El Manchester, campeón de Europa


El Manchester United consigue su tercera Copa de Europa después de una tanda de penaltis en la que John Terry se convirtió en triste protagonista, al marrar el lanzamiento definitivo para el Chelsea.


Gran final. Ese podría ser el resumen del partido. Una parte para cada equipo. El Manchester United empezó arrasador, con un Cristiano Ronaldo espectacular que marcó un golazo para enmarcar en el 25′. Durante esta primera parte, ninguna noticia del Chelsea. Los londinenses se dedicaban únicamente a aguantar el chaparrón que se les estaba viniendo encima. De hecho, demasiado que no encajaron más goles antes del descanso. Pero, lo que es el fútbol, un disparo de Essien que iba al córner rebota en la chepa de Ferdinard y el balón le queda muerto a Lampard para que sólo tenga que empujarla y conseguir el empate. Era el minuto 45′ y en su primera “ocasión” (ni siquiera lo era), el Chelsea conseguía algo que, ni por asomo, merecía.

Claro que todo cambió en el segundo tiempo, como si al equipo londinense le hubieran dado agua bendita. El Chelsea comenzó a dominar hasta borrar prácticamente del campo a su rival. Algo totalmente inesperado. Los de Abramovic tuvieron ocasiones claras como para adelantarse, entre ellas, un disparo al palo de Drogba, pero no consiguieron hacerlo.


El que caso es que, a medida que pasaban los minutos, el miedo a perder iba adentrándose en los dos equipos. Lógico, siempre pasa y siempre tiene la misma consecuencia, la prórroga. Aquí fue cuando el Chelsea acuñó, más si cabe, su dominio. Lampard pudo inclinar la balanza con un disparo que fue al larguero pero fue el Manchester el que estuvo más cerca del gol con en una ocasión de Ryan Giggs que saca increíblemente bajo palos John Terry a córner. A partir de ahí, más de lo mismo. Mucho miedo a perder y mucho cansancio físico. Resultado, los penaltis.

La verdad es que es muy injusto decidir una final de cualquier competición en la tanda de penaltis, pero es así y hay que aceptarlo porque no va a cambiar nunca. Manchester y Chelsea eligieron a sus lanzadores y comenzó la lotería. Es curioso que la estrella del equipo, el jugador sobre el que están puestas todas las miradas, suele fallar en estos momentos. Y eso fue lo que le pasó a Cristiano Ronaldo. Mucha miradita al portero, mucho amague, mucha paradinha… y al final, penalti penoso. Le gusta lucirse demasiado a este chico. Y eso es algo que no me gusta…


El Chelsea lo tenía todo a favor para llevarse el gato al agua en el último penalti. Pero en esse momento, fue cuando llegó el amigo Murphy y se la jugó a “los azules”. Fijaos si no hay momentos para resbalarse, y tiene que ser justo en el instante de lanzar el penalti, provocando así el fallo de Terry… Seguro que esa jugada no se le olvidará en su vida.


Poco más se le puede pedir a una final de Champion’s. Emoción, toda. Intensidad, toda. Entrega, toda. Lo malo (y lo bueno) de una final, es que siempre hay un ganador y un perdedor. Esto me recuerda a algo… ¡Ah, sí! Sonrisas y lágrimas… Esta noche, ningún jugador que ha disputado la final va a poder dormir, pero dependiendo del bando que sea, será por un motivo u otro… Triste, pero así es. Otros, como yo, estamos tristes pero porque se ha acabado ya la temporada. Y es que me gusta mucho el fútbol. A veces, demasiado…

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6 Comentarios

  1. Dimitri
    22 mayo, 2008
  2. De Cabo
    22 mayo, 2008
  3. jose87
    22 mayo, 2008
  4. Bird
    22 mayo, 2008
  5. Warning
    22 mayo, 2008
  6. Ingeniero
    23 mayo, 2008

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