El asiento eyectable. El salvavidas del cielo


Cuando las cosas se ponen feas, algo que en un combate real puede no ser difícil, es importante tener la capacidad de salir volando (literalmente) del lugar, de la cabina en este caso. Es el asiento eyectable de un avión de combate el que proporciona al piloto esta capacidad de escape, siendo la responsable de la vida del piloto en los momentos en que todo esta perdido.

Si nuestro avión ha sido alcanzado parcialmente y esta cayendo en picado o estamos en una situación en la que es imposible salvar el avión, aun tenemos la posibilidad de echar mano a un asa que sale del asiento, ya sea de su parte superior encima de la cabeza del piloto o de la parte de abajo, entre las piernas de este, para tirar de ella y desencadenar una ligera explosión bajo nuestro asiento que haga salir despedida la carlinga del caza y nos impulse hacia el cielo hasta una posición suficientemente alejada del aparato.

En la segunda guerra mundial, salvaguardar la vida de los pilotos se hizo una prioridad, debido principalmente al gran numero de bajas de la contienda y a la experiencia que se perdía en caso de que estos murieran. Fue por aquel entonces cuando se comenzó a desarrollar un sistema que permitiese evacuar del avión al piloto en aquellos casos en los que no se podía hacer nada más.

El asiento eyectable no es más que el asiento normal que un caza posee, al que se le han acoplado debajo cohetes para que cuando el piloto tire del asa, estos detonen e impulsen el asiento, con el piloto encima, fuera del habitáculo del avión. Cuando dicho dispositivo se activa, se pone en marcha un mecanismo que hace que la cúpula de la cabina se desprenda para permitir el libre escape del tripulante hacia el exterior. Una vez en el aire, se despliega un paracaídas, momento en el cual se desprende el asiento, que cae al vacío, permitiéndose así un descenso lento y más o menos seguro del piloto. Aunque parece sencillo, no lo es tanto, pues se han de tener en cuenta factores como la fuerza del viento, que puede golpear y causar lesiones al aviador; la trayectoria de la cola, pues si el impulso que los cohetes dan al asiento no es lo suficientemente fuerte, la cola del avión puede llevarse por delante al piloto, o la posición en la que tiene lugar la eyección, ya que si se esta muy cerca del suelo es posible que esta no lleve al piloto a la altura necesaria para permitir desplegar el paracaídas, en cuyo caso caería a plomo. Este ultimo caso se ha solucionado gracias a los llamados asientos cero-cero, los cuales funcionan adecuadamente desde altura y velocidad cero.

Lo que ocurre cuando el oficial esta finalmente en tierra es harina de otro costal, pues comienza otra etapa que nada tiene que ver con lo que nos aborda, en la que este tiene que evaluar su estado: si esta herido o no, su posición en el mapa etc. Comienza otra misión en la que ayudado de su material de supervivencia y orientación debe sobrevivir hasta llegar a un lugar seguro o hasta que le rescaten. Sobre este tema resulta muy interesante la película “Tras la línea enemiga”.

Para quien aun no se haga idea de cómo se lleva a cabo la eyección, nada mejor que unos ejemplos. En el primer caso, el piloto de un Harrier tiene problemas con su aparato, no consigue que este gane altura hasta que finalmente se precipita al mar; mientas que en el segundo video, un F-16 cae en llamas y sus 2 tripulantes abandonan en habitáculo ante la imposibilidad de enderezar la situación. Aquí se aprecia perfectamente como primero se expulsa la carlinga, después se eyecta el piloto y una vez en aire se extiende el paracaídas y se produce la separación entre tripulante y asiento.

Para terminar, 2 videos de exhibiciones aéreas, el primero en EEUU, donde un Falcon de una de sus patrullas acrobáticas, los Thunderbirds, tiene problemas tras realizar un looping. Lo llamativo de este video es que se ve la eyección desde dentro de la cabina y desde fuera. ¡A eso se le llama aguantar hasta el límite!

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2 Comentarios

  1. De Cabo
    27 abril, 2008
  2. De Cabo
    1 mayo, 2008

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