Muere el Fary, torito guapo


El Fary

José Luis Cantero Rada, ‘El Fary’, uno de los grandes del folclore español deja de luto al mundo de la copla por su muerte. El cantante ha muerto en Madrid a los 69 años de un cáncer de pulmón.

Hoy decenas de personas se han dado cita en la sala 22 del tanatorio de la M-30 de Madrid para darle su último adiós y rendirle un sentido homenaje. La devoción de algunos hacia el artista era tan grande, que incluso ha habido quien le ha llevado algún presente a la familia en señal de consuelo. Es el caso de un joven aficionado a la pintura, que le ha regalado a la familia un retrato de ‘El Fary’ dibujado en carboncillo. Además de sus fieles seguidores; familiares, amigos y docenas de periodistas han acudido al lugar para compartir juntos estos amargos momentos. Algunas de las celebridades que han pasado por allí han hablado sobre cómo era ‘El Fary’ como persona y le han dedicado buenas palabras.

Carmen Calvo, ministra de Cultura: “La muerte de ‘El Fary’ supone la pérdida de un personaje querido y popular, que logró ser ese héroe popular que sale de un lugar común y corriente y cumple su sueño de ser artista”. “Por todo lo que comentan sus amigos y seguidores era un hombre lleno de coraje, bondadoso y alegre”, dijo la ministra. Además, ha destacado que el cantante “tenía una biografía que nos gusta mucho a todos los seres humanos, al salir de su taxi y de su condición de hombre común y corriente con el empeño de querer ser artista y tener público y cantar y sacar su voz adelante”.

José María Íñigo: “Yo descubrí a ‘El Fary’ en mi programa y su padrino de actuación fue Manolo Escobar. Tenía un lenguaje muy particular, era muy campechano. recuerdo que cuando vino al programa venía vestido como podía, así que nos lo llevamos a El Corte Inglés y le vestimos entero. Él se puso muy contento.”

José Manuel Parada: “Era un hombre lleno de vitalidad, con mucho genio, muy gracioso y que siempre tenía una sonrisa en la cara. Siempre decía que no quería morir, pero que era un momento que podía llegar por el cáncer que padecía. Ha muerto con esa discreción que le caracterizaba”.

Antonio Carmona: “Era un monstruo, un amigo y sobre todo un genio del flamenco. Aparte, era un gran conocido de mi familia”.

David Muñoz, componente de Estopa: “Era un hombre irrepetible y único” que “se habría tomado con humor hasta su propia muerte”. “Era un tío feo, como nosotros”, bromeó Muñoz, que compartía con ‘El Fary’ oficina y al representante León Heredia y que explicó su relación con el desaparecido artista como “de amistad y respeto mutuo”, según informa EFE.

Miguel Rellán, encarnó al hermano de ‘El Fary’ en la popular serie ‘Menudo es mi padre’: expresó a Efe su pesar por la muerte del artista, al que definió como “una de las personas más populares” que había conocido, “un señor muy divertido, con una capacidad salvaje para conectar con el público”.

Luis Cobos: “Vengo a título personal y como representante de los artistas para darle el último adiós a ‘El Fary’. Lo vi en diciembre por última vez, en un partido de fútbol de artistas contra toreros. Hay que destacar su faceta de artista pero sobre todo como persona. Era un hombre muy querido y un gran amigo”.

También han pasado por el tanatorio de la M-30, desde donde mañana será trasladado al cementerio de La Almudena a las 13.50 horas de la tarde, las cantantes Charo Reina y Marián Conde, su representante Pedro Cervera, la bailaora La Chunga, y la cantaora Perlita de Huelva, entre otros.

Vida

El autor de ‘Toro guapo’ nació en el madrileño barrio de Ventas en 1937. Su infancia estuvo marcada por la necesidad y las ansias de salir del hoyo, como la de tantos otros hijos de la emigración interior en la eterna postguerra española.

Poco aficionado a la escuela, de niño fue el arquetipo de golfillo que participaba en ‘dreas’ (batallas de pedradas) y robaba manzanas en los puestos callejeros.

Se hizo hombre trabajando para ayudar a la familia, y si bien empezó como jardinero, su primer empleo serio fue como taxista, oficio que desempeñó durante años. Mientras manejaba el volante, el joven José Luis fue apuntando maneras en su gran pasión: el cante. En su barrio fue haciéndose una fama gracias a sus cabales imitaciones de Caracol, Valderrama y Marchena, pero al que de verdad ‘clavaba’ era a Rafael Farina cantando por fandangos. Tan bien lo hacía que el mote le cayó del cielo: ‘El Farinilla de Las Ventas’. Había nacido ‘El Fary’.

La década de los sesenta fueron sus años de meritoriaje como artista. Participó en cuanto concurso radiofónico se le ponía a tiro, y no se perdía unas fiestas patronales de pueblo o de barrio si podía dejar el taxi aparcado un rato.

La gran oportunidad le surgió un día en Córdoba, donde tuvo que sustituir a un cantaor que se cayó del cartel de una feria. Allí se fijó en él Antonio Molina, que lo fichó para una gira. Su entrada en el mundo discográfico fue igualmente menesterosa.

En 1969, junto a unos cuantos amigos, ‘El Fary’ consiguió reunir las 80.000 pesetas que costaba una grabación de la época. Así salió de imprenta su primer disco, ‘Tres maletillas’, del que se hicieron 500 copias que el propio Fary se encargó de ir vendiendo por el Rastro madrileño.

En los setenta, acabó de despegar artísticamente. En 1975 consiguió su primer contrato discográfico serio con la compañía Belter, con la que grabó su primer L.P.: ‘Ritmo caló’. A partir de ahí emprendió una ascensión que iba pareja al declive de la canción española y aflamencada en todos los ámbitos. Esta paradoja hizo que la eclosión de la post-modernidad nacional, a caballo entre los setenta y los ochenta, cogiera a ‘El Fary’ en su momento más dulce.

Justo cuando se imponían los sonidos más vanguardistas de ‘la movida’, fue el momento en que los cantes de ‘El Fary’ conocían su mayor popularidad. Era difícil encontrar en aquellos años una sola gasolinera en la que no hubiera algún casete con canciones como ‘El toro guapo’, ‘La mandanga’ o ‘Paloma que pierde vuelo’.

Fuentes | El Mundo

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