Libros en vivo: Legado de un títere ingenuo XXX




Entonces, junto a ella desapareció también mi sentido de la vista, mis pulsaciones pasaron a ser cero por minuto- calculadas por el habitual procedimiento de contarlas durante quince segundos y multiplicar por cuatro-, mis pulmones dejaron de oxigenar el riego sanguíneo y mi cerebro perdió toda actividad posible. Los síntomas eran claros, el diagnóstico también. Estaba muerto.

¡Qué putada!.

LIMBO

1- De Madrid al cielo.

Estar muerto no está tan mal. Se me ocurren muchas situaciones peores: estar en cama con cuarenta de fiebre, trabajar de aprendiz con el salario mínimo interprofesional, ser apaleado por una pandilla de cabezas rapadas y descerebradas …. Hombre, no voy a negar que algo extraño sí que es eso de morirse, aunque yo lo único realmente malo que le veo es su irreversibilidad, porque por lo demás, como en tantas y tantas cosas, es la mala fama que le da la gente lo que le ha creado una pésima reputación muy distorsionada de la realidad.

Tampoco negaré que cuando me apercibí de que estaba muerto me asusté un poco. Sin embargo no tardó en apoderarse de mí una placentera sensación de sosiego que me tranquilizó. Era como estar tumbado en el sofá de mi habitación viendo la tele, sólo que ni había tele, ni sofá, ni habitación y mi cuerpo tampoco estaba. No gozaba de apariencia física, no sé bien lo que era, digamos que se me podría definir como un ente extraño dentro de un mundo extraño sin espacio ni tiempo. Ya sé que si no hay espacio ni tiempo no es muy correcto decir que haya un mundo pero esa es la única manera que se me ocurre de describir aquello con palabras.

Alguien se puso en contacto conmigo. La comunicación se realizó por algo similar a la telepatía, no había verborrea, ni léxico alguno pero era tan clara que me hizo suponer que en aquel lugar los tertulianos vivían del paro. Evidentemente la conversación que allí mantuve es imposible de describir de manera literal, así que como deferencia con el lector tengo que ayudarme del primitivo recurso de la prosa para reproducirla, aunque no negaré que me he tomado algunas libertades al hacerlo.

– Bienvenido- me dijo algo/alguien/una cosa desconocida.

– ¿Eres tú San Pedro?- contesté aún desconcertado por mi reciente defunción.

– No, yo no soy San Pedro, pero podría jugarme el cuello a que tú eres uno de esos cristianos tan pesados.

Inmediatamente comprendí que la educación que recibí de niño me había jugado una mala pasada.

– Hombre es que a mí de pequeño me enseñaron…

– Paparruchas y camelos, eso es lo que te enseñaron.

– No si yo ya lo suponía. Entonces, ¿quién es usted?. ¿Ala?, ¿Buda?, ¿Confucio?, ¿Júpiter?…

– Ruperto Suárez, ente de la enésima dimensión encomendado a la misión de informarte. Te comunico que estás muerto.

– Pues vaya noticia, supongo que no le pagarán por esto.

– No seas impertinente tengo que cumplir con los trámites.

– Cumpla, cumpla…

– Bien, te contaré como van a ser las cosas para ti a partir de ahora. Supongo que no podrás captar todos los matices de lo que te digo debido a la rémora que supone la simpleza de la percepción humana. De todas maneras intentaré ser diáfano.

– ¿Qué?, ¿di..?, ¿cómo?.

– Transparente, claro y conciso. Empezamos bien. En fin iré al grano, lo que has de saber es que tras nuestra charla entrarás en algo parecido a un sueño durante el cual todas las reminiscencias de lo que acabas de vivir pasaran a almacenarse en un lugar recóndito y prácticamente inaccesible de tu subconsciente. Entonces ya estarás listo para despertar y el lugar donde despertarás será exactamente el lugar donde naciste.

– ¿Cómo el lugar donde nací?, ¿despertaré en Madrid?.

– Sí, despertarás en Madrid, más concretamente en la clínica San Camilo en el año 1971 según el calendario vigente de la época.

– ¿Quiere decir que volveré a vivir otra vez mi vida?.

– No precisamente, aunque de algún modo volverás a vivir lo que denominas como tu vida, no será tu vida anterior, sino que es una vida distinta con características similares que está situada en otra línea temporal.

– Perdone, ¿de qué me habla?. Empiezo a sospechar que en vez de muerto estoy vivito y delirando.

– Entiendo que no entiendas, pero para eso estoy yo aquí. Mi principal misión es encauzar tu incomprensión e inquietudes, sosegar tu espíritu, despejar los temores que puedan afectarte internamente en el comienzo de tu nueva existencia humana. Verás, los ciclos existenciales son muchos, millones. Tú ahora mismo estás en el ciclo existencial humano. Hasta completar ese ciclo deberás pasar por muchas, por millones de vidas. Cada una de estas vidas pertenece, es un minúsculo punto que forma parte de distintas líneas temporales. Así al morir en una línea, y tras pasar por aquí para la reconversión temporal y para ser informado, naces en la línea siguiente, justo en el mismo instante en que naciste en la línea anterior. De este modo se conforman las líneas temporales, que siempre son habitadas por los mismos entes en el mismo momento.

– ¿Las líneas temporales son todas iguales?. ¿Qué sentido tiene eso?.

– Los entes que forman las líneas temporales son los mismos, pero los acontecimientos que acaecen en éstas son distintos.

– ¿Cómo es posible que cambiando los acontecimientos no cambien las personas?.

– Porque cada persona tiene unos pocos acontecimientos inherentes a ella que también permanecen invariables. Son los puntos inmutables.

– ¿Puntos inmutables?.

– Sí, cada ente tiene unos puntos inmutables asociados, son puntos que condicionan de gran manera su existencia o la de otros entes. El mejor ejemplo de esto es la maternidad y la paternidad, para que siempre aparezcan los mismos seres en cada línea es necesario que sean engendrados por los mismos progenitores, así, la concepción de un hijo es un punto necesariamente inmutable.

– A ver si me aclaro, mis padres siempre han de conocerse y siempre han de juntarse para concebirme en cada línea temporal.

– Así es.

– Y yo que no he tenido hijos en mi anterior vida, jamás los tendré.

– Correcto.

– Vaya, y yo como un gilipollas comprando condones, de todas maneras las enfermedades tampoco me preocupan mi destino cruel es morir joven.

– Yo no he dicho que la muerte sea un punto inmutable. Aunque así fuera no podría decírtelo porque quedaría enraizado en tu subconsciente influyendo de manera negativa. Piensa que en la mayor parte de los casos la muerte afecta de manera ostensible a otras vidas, pero quizás si esto no sucede sólo significa que nunca a partir de esa edad (la edad de tu muerte) atravesarás más puntos inmutables.

– ¿O sea que aunque mi siguiente vida no sea tan corta, a partir de los veinticinco nada interesante puede sucederme?.

– No, no es eso, los puntos inmutables no son lo único interesante, toda vivencia es interesante del primer al último segundo porque es un continuo aprendizaje.

– ¿Aprendizaje?.

– Si las personas se repiten y los sucesos se asemejan tanto es para que se logre el aprendizaje, los humanos aprenden sobre todo de sus errores, errores que se eliminan mediante experiencias comparativas, mediante las vidas sucesivas. Sí, las continuas existencias no son más que un proceso de aprendizaje que sirve para que el subconsciente acumule conocimientos, unos conocimientos que al alcanzar un determinado nivel pueden proporcionarle un ascenso existencial, un cambio de dimensión. La vida humana no es sino una pequeña esfera contenida dentro de otras esferas concéntricas mayores, cada esfera contiene las esferas inferiores, y así tu vida es contenido y continente al mismo tiempo.

– Tengo una duda. Imagínese que ya he acumulado suficiente conocimiento para ascender, si asciendo ¿quién cubre mi vacante en el nivel anterior?.

– Esa vacante la cubre un ente procedente de un nivel de existencia inferior al tuyo que se encuentre listo para promocionar.

– ¿Cuáles son esos niveles inferiores?.

– Hay muchísimos niveles inferiores a la existencia humana, el humano es un nivel medio-bajo. Todos esos niveles que son inferiores son controlados por vosotros, así el comportamiento humano mediatiza a millones de entes de niveles inferiores.

– Me estoy perdiendo.

– Seré gráfico para que me comprendas. Si consideramos el nivel insecto un nivel inferior al humano, cuando tú matas un mosquito aunque creas que lo matas porque te da la gana lo matas para que se mantenga el equilibrio en su nivel existencial y algo desde tu subconsciente o desde una existencia superior englobadora de la tuya te lo ha ordenado.

– Yo pensaba que cuando mataba un mosquito era porque intentaba picarme.

– Sabía que ni siquiera con un ejemplo gráfico me comprenderías, los humanos sois tan simples… . En fin, lo que has de tener claro es el concepto de equilibrio, el equilibrio es el que se encarga de sostener los ciclos existenciales, sin equilibrio se tendería a una divergencia universal de entes que desembocaría en el caos. Sólo con equilibrio puede haber aprendizaje, y sólo a través del aprendizaje se puede llegar a ascender. Por eso es tan necesario que desde los niveles superiores se tenga control sobre los más bajos para evitar comportamientos inesperados que no rompan ese equilibrio tan necesario.

– ¿Qué es eso de controlar acontecimientos inesperados?. ¿Acaso no gozamos de libertad para vivir?.

– ¿Libertad?. Curioso termino, si se comparan dos líneas temporales consecutivas se puede constatar que la diferencia, incluso en los sucesos más insignificantes, es mínima. El ser humano es obstinado y reincidente, sólo tras muchas líneas temporales podemos observar cambios apreciables en su forma de actuar. ¿Qué es libertad?, el hombre vive preso su continua obcecación.

– Libertad es poder realizar un acontecimiento inesperado.

– Te equivocas, el acontecimiento inesperado del que yo hablo no es algo genérico, es algo concreto es un hecho que puede llevar a un ente a no pasar por uno de sus puntos inmutables inherentes.

– Pero entonces estamos sujetos a esos puntos, son como pequeños destinos inevitables.

– Tú lo has dicho, pequeños destinos, breves momentos de una vida. El hombre puede actuar en un 99% con eso que llamas libertad. El 1% restante es el peaje que hay que pagar por el ascenso, por el equilibrio.

– ¿Y si por cualquier casual un hombre se salta uno de sus puntos inmutables?.

– Los niveles superiores nos encargaremos que eso no suceda.

– ¿Cómo?.

– Observando y corrigiendo posibles desviaciones mediante la prevención, y en casos difíciles provocando una acción contrarrestadora.

– ¿Qué se entiende por una acción contrarrestadora?.

– Pues normalmente eso que denomináis como casualidades, y en casos extremos eso que conocéis como acontecimientos paranormales.

– Pero eso es mediatizar claramente.

– Te expresas de un modo muy tajante. Ya he comentado que los puntos inmutables son escasos, y aunque es cierto que estás obligado a pasar por ellos, el camino que lleves de un punto a otro va en función de tu libre albedrío, un libre albedrío que debido a esa comentada obstinación de los humanos es fácilmente predecible y por tanto no suele crear problemas ni obligarnos a intervenir. No le des más vueltas, no intentes mirar más allá de tu nivel existencial, todo entendimiento es limitado hasta llegar al nivel superior.

– ¿Cual es ese nivel superior?.

– Pues eso si que no te lo puedo contestar porque no lo conozco.

Realicé una mirada introspectiva buscando parangón en mi conocimiento a lo que estaba oyendo. A pesar de lo que me había dicho no me conformaba con mi ignorancia. Traté de hallar un símil en el que apoyarme.

– Esto de volver a vivir y el camino recto me suena un poco a filosofía oriental. No será Buda el nivel superior, como los siete budas que adornan el salón de mi casa pero en plan elevados a la enésima potencia.

– Deja ya de asociar todo con tus efímeros conocimientos. No te apoyes en la religión. La religión es sólo un parche que los humanos habéis usado para remendar vuestra ignorancia. Hay temas que os son inaccesibles. Además de nada te sirve pensar, estás a punto de mandar todo a vivir a un rincón de tu subconsciente al que en contadas ocasiones podrás acceder. Prepárate para nacer, prepárate para vivir, prepárate para aprender, visiona tus recuerdos por última vez antes de almacenar los negativos.

Pensé furtivamente en las gentes que pasaron por mi vida, en los momentos de alegría, en mis risas etílicas y en mis pequeños triunfos que nunca pasaron de ser triunfos de categoría regional. Entonces mi reminiscente caminar se detuvo en Marie, y la deseé como si ya estuviera vivo, otra larga espera nos separaba, pero si como me habían dicho mi nueva vida distaba poco de mi vida anterior, volveríamos a encontrarnos, ojalá fuese así… .

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6 Comentarios

  1. Chuscurro
    7 mayo, 2008
  2. Irene
    7 mayo, 2008
  3. chuscurro
    7 mayo, 2008
  4. melita
    8 mayo, 2008
  5. Dimitri
    8 mayo, 2008
  6. Irene
    8 mayo, 2008

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