El Belén viviente de la muerte.


El lado más oscuro de la Navidad ha vuelto a saltar a las portadas de los informativos por el terrible caso del Belén viviente de Villapazguato de la Serena. Una truculenta historia cuyo balance provisional es un muerto, tres heridos graves, dos leves, cuatro personas encarceladas y varios animales presuntamente ultrajados.
Todo comenzó cuando el alcalde pazguatense adjudicó el presupuesto de dos millones de euros del Belén viviente al mítico creador ruso Johnny Masegosa, ganador de varios premios de innovación artística en la última bienal de San Petersburgo, y a la sazón cuñado del edil.

La tendencia al hiperrealismo del genial artista y sus contactos con la mafia de Europa del este se barajan como los posibles detonantes de la tragedia.

Todo empezó con un improvisado casting de Reyes Magos en el estrecho de Gibraltar. El afamado creador habría asistido a varias pateras en su Zodiac, con el fin de rescatar solamente a aquellos inmigrantes cuyos rasgos y dicción les hicieran idóneos para interpretas a los magos de oriente. Los primeros dieciséis seleccionados tuvieron que pasar varias horas cantando villancicos a cambio de agua fresca. Finalmente los trece que más desafinaban fueron entregados a una patrullera de la guardia civil, y los tres elegidos fueron abandonados juntos con tres camellos en la costa murciana. Desde allí iniciaron viaje a Villapazguato guiados por la estrella polar, la falsa promesa de un contrato de trabajo temporal y un GPS.

El primer herido oficial fue el encargado de hacer de San José. El empeño de Johnny Masegosa por representar la escena en la que entran en el portal de Belén los ratones y le comen los calzones tuvo sus consecuencias. Al parecer para ayudar a los ratones, que continuamente se salían de sus marcas en la escena, el creador tuvo la genial ideal de llenar de queso rallado los testículos del actor. Los gritos se oyeron en varios pueblos de la comarca. Cuando fue ingresado en urgencias presentaba un cuadro médico compuestos de varias hemorragias, desgarros escrotales e hidrofobia.

La idea de contratar a una embarazada auténtica para hacer de Virgen María trajo también mucha controversia al pueblo en las semanas previas a la Navidad. En los corrillos del mercadillo de los martes se rumoreaba además que la habían visto trabajar meses antes en la whiskería que se hallaba en la carretera a la capital. Los dos pastorcillos que la escoltaban continuamente, vestidos con traje negro, corbata, gafas de sol, pistola, zurrón, polainas, chaquetillas de borrego y boina, despertaron las sospechas sobre un presunto caso de trata de blancas. Sin embargo no fue hasta que el día 24 de Diciembre por la noche, cuando una comadrona jubilada fue sacada a la fuerza de la residencia de ancianos para forzar el parto a la “virgen”, cuando los vecinos se plantearon la posibilidad de denunciar.

Para entonces ya se había registrado la primera víctima, el caganer, obligado a tomar cada quince minutos un sobre de Solución evacuante Bohm para dar credibilidad a su pape,l murió deshidratado ante el aplauso emocionado de las gentes pueblo, conmovidas por la que creían era una sublime interpretación. El olor de las heces camufló el del cuerpo en descomposición y el fallecimiento tardó varios días en ser descubierto. Entre la peste y que estaba con el culo al aire, la gente lo miraba de refilón y no se daban cuenta. Cuando llegó el juez, una vez el escándalo ya había saltado a la opinión pública, no ordenó el levantamiento del cadáver, ordenó su despegamiento con escoplo y cincel.

Y es que las bajas temperaturas también hicieron mella. Los turnos de 24 horas sin descanso del cuadro de actores, y la ola de frío que ha azotado la península estas navidades, hicieron que los angelitos vestidos sólo con una túnica de raso y colgados por arneses de los arboles tuvieran que sufrir la amputación por congelación de varios miembros, y en algún caso incluso del propio miembro en sí. El resto, los que estaban en tierra, se arrimaban mucho por las noches a las ovejas. Decían que era por su lana, pero varios óvidos habrían denunciado intentos de ordeño no consentidos, con premeditación, nocturnidad y alevosía.

Fue precisamente está acusación de supuesto mobbing y maltrato animal el que indignó a varios sectores de la población de Villapazguato que se decidieron a revelarlo en el programa Gente, y gracias al cual se habría conseguido desentrañar los terribles vericuetos de este caso que han teñido de luto las Navidades del 2010.

El alcalde del pueblo se ha mostrado destrozado y hundido entre el estupor y la vergüenza. Tras enterarse de la noticia ha anunciado como primera medida la demolición de la plaza del pueblo donde se celebraba el Belén viviente para intentar con ello eliminar todo rastro de esta ignominia. También ha anunciado la recalificación de este suelo en urbanizable y la adjudicación del proyecto de varias torres de pisos de homenaje a las víctimas a Derek Garcia, genial arquitecto y a la sazón primo segundo suyo.

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4 Comentarios

  1. india
    27 diciembre, 2010
  2. De Cabo
    27 diciembre, 2010
  3. Chuscurro
    27 diciembre, 2010
  4. india
    28 diciembre, 2010

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