católica.


Por todos es sabida la brisa de aire fresco que el nuevo sumo pontífice ha traído a la santa sede y su preocupación por evitar que el número de feligreses siga cayendo año tras año especialmente entre los sectores más jóvenes de la sociedad.

Así, siguiendo el consejo del departamento de marketing del Vaticano, a partir del 2015 ha decidido introducir un sistema de gamificación que premiará a los creyentes en función de sus buenos hábitos y los penalizará por aquellos comportamientos que no estén de acuerdo con la virtud cristiana.

Conseguir el cielo o el infierno ya no será nunca más algo subjetivo ni dejado al libre albedrío de un San Pedro cada vez más entrado en años, será una consecuencia directa de los Cristian points que podrán obtenerse a partir de Enero.

PapiChulo

En los próximos meses comenzarán a repartirse octavillas en las iglesias para explicar a los feligreses como participar en los Cristian points, ya que está competición no será algo opcional sino obligatoria para todos aquellos que quieran alcanzar la gloria eterna.

Se creará una web donde los cristianos deberán darse de alta y mediante al menos una confesión virtual semanal ir añadiendo los hechos merecedores de Cristian points o los que conllevaran penalización. El sistema de encriptación Todopoderoso es infalible, puesto que, como todo el mundo sabe, a Dios no se le puede mentir.

Así haber ido a misa, rezar, ayudar a los pobres, salir de nazareno, follar sin condón con tu pareja, ir con Argentina durante el Mundial de fútbol o votar a partidos políticos católicos y apostólicos sumará puntos, mientras que otras acciones como blasfemar, vivir en pecado, adelantar por la derecha a la hora de comulgar o masturbarse acarrearan puntuación negativa. Para los que pedían mano dura con la pedofilia por parte del Vaticano, esta competición es la respuesta más tajante ya que restará 1000 puntos a un feligrés normal, 1500 a un sacerdote y hasta 2500 a un obispo.

La media de puntos conseguidos por días de competición dará una cifra que irá asociada a los distintos niveles de buen cristiano que irán desde “pecador de la pradera” a “angelito”. A la hora de morir habrá que estar al menos en el nivel “cuasi curilla” para optar a una plaza en el cielo, si bien es cierto que la iglesia en su magnanimidad ha decidido que pedir la extremaunción otorgarán 5000 Cristian points, con lo cual una persona que en su lecho de muerte estuviera en un nivel “creyente moliente” podría llegar al cielo si se arrepiente de sus pecados y pide la intervención final de un cura. Esto ha creado bastante polémica entre los feligreses ya que si te mueres de repente no tendrías opción a la redención final, o en palabras del sumo y campechano pontífice, “te jodes como Herodes”.

Otro aspecto polémico es la excomunión de toda persona que no esté dada de alta el 1 de Enero de 2015. Pero la santa sede ha dicho que a partir de Junio, un millón de monahackers (monaguillos con nivel alto de informática en el CV) irán entrenando personalmente a los parroquianos menos familiarizado con el entorno web. Así mismo todas las iglesias tendrán disponible un confesionario con un ordenador y WIFI a cambio de la voluntad para aquellos que no tengan dicha infraestructura en su casa.

¿Quién ha dicho que ser cristiano no era divertido y que ir a misa no valía para nada? A partir de Enero, y con los Cristian points, ya nadie más podrá decirlo.

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