El Rimembe del Vienne, de chupar caramelos blandos que se ponían duros


Hola rimembeadores,

Hoy vamos con un tema no musical, que sé que son los que más os gustan bribones. Ya hemos visitado temas dulces en anteriores rimembers, pero hay tanto en esta materia que hoy vamos a rimembear sobre los caramelos que tan felices nos hicieron hace unos años a todos nosotros y tan felices hacen hoy día a todos nuestros dentistas.

violetas

Y para empezar uno del que seguro os acordáis todos, las violetas. He leído por ahí que son típicas de Tolouse, pero se trata de un dulce diferente. El que hacen los gabachos es con pétalos de violeta frescos cristalizados en azúcar y el típico madrileño que se sigue vendiendo en sitios como “La Violeta” (cerca del metro de Sevilla) es un caramelo feucho con pinta de flor irregular, que parece polvoriento pero que está taaaaannnnn rico…

Otros caramelos que también manchaban la lengua y la cortaban según se iban deshaciendo eran los Chimos. Los Chiiiimos son, son un agujero, rooooodeeeeados de buen carmelo. A parte de estar muy buenos, la gracia que tenían los Chimos es que comprabas un paquete cerrado en el que no sabías los sabores que te iban a venir, así que mucha gente los abría, rebuscaba, y se comía primero los que más le gustaban, dejando en el paquete para el final unos pobres chimos (los verdes normalmente) llenos de roña y pelusa de bolsillo, ummm deliciosos… Creo que siguen vendiendo Chimos, por lo menos en otros paises los he visto, aunque en vez de tener ese nombre tan valenciano, fuera del imperio se llaman Lifesavers (salvavidas).

chimos

Pero para mí los reyes del caramelo empaquetado son los caramelos PEZ. Estos caramelos vienen de Austria, se crearon en 1927 y originariamente sólo eran de menta, de hay su nombre, PfeffErminZ, menta en alemán. Pero su éxito viene no tanto del sabor como del chisme dispensador de caramelos con cabezas de personajes. Realmente es chunga la idea de sacarle un caramelo de la garganta a Goofy, en una especie de mezcla entre traqueotomía canibal y descoyuntamiento. Pero como con todas estas cosas de las figurillas hay coleccionistas de los envases que pagan fortunas por piezas raras o antiguas.

pez

Echad un vistazo por casa y luego consultad esta web, no vaya a ser que sin saberlo tengáis una pequeña fortuna invertida en plástico. Ya, que estoy de coña ¿no? pues es que hay hasta un museo dedicado a estos caramelos, The Burlingame Pez Museum, en la zona de San Mateo cerquita de San Francisco. Sylar, Warning, mira que perdérnoslo cuando estuvimos allí, he leído que está el dispensador de caramelos más grande del mundo, trepidante…

Me falta por tocar una categoría de caramelos, los blanditos o masticables. En esta clase no cabe duda que la estrella son los Sugus (de suchard, por cierto). Es algo sabido que a la mayoría de la gente prefiere el sugus de cereza y el sugus azul (supuestamente de sabor a piña), y como con los Chimos se produce una selección natural en la bolsa, dejando los menos apreciados al final.

sugus

La ventaja de los sugus es que van envueltos uno a uno y te ahorras el efecto pelusa, además el papelico dentro del envoltorio hace que no se pegue, sin duda un gran avance, lo malo es que cuando se ponen duros se convierten en un serio peligro para las dentaduras. Los sugus también tienen unos cuantos añitos, los creó la compañia Suchard (suizos tenían que ser) en 1931, y se venden en todo el mundo adaptados a los gustos de cada país. Como curiosidad el nombre de Sugus viene de la palabra de origen escandinavo suge, que significa chupar.

Y para acabar un caramelo que me encantaba y que no he vuelto a ver, el Palote. Si lo pensáis es una pequeña contradicción que el palote esté blando, solo espero que el buscador no nos juegue una mala pasada y acabe llegando a este post gente que está buscando porno. Los palotes eran caramelos blanditos (si había suerte, porque no era raro que fueran más bien ladrillotes) de los que había varios sabores, pero el clásico y auténtico es el de fresa grasienta.

palotes

Seguro que recordáis como se pegaban al paladar y se metían entre los dientes los jodíos y ese tacto un poco aceitosillo que tenían. Daba igual, estaban tan ricos que no podías parar de comerlos, casi puedo saborearlos al pensar en ellos, mmmmmm ¿Sabe alguien si siguen vendiendo los de verdad y no esas imitaciones insípidas que hay en algunos centros comerciales?

Bueno amigos rimembeadores, esto ha sido todo por hoy. Espero haberos traído dulces recuerdos con este post.

Un saludo!

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10 Comentarios

  1. Ikeisenhower
    22 mayo, 2009
  2. Boticaria
    23 mayo, 2009
  3. De Cabo
    23 mayo, 2009
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  7. Boticaria
    13 agosto, 2009
  8. sandigital
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  9. paloteee
    29 octubre, 2009
  10. skeksi
    17 noviembre, 2009

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