Por qué la “ley Sinde” no conseguirá su objetivo


Artículo escrito por Utopían.

Aprovechando la relativa calma informativa al respecto de la disposición final segunda de la Ley de Economía Sostenible (la que todos conocemos como Ley Sinde), me he puesto a hacer un ejercicio de realidad-ficción: ¿qué haría yo si fuese un asesor de la ministra y tuviese que contarle mis impresiones sobre la ley? Mi primera impresión, como usuario habitual de Internet y conocedor de sus recovecos, es que simple y llanamente no conseguirá lo que se propone, que es evitar que el internauta medio se pueda descargar con facilidad obras protegidas por derechos de autor.

Antes de entrar en materia y explicar mis conclusiones, un aviso a navegantes: este post no es una apología de las descargas, ni un sesudo análisis jurídico de la ley, ni una exposición de los motivos por los que debería ser aprobada. Ya hay suficiente material disponible al respecto, y quienes quieran conocer mi opinión al respecto sólo tienen que invitarme a un café o unas cañas :). Mi idea es hacernos pensar en qué ocurriría si se aprobase, y si finalmente sería de utilidad la ley tal cual es ahora. Así que, ¡al lío!

Bueno, supongamos que la ley se aprobase mañana, y al día siguiente la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos denunciase ante la recién creada comisión a las páginas web de su famosa lista de 300 páginas de enlaces. ¿Cuáles serían los siguientes pasos?

  • La nueva Sección Segunda del Ministerio de Cultura analizaría las peticiones
  • Asumiendo que todas cumpliesen los requisitos, podría pasar por un juez, que dictaminaría si con el cierre se vulneran derechos fundamentales.
  • De no ser así, se ordenaría la retirada del contenido protegido o el cierre de la web.

Hasta ahí de acuerdo, pero… Según los datos de la coalición, el 40% de estas páginas están situadas fuera de España. ¿Y cómo cerramos esas? Ah leñe, que ¡no tenemos jurisprudencia sobre esas webs!.

Un legislador avispado, ante este escollo, podría pensar en una solución sencilla: hagamos que todos los proveedores de Internet que actúan en España bloqueen el acceso a esas páginas web, y además así evitaríamos que los que ahora están en España se puedan librar de la ley simplemente con un cambio de proveedor de hosting. Brillante, ¿verdad?

El único problemilla de esto es que, aparte de ser complicado (se podría alojar la página de descargas en un servidor con la misma IP que otra página de otro tipo, con lo que un simple filtrado por IP o dominio no valdría) y situarnos en un nivel de control del acceso a Internet similar a países como China, sigue sin ser efectivo. Pero, ¿por qué, si estamos cortando todo acceso?

Sencillo, existen servidores proxy anónimos, o aún mejor, túneles por red privada virtual por los que el internauta podría conectarse a un servidor fuera de España, y desde ahí descargarse lo mismo de manera anónima y cifrada. Ante eso, la única solución sería empezar a cortar acceso como locos a buena parte de Intenet y rezar, o confiar en que el desconocimiento del usuario medio evitaría que optase por esas soluciones. Sinceramente, viendo la evolución de los últimos años, veo difícil que cualquiera de los dos casos ocurra.

Y claro, hasta ahora sólo hemos hablado de las alternativas para quien quiera descargarse algo. También es posible que las propias páginas web empiecen a buscar vericuetos legales para evitar su cierre aunque alberguen enlaces, como ya está empezando a ocurrir, con lo que se entablarán interesantes batallas legales a medio plazo.

En conclusión: veo muy improbable que una ley como la actual pueda cambiar la situación. ¿Y una ley al estilo francés? Tampoco, las opciones de proxy anónimo y redes privadas aún existen y no son fácilmente descifrables. Y en el caso de la ley francesa, parece que la monitorización del uso de Internet está basada en los protocolos P2P, con lo que la reacción sencilla de la gente ha sido pasar a descargarse contenidos de servidores web como MegaUpload o RapidShare.

Finalmente, si habéis llegado hasta aquí, tal vez os preguntéis algo tal que: “bueno listillo, ¿y tú entonces qué propones?”. A lo cual, por supuesto, no responderé en este foro, porque el sueldo de asesor está muy cotizado… y quién sabe, lo mismo me gano uno :).

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7 Comentarios

  1. Holala
    20 enero, 2011
  2. utopian
    20 enero, 2011
  3. Quien entra vuelve
    22 enero, 2011
  4. De Cabo
    22 enero, 2011
  5. De Cabo
    22 enero, 2011
  6. holala
    27 enero, 2011
  7. utopian
    28 enero, 2011

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