Consejos para comprar una televisión nueva



Está claro que la televisión es el elemento principal del entretenimiento en el hogar y si estamos pensando en comprar un televisor  o renovar el que tenemos, hay que tener en cuenta una serie de características dependiendo de nuestras necesidades y muy importante, de nuestro presupuesto. Vamos a repasar algunas de las claves que nos pueden ayudar a realizar una compra maestra y que nuestra inversión sea plenamente rentablizada.

El tamaño sí importa

La mayoría de nosotros pensará eso de “burro grande, anda o no ande” y que cuanto más grande sea el tamaño del televisior mejor que mejor. Si eres un cinéfilo esta máxima la llevarás al extremo y querrás que tu casa se parezca al cine donde sueles ir habitualmente. Desgraciadamente, tienes que contar que tu salón tiene unas dimensiones determinadas y no puedes meter un pantallónde 55 pulgadas en tu casa a menos que tengas espacio suficiente. Las medidas más habituales suelen ser de 32 y 42 pulgadas (aunque hay fabricantes que también tienen de 40) aunque también hay medidas más pequeñas como 21, 22, 24 y 26 pulgadas. La gama alta cuenta con tamaños desde los 46 hasta las 55 pulgadas. Las medidas corresponden a la longitud de la diagonal de las pantallas en pulgadas, (1x pulgada=2,54 cm). Otro punto muy importante es la distancia mínima a la que hay que sentarse para una correcta visualización de la imagen. Básicamente las medidas mínimas son las siguientes:

Distancia desde el televisor | Tamaño máximo de pantalla

1.5 – 2.1m | 37″
2.5 – 2.8m | 42″ o 43″
3 – 3.3m    | 44″ a 50″
3.3 – 3.9m | 50″ a 60″
3.9 – 4.2m | 60″ a 70″
4.5m         | 70″ o mas

La tecnología: Plasma, LCD, LED y OLED

A menos que seáis Marty McFly en Regreso al futuro, las televisiones de tubo son cosa del pasado, un recuerdo de nuestra más tierna infancia que seguro que alguno de vosotros todavía conserváis en un polvoriento trastero. En cuanto al plasma, es una tecnología que supuso una revolución y que permitió que las televisiones adelgazaran de una manera considerable pero que está bastante anticuada y no es muy aconsejable. Las marcas punteras ya no fabrican televisiones de plasma y lo que te puedes encontrar en las tiendas serán restos de stock muy poco recomendables. Eran productos que se calentaban con mucha facilidad y cuyo consumo eléctrico era elevadísimo.

Así pues, nos quedan dos opciones, LCD y LED. En realidad, la segunda es una evolución de la primera y funcionan bajo unos parámetros muy parecidos.

Las pantallas de LCD (Liquid Crystal Display = Pantallas de Cristal Líquido) son las más difundidas en el mercado debido a su ajustado coste de fabricación y sus buenas prestaciones. Su funcionamiento es sencillo, un cristal líquido, mediante señales eléctricas, impide o permite el paso de los rayos de luz para formar la imagen. Esta luz es emitida por una fuente de luz, generalmente fluorescentes. Sus ventajas: el menor peso y la delgadez de la pantalla, un consumo energético razonable y una calidad de imagen estupenda. Entre los contras, cabe destacar que la visión angular no está muy conseguida, que el rendimiento del color no es tan bueno como en los televisiones CRT (la razón es que la luz de fondo no permite la presencia de píxeles off negros al 100%) y que su periodo de vida no es muy elevado.

La tecnología LED y la más reciente OLED suponen una evolución del LCD y son el último estándar de fabricación de televisores.  Este tipo de pantallas se iluminan por medio de LEDs individuales (en lugar de las lámparas fluorescentes). Gracias a esto, la iluminación puede ser dividida en zonas independientes, según las diversas partes de la imagen, lo que proporciona un mejor rendimiento general. Sus pros son su gran calidad de imagen, un mejor rendimiento en el aspecto del color y el contraste y una vida útil más larga que la de los LCD. Entre sus defectos, un consumo energético superior y el efecto local diming, es decir la posiblidad de ver ciertos halos alrededor de las imágenes muy claras sobre fondos oscuros.

También están muy de moda los modelos LED 3D, que permiten  visualizar imágenes en 3 dimensiones, utilizando una tecnología especial para lograr la ilusión de profundidad. Hacen falta unas gafas especiales (activas más caras o pasivas como las que utilizamos en el cine) y sólo se pueden ver señales generadas en 3D (por ejemplo reproducidas por un Blu-ray). Cuando no se está en modo 3D, se usa en modo 2D como un full HD con solo apretar un botón.

Resolución: HD Ready y Full HD

Si te vas a gastar dinero en un televisor nuevo y quieres disfrutar a tope de contenidos digitales en Alta Definición, es importante que sepas que tu televisión está preparada para visualizarlos con la calidad que se merece. Para resumir, las resoluciones que nos podemos encontrar son las siguientes:

DV NTSC 480i: es la antigua resolución de las antiguas televisiones, 720x480px

720p: 1280x720px

1080i: 1920x1080px entralazados (indica que se refrescan las lineas pares e impares a intervalos diferentes, es decir, que hay una ligera pérdida de calidad respecto a la resolución de una televisión 1080 p)

1080p: 1920x1080px

Como podéis suponer, la mejor definición la proporciona la última resolución 1080p o también denominada Full HD, que  permite la máxima resolución (1920x1080p con 2.073.600 de puntos), con la que se pueden reproducir perfectamente Blu-Ray o archivos .mkv, quicktime o mp4. En el escalafón inferior se encuentran las televisiones HD Ready, una marca que identifica a los productos que no son capaces de  mostrar la resolución plena de una imagen obtenida de una fuente en alta definición 1080p porque  no tiene suficientes píxeles para representar, sin interpolación, imágenes en la resolución más alta del rango actual de alta definición (1920×1080). En resumidas cuentas, no vas a notar la diferencia entre una u categoría si no vas a ver contenidos creados en alta definición pero si lo tuyo es ver películas en .mkv, ver los canales de la TDT en HD o jugar a la Play Station 3 con el último Call of duty que ha salido al mercado, tienes que optar sin ninguna duda por una televisión Full HD.

Las conexiones que no deberían faltar en tu flamante televisión

La televisión se ha convertido en el aparato clave dentro del ocio digital y lo normal es que conectes toda clase de dispositivos a ella. Para ello es importante que no falten las conexiones que permitirán eso y que vamos a desgranar aquí:

Entradas HDMI

Las utilizadas para ver contenidos en alta definición, tales como reproductores DVD y Blu-ray, consolas como la Play Station 3, decodificadores digitales y también los PC´s de última hornada. Es necesario un cable HDMI  preparado para la óptima transmisión de señales digitales que normalmente no suele venir incluido en la caja y que tiene que ser adquirido aparte.

Euroconectores

Hasta hace poco era la única conexión que incluían las teles de gama baja y media. Sigue siendo el más utilizado. Tradicionalmente se usaba para conectar el vídeo con la tele. Con la eclosión de la TDT, sirve también para comunicar televisiones viejas con un decodificador digital. Cajita rectangular de plástico negro con un saliente de metal dorado que cuenta con 21 patillas. Transporta tanto vídeo como sonido. A veces incluso otras conexiones como RGB o S-Vídeo.Conector bidireccional (envía y recibe información) para “saltarnos” el sintonizador de la tele, responsable de muchas interferencias. Al inyectar la señal en el Euroconector, esquivamos el sintonizador y obtenemos una señal más nítida.

Vídeo compuesto (CVS)

Transforma la imagen en formato RGB. Reduce la cantidad de información transmitida, al combinar tres tipos de señal en una.

Cable que al llegar a la tele se divide en 3 conectores RCA: amarillo (vídeo), blanco y rojo (audio). Calidad de imagen aceptable.

Sirve para enviar una señal compuesta por:

  • Blancos y negros (señal Y o luminancia).
  • Color (señal C o crominancia).
  • Impulsos de sincronización y tiempo adicionales.

S-Video

Apareció originalmente para los VHS, pero su buena calidad de imagen le permitió expanderse a todas las señales de vídeo. Al igual que el extremo amarillo del CVBS, solo transporta vídeo, por lo que necesita cables adicionales para el audio.

Cable con conector redondo mini-DIN de 4 o 7 pins. Estos pins (pequeñas “agujas” que sobresalen en la cuenca del conector) pueden doblarse y provocar interferencias o pérdida de la señal.

Es un híbrido entre la conexión RGB y la de vídeo compuesto. Convierte la señal original RGB (separada en rojo, verde y azul) en dos señales: Y para blancos y negros; C para valores de color.

Su calidad es inferior a la RGB pero mejor que la del vídeo compuesto y la del Euroconector. Algunos euroconectores transportan señal S-Vídeo, pero solo si el reproductor la reconoce. De lo contrario, el vídeo se verá en blanco y negro.

RGB

Almacena en formato RGB, suma de 3 señales separadas: Red (rojo), Green (verde) y Blue (azul). Esta mezcla reproduce la mayoría de colores del espectro visible. Imagen de alta calidad sin perder señal al realizar una conversión (como en el S-Vídeo o el vídeo compuesto).

Disponible en formato de Euroconector o en 3 conectores RCA de color rojo, verde y azul.

Vídeo por componentes (YUV o Y, Cb, Cr)

Usar 3 señales para una imagen triplica la capacidad de almacenaje necesaria. El vídeo por componentes se utiliza para reducir el ancho de banda y desahogar espacio. Idéntica a la RGB excepto por una diferencia: en vez de almacenar 3 valores RGB emplea una combinación de iguales resultados pero que ocupa menos.

Cable que termina en 3 conectores RCA de colores rojo, verde y azul, al igual que la RGB pero con mejor calidad.

Utiliza una combinación de señal Y (blancos y negros) con Cb y Cr (reproducen las tres diferencias de color RGB en menos espacio).

VGA

Enfocada al uso de ordenadores pero incluida en muchos televisores y reproductores multimedia.

Conector de 15 pins que transmite los 3 colores primarios por canales separados, además de señales de sincronía horizontal y vertical.

Muy buena calidad de transmisión en analógico.

DVI

Empleada habitualmente en ordenadores y compatible con contenidos de alta definición.

Conector de 29 pins que puede transmitir simultáneamente múltiples señales que indican a cada píxel qué color y brillo deben tener.

Existen tres tipos de conexiones DVI:

  • DVI-A: para señales analógicas.
  • DVI-D: para señales digitales.
  • DVI-I: sirve para señales tanto analógicas como digitales.

HDMI

Conexión de audio/vídeo digital que permite transmitir señales de alta definición sin compresión. Compatible con DVI.

Cable que termina en un conector de 19 pins.

Ethernet

Permite la conexión en red de varios dispositivos. Normalmente indica también la velocidad asociada: 10/100 si soporta el intercambio de datos a 10Mbps y 100Mbps; Gigabit Ethernet para velocidades de 1.0000 Mbps.

Cable similar al de la línea telefónica pero con conector más ancho.

WiFi

Para conectar en red sin necesidad de cables. Facilita la comunicación entre ordenadores, routers, smartphones, impresoras, televisores, etc.

También llamado 802.11 a, b, g, n, en referencia a la normativa técnica aplicable.

DNLA y PVR. La DNLA es la tecnología con la que debes absolutamente equipar tu televisor si deseas acceder a los contenidos almacenados en tu PC. El estándar de interoperabilidad, permite establecer la comunicación entre los diferentes elementos de tu instalación multimedia sin cables. Fotos, vídeos, música, puedes consultarlo todo en gran pantalla. Otra función que debes considerar si no dispones de un router acceso a Internet con disco duro integrado, es el PVR o Personal Video Recorder. Gracias a esta función, tu televisor funciona como vídeo. Te propone grabar un programa directamente en un periférico USB, disco duro externo, memoria flash o reproductor multimedia.

Marcas

En la variedad está el gusto y éste es un aspecto en el que las filias y las fobias de cada uno afloran. En general existe un ramillete de marcas que ofrecen una garantía suficiente para cubrir las expectativas de todo comprador. Cada una de ellas tiene sus puntos fuertes y débiles pero al final en la compra nos influirán muchos aspectos subjetivos sobre nuestra percepción de  la marca. Por ejemplo Sony ofrece una imagen espectacular junto con un servicio técnico excelente, algo que se refleja en precios más altos; Philips ofrece un diseño más moderno y colores más sobrios, aderezados con la tecnología Ambilight; Samsung tiene una gran variedad de modelos y una de las mejores tecnologías LED del mercado; LG ofrece una gran relación calidad-precio, etc. En mi modesta opinión Samsung es de lo mejorcito del mercado con sus series 7000 y 8000 (aunque también tiene series de prestaciones inferiores y superiores) a unos precios razonables pero evidentemente esta es una decisión muy personal que tiene que tomar cada uno.

Consejos finales

Como en toda compra, evaluar las posibles opciones y pensar en nuestras necesidades y presupuesto es algo fundamental. Aquí van una serie de consejos para que hagamos una compra maestra:

- Tener muy en cuenta que tipo de televisión necesitamos y el presupuesto con el que contamos. No es lo mismo comprar una televisión para una persona que la ve ocasionalmente y no es muy exigente que para un aficionado al cine que disfruta de las últimas novedades en HD y quiere ver películas en 3D.

- Comparar precios y patearse tiendas y sitios en Internet. No te sorprendas si hay una diferencia abultada entre el precio que te ofrece la tienda de la esquina y el que puedes ver en una página web , así que si quieres ahorrarte unos euros hay que mirar en la mayor cantidad de sitios posibles, tendrás tu recompensa.

- Pese a lo dicho anteriormente, es una buena opción ir a una tienda física y ver in situ los modelos que nos interesen. Pese a que puedas ver cientos de teles por en la web o en catálogos, nunca está de más comprobar en persona que el modelo que te interesa es lo realmente estás buscando en cuestión de tamaño, color, conexiones, etc.

- Una vez realizada la compra, algo muy a tener en cuenta es conservar el ticket de compra y los embalajes en caso de que tengamos algún problema con el producto. Esto puede sonar un poco engorroso y poco práctico pero pese a que la garantía de cualquier aparato que compremos en España es de 2 años desde la fecha de compra, de nada servirá si no tenemos el ticket y conservamos la caja.

Fuentes: Wikipedia, OCU

2 Comentarios

  1. Call me Ishmael 26 abril, 2012
  2. felipe 6 diciembre, 2012

Deja un comentario