Unidades de operaciones especiales. Los guerrilleros del siglo XXI


Son pocos, físicamente muy capaces y en casi cualquier situación. Llevan el mejor equipo y las mejores armas aunque en determinadas misiones su primer objetivo es no usarlas en la medida de lo posible. Son las unidades de operaciones especiales (UOE), los guerrilleros que quizá muchos conocéis solamente por el Counter Strike o gracias a personajes como Rambo, el cual y dicho sea de paso, nada tiene que ver con estos. Tras su ruda estética y esa fama de tipos duros se esconde un severo entrenamiento, tanto físico como psicológico, listo para ser puesto a prueba sin previo aviso, ya sea en una operación de entrenamiento o en una operación real.

Quizá este relato resulte llamativo, especialmente si el único conocimiento que se tiene de las Fuerzas Armadas es a través de los anuncios televisivos de estos últimos años, los cuales tienden a difundir un concepto erróneo de la idiosincrasia de este colectivo, presentando a los soldados como personas que se dedican a pintar escuelas, a reconstruir iglesias y a repartir caramelos mientras aguantan a niños en brazos. Como digo, quizá sea a lo que se dediquen en estos últimos años, pero no hay que olvidar que en realidad su finalidad no es esa sino otra muy distinta, y más la de los soldados de operaciones especiales. Además hay que hacer otra distinción. Existen también fuerzas contraterroristas y de operaciones especiales en el mundo civil con un entrenamiento similar pero con una finalidad diferente, como son el cuerpo policial de los famosos GEO o los SWAT. Dejando a estos a parte, me centrare en los puramente militares.

Objetivos
Una unidad de operaciones especiales esta compuesta por 5 o 6 miembros, material vanguardista y una potencia de fuego equiparable a la de una compañía de 100 hombres de infantería regular. Su objetivo es especializarse para la guerra no convencional de modo que, llegado el momento, sean capaces de realizar misiones de infiltración para rescatar rehenes, golpear por sorpresa, señalizar un objetivo a bombardear por la aviación, defender y evacuar al personal de una embajada o destruir mediante cargas explosivas objetivos selectos como puentes o centros de comunicaciones. En estos últimos años se han convertido en uno de los más importantes recursos contra acciones terroristas o secuestros con rehenes. Su propósito no es solo destruir, sino desmoralizar al contrario, ya que este tipo de operaciones el lugar, la forma y el momento de golpear al enemigo es en ocasiones tan importante como la destrucción del mismo. Como reza el lema de los francotiradores: “Un tiro, un muerto”. El valor psicológico de eso es devastador en términos de eficacia.

Entrenamiento
Psicológicamente su entrenamiento esta diseñado para estimular la competitividad y recompensar la agresividad, y es que, lejos de la almibarada imagen ya comentada, la guerra es un algo sucio, donde matas o te matan. Por este motivo se hacen necesarios aspectos como el esfuerzo personal, la capacidad para trabajar en grupo o el autocontrol, especialmente necesario en momentos de tensión, cuando las cosas no marchan como deberían o cuando alguien puede caer en manos del enemigo, habiendo que escapar de alguna prisión o soportar sueño, interrogatorios o torturas, algo que también tiene su lugar en el entrenamiento de estos soldados especiales.

Todas estas capacidades se adquieren gracias a un severo entrenamiento llevado a cabo en todos los elementos posibles: aire, mar, zonas pantanosas, desierto, montaña bosque etc. Algunos de los ejercicios mas conocidos son el de sumergirse con manos y pies atados en una piscina para cruzarla de extremo a extremo, aguantar las gélidas temperaturas del mar, escenario muy posible para una actuación; importantes carreras de obstáculos etc. Todo esto tanto de día como de noche. Tras pasar las pruebas de selección, el adiestramiento pasa a abarcar además actividades de campo, como la orientación o la supervivencia, realizando misiones en conjunción con la marina o la aviación como pueden ser infiltraciones subacuaticas o saltar desde un avión a 10.000 metros de altura de noche, caer a 200Km/h y abrir el paracaídas estando casi en tierra para no ser descubiertos, momento a partir del cual puede comenzar un ejercicio de rescate de rehenes.

A diferencia de las tropas convencionales entrenadas para atacar un objetivo con una gran potencia de fuego, a menudo indiscriminado, estos grupos evitan cualquier disparo que comprometa la seguridad de su equipo y el éxito de la misión. Su eficacia se basa en se gran capacidad para llegar a un lugar rápidamente y sin ser detectado a través de vías de agua o por el aire, ya sea con paracaídas o mediante fast rope.

Misiones
Los U.S. Navy SEAL norteamericanos, los SAS británicos, los Spetsnaz rusos o la EZAPAC, los GAR y las UOE de la Infantería de Marina en nuestro país son grupos militares de operaciones especiales de más alta reputación a nivel internacional, especializados en acciones contraterroristas y de infiltración tras las líneas enemigas. En el caso de los SEAL y a pesar de todas las misiones que realizaron en Vietnam, cabe destacar la llevada a cabo durante la primera guerra del Golfo, cuando 6 SEAL nadaron 500mts hasta llegar a una playa kuwaití a las primeras horas del día del desembarco, 1º día de la operación Tormenta del Desierto. Ocultos bajo las olas, colocaron una serie de explosivos que detonaron aleatoriamente dando la impresión de que estaba teniendo lugar una invasión anfibia, lo que distrajo y entretuvo a toda una división de soldados iraquíes.

El modo de actuar de estos grupos queda patente en un ejemplo mas cercano, como el que tuvo lugar en la toma del islote de Perejil, situación que no fue mas alla debido a la rendición de los soldados marroquíes. Algo del estilo ocurrió en el asalto al buque norcoreano So San por parte de las unidades de operaciones especiales de la IM embarcadas en la fragata Álvaro de Bazán, cuando el capitán de dicho buque se negó a detenerlo, lo que obligo a los infantes a asaltarlo y tomar el control del mismo, tras lo cual demostraron que realmente este no transportaba lo que su capitán decía, sino misiles Scud.

A pesar de lo anterior, hay que mencionar algunas operaciones que acabaron en desastre, como por ejemplo la que tuvo lugar en el conflicto que EEUU mantuvo con Panamá en 1989. En dicha ocasión y tras una serie de decisiones políticas desacertadas desde el punto de vista militar, se decidió enviar a los SEAL al rescate de varias decenas de estudiantes norteamericanos recluidos en su embajada en Panamá. La operación, además de iniciarse con el equivocado envío de 20 miembros de operaciones especiales cuando debería haberse enviado 6, se realizo en unas condiciones climatológicas muy complicadas, lo que dio al traste con la operación. También tuvo gran repercusión el fracaso que este mismo grupo de operaciones especiales sufrió en 1992 en Somalia. Una representación de estos hechos más o menos fiel puede verse en la película Black Hawk derribado.

Su mayor enemigo: la imagen propia
Uno de los principales problemas de estos soldados es la imagen que tienen de si mismos, que les lleva a aceptar misiones que están más allá de sus capacidades. También forma parte de estos la “rivalidad” entre grupos de operaciones especiales dentro del propio Ejército de un país, ya que existen varios grupos, todos muy entrenados y todos con ganas de demostrar que pueden ser los mejores.

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5 Comentarios

  1. jose87
    5 julio, 2008
  2. Stackhouse
    5 julio, 2008
  3. De Cabo
    18 julio, 2008
  4. ruben
    17 mayo, 2011
  5. Ricardo
    3 octubre, 2011

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