De literatura…”Recuerdos perdidos de la piel”…


Por desgracia, y que yo sepa, lo último de Russell Banks no está todavía traducido al español y no he sido capaz de encontrar una fecha de publicación. Una pena visto que Russell Banks está considerado como uno de los más grandes escritores americanos vivos, varias veces nombrado al Pulitzer con una quincena de novela a su espalda, dos al menos adaptadas al cine con notable éxito: “El dulce porvenir” y “Aflicción”. Además su nombre suena a menudo por el premio Nobel. La fuerza de Russell Banks reside en describir personajes al límite (en este caso lo peor de la sociedad), y a sacar de ellos, a través de escenas casi cotidianas, una humanidad conmovedora. “Lost memory of skin” que se podría traducir como “Memorias perdidas de la piel” o ”Recuerdos perdidos de la piel” es su última novela. Nos alejamos del ambiente de los años 50 y muy “Hollywood” de su precedente obra, “La reserva”, y volvemos a los ambientes más desoladores de sus novelas más conocidas.

Podría ser Miami pero es una ciudad llamada Calusa, demasiado parecida a la ciudad de Florida para ser casualidad. De hecho la historia se basa en una realidad de esta ciudad: En Miami, delincuentes sexuales viven debajo de un puente de una autopista en unas condiciones de extrema precariedad. Debido a la ley americana no pueden vivir en otro lugar, al tener prohibido vivir cerca, concretamente al menos de 760 metros, de menores de 18 años. Ahí se encuentra un personaje conocido como el Kid, 22 años, que tiene que vivir con los peores delincuentes cada uno de una clase social diferente. El mejor amigo del Kid, y su único interés en la vida aparte de la pornografía en Internet, es un Iguana adulto, regalo de una madre demasiado ausente y egoísta. Después de un redada policial violenta en el campamento (una de las escenas más logradas del libro como lo son más tarde en la historia todas las escenas de la tormenta), el Kid encuentra un personaje llamado el Profesor, un universitario sociólogo con un pasado revoltoso. Con la ayuda de otro personaje, El escritor, que llega casi al final, el Kid encontrará redención y al menos algo de esperanza para la salvación. A la hora de Internet, de sus amistades digitales, de una comunicación cada vez más centrada en la tecnología, y de sexo que se vive cada vez más a través de la pantalla y menos por contacto fisco , Russel Banks hace una demoledora descripción de las relaciones humanas en el siglo XXI y de cómo la soledad se ha convertido en la ganadora de nuestro estilo de vida. Russell Banks nunca busca excusar a su personaje, antihéroe absoluto, el mal está hecho, pero rechaza negar una segunda oportunidad a quienes la sociedad mira de una forma hipócrita. Es una novela que denuncia una moral americana y una justicia llevada al absurdo.
Es una novela completamente americana, en algunos aspectos muy dura, en el sentido que para entrar en la novela hay que entender que en Estados Unidos un delincuente sexual incluye a un tío q orina en la calle, a un tío de 19 que tiene relación con su novia de 17 y que la ley no haga diferencia de trato entre ellos y un violador. Pero el Profesor también nos habla de la relación al cuerpo que tiene casi la mitad de los americanos con la obesidad, mientras en Europa parece que el otro extremo sobrevive a los años ochenta: el culto al cuerpo y el narcisismo que lo acompaña.
A la espera que se edite en castellano, solo os puedo recomendar otro libro del mismo autor “Deriva continental”. Otra demostración de que en las peores circunstancias, Russell Banks encuentra todavía esperanza y fe en la humanidad.

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