El R. Madrid, Supercampeón de España


El R. Madrid se adjudica su octava Supercopa de España en una segunda parte épica en la que remontó un gol del valencianista Silva con 9 jugadores durante los últimos 20 minutos.


Pero hoy, a parte de comentaros lo que dio de sí el partido y la eliminatoria, me gustaría hablaros de mi experiencia en el Bernabéu. Sí, estuve en directo viendo el partido. Impresionante. El Madrid venía de obtener un resultado adverso en el partido de ida y de dejar unas sensaciones bastante pobres en cuanto a juego, ocasiones, actitud… en fin, en cuanto a todo. La semana venía también “calentita” con el tema Robinho y su inclusión o no en la convocatoria para el partido de ayer. Vamos, que se presentaba un partido lleno de emociones y claro, Ingeniero no podía faltar a la cita…

Al Madrid le valía cualquier victoria por la mínima salvo el 3-2, que provocaba la prórroga, y victorias mínimas con más goles, que le dejaban sin copa. Salió al campo “empanao”, como es costumbre últimamente, sin ninguna velocidad, con un juego espeso y carente de profundidad. Vamos, el partido perfecto para el Valencia, que se limitó a mantener el balón lo más lejos posible de su portería hasta que, claro, tanta pasividad madridista, permitió a Silva marcar de un sorprendente tiro en el minuto 22. De ahí al descanso, nada. Perdón, nada de nada… Bueno, sí, el Madrid empezó a desquiciarse y Van Der Vaart se auto-expulsó en el 39′. Os puedo decir de primera mano que el Bernabéu estaba mudo (y resignado).


En el segundo tiempo, los blancos salieron un poquito más enchufados, pero sólo un poquito. Lo que termino de enganchar a los de Schuster fue el penalti en el minuto 3 de la reanudación. Van Nistelrooy consiguió marcar y la eliminatoria se quedaba a tiro de gol. Todo parecía cambiar aunque se jugara con un hombre menos (el Bernabéu volvía a sonar y mucho…). Y sonó, ¡vaya si lo hizo!, cuando Iturralde expulsó por doble amarilla a Van Nistelrooy. El Madrid se quedaba con 9 a falta de 18 minutos, con la necesidad de marcar otro gol para remontar y el Bernabéu no iba a permitir al árbitro que se fuera de rositas… Pitada monumental aunque, a mi juicio, expulsión más o menos justa…

El equipo blanco tenía delante el “más difícil todavía”. Pues bien, incomprensiblemente, marcó otros 3 goles. Aún no acierto a entender cómo el Madrid se pudo hacer tan grande y el Valencia tan pequeñito. Los de Schuster jugaron 20 minutos magistrales con 2 jugadores menos y todo en contra. Bueno, todo menos el Bernabéu, que se puso en “modo animar” y le dio a los jugadores su ración de “doping”… Entre eso y Robben, que enseño a todo el mundo lo que es capaz de hacer, consiguieron el resto. Impresionantes el Bernabéu y el holandés. El Valencia “se cagó de miedo”, así de claro…


A última hora, Morientes acortó distancias pero demasiado tarde. El Madrid ya era un gigante y el Valencia, un enano. Si yo fuera jugador ché me iría cabreado, muy cabreado a casa pensando en haber tirado por la borda un título pero bueno, de todo se aprende. Juanito, ex-jugador del Madrid que en paz descanse, dijo en su día a un jugador del Milán: “90 minuti en el Bernabéu, son molto longo”. Pues eso. El Valencia puede dar buena cuenta de ello… Enhorabuena al campeón. ¡Ah! y mi experiencia, aunque ya he estado muchas más veces en el Bernabéu, única…

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3 Comentarios

  1. jose87
    25 agosto, 2008
  2. Stackhouse
    25 agosto, 2008
  3. Dimitri
    25 agosto, 2008

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