Porteros de discoteca ¿violencia excesiva?


La reciente muerte de Álvaro Ussía ha conmocionado a la opinión pública. La noticia es sabida y la pregunta que todos nos hacemos es ¿Cómo es posible que un chico salga por la noche a dar una vuelta y sin hacer nada un portero de discoteca lo mate? Lo mate sin más, hundiéndole las costillas contra el corazón. Tampoco es de extrañar para todo aquel que haya salido con cierta frecuencia a este tipo de locales, especialmente siendo menor de edad. Como la noticia ha dado la vuelta al país, compartiré con vosotros algunas de mis experiencias a este respecto.

Tengo que decir que los porteros de discoteca son ese tipo de gente en quien nunca he confiado demasiado. Pocas veces me han impedido el paso, pero cuando lo han hecho, me he marchado sin ni siquiera pedir explicaciones. Tengo amigos que han sido y son porteros de discoteca, pero salvo contadas ocasiones a la mayor parte de ellos se les ve venir de lejos. Su talante transmite “aquí estamos yo y mis colegas de más 100 Kg en nuestro terreno para hacer lo que nos apetezca sin que nadie pueda evitarlo”. Es comprensible que estar a la puerta de un local mientras los demás entran, se toman copas y hablan con chicas puede ser un coñazo monumental, pero de ahí a aprovechar cualquier insignificancia para “pasar el rato” propinando una paliza y de paso saciar la sed de protagonismo mafioso, va un gran trecho. Además, el ensañamiento es patente en este tipo de peleas. Me avala que no es el primer caso: el Balcón de Rosales (Madrid) el penúltimo, el caso de Lorca (Murcia) el último, y antes el caso del Maremagnum (Barcelona). Estos que se sepan.

A continuación cuento algunas de mis experiencias nocturnas sobre el tema que nos atañe, junto con medidas que creo que sería necesario tomar. Algunas son graciosas, otras no tanto. Seguro que muchos de vosotros las tendréis parecidas.

Recuerdo una vez cuando teniendo yo unos 16 años fuimos a entrar en una discoteca de Salamanca. Nada más entrar nos dimos cuenta de que faltaba uno de nuestros colegas. Algunos salimos fuera otra vez. “Tú no pasas” le decía el portero a mi colega. “¿Pero por qué?” Preguntábamos ingenuamente por aquella época. “Porque esta discoteca es para gente de más de 16”. Tras una leve discusión mi colega le dijo que tenía 16 y le ofreció el carnet al portero. Efectivamente, tenía 16. ¿La respuesta del portero? “Bueno, a partir de ahora es para mayores de 26. No puedes pasar”.

En otra ocasión y hará cosa de un año, un chico trataba de entrar en una discoteca pero 2 porteros se lo impedían. Estos, un tipo de (calculo) 120 Kg y otro de 100kg se interponían entre él y la puerta de acceso. Los que estábamos en la calle nos quedamos mirando la escena, y más cuando el chico dio 2 pasos para atrás y escupió a uno de los porteros. Los que presenciábamos la escena temimos por la vida del chico, aunque lo grave ocurrió cuando este dijo “¿Cómo que no me dejáis pasar? Voy a llamar a la policía a ver qué opina de esto” Fue la gota que colmó el vaso. Mientras uno de los porteros salía corriendo tras el chico, el otro sacaba de la parte de atrás de su pantalón una pistola.

El caso infantil tuvo lugar hará cosa de 2 años. Con un lector de este blog me encontraba tomando una copa en otro insigne bar de mi ciudad. Llegamos pronto, entramos y estuvimos como una hora y pico tomando algo y charlando. Mi amigo salió a la calle porque (si mal no recuerdo) le llamaron al móvil. Tardaba demasiado, así que salí a la calle y allí me lo encontré, con un portero delante que le impedía el paso para recuperar su cazadora, que había quedado dentro. ¿Esperpéntico verdad? Nos pusimos a razonar con el portero en cuestión “amigo, acabo de salir de TU bar hace 1 minuto ¿Por qué antes pude entrar y ahora que solo quiero recoger mi abrigo no puedo?”. “No puedes entrar con esas zapatillas” respondió. La célebre frase de Trillo vino a mi cabeza. Finalmente y como si de un niño pequeño se tratara, intente hacerle razonar yo “verás, vamos a hacer una cosa, a ver qué os parece. Como yo si puedo entrar, paso yo, cojo su abrió, salgo y nos vamos ¿Qué te parece? ” El paisano se quedó mirando unos segundos y al final accedió. Es curioso porque yo llevaba unas zapatillas muy parecidas por no decir casi iguales a las suyas, pero si nos había costado hacerle entender que sólo queríamos recuperar una cazadora, como para intentarlo con las zapatillas.

Más serio es el caso de esas discotecas en las que las cosas no ocurren fortuitamente, sino que de antemano sabes que en cualquier momento puede pasar algo grave. En la ciudad en la que vivo hay una de estas. Por la gente que la frecuenta y por los porteros que tiene (una cosa lleva a la otra). Hasta 2 tiroteos ha habido en ella, uno en 2006 y otro en 2008. Y realmente nadie hace nada para evitarlo, lo que me lleva a otro tema. ¿Se están tomando las medidas adecuadas para evitar que esto ocurra? Es obvio que no.

A mi juicio lo primero que debería exigirse es que se cumpla la ley (ya es triste pedir esto) en lo que se refiere a licencias. Lo segundo sería preparar a los porteros de discotecas adecuadamente, comenzando por un severo test psicológico. Es intolerable que para ser portero de discoteca lo que más prime sea saber pegar cuanto más fuerte y con menos control mejor. Finalmente y como medida complementaria, presencia policial. No considero adecuado meter agentes en las discotecas, pero sí patrullas por las principales calles de ambiente nocturno. Se hace en urbanizaciones por el peligro de robos ¿Por qué no se va a hacer en las zonas de bares de copas? El problema es el mismo. La violencia.

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10 Comentarios

  1. Stackhouse
    21 noviembre, 2008
  2. De Cabo
    21 noviembre, 2008
  3. sil
    21 noviembre, 2008
  4. liad
    21 noviembre, 2008
  5. De Cabo
    21 noviembre, 2008
  6. Stackhouse
    28 noviembre, 2008
  7. Dora
    31 marzo, 2009
  8. PILAR
    22 octubre, 2009
  9. PILAR
    22 octubre, 2009
  10. momo
    26 diciembre, 2010

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