Samanta Villar – 21 días en la industria del porno. Pornografía periodística.


La primera vez que vi “21 días…” me pareció una idea fresca llevada a cabo por una periodista valiente.
Hoy estoy aquí en “De Cabo” para hablar de una fresca periodista sin nuevas ideas valientes.

Que la cabra tira al monte es algo que se vio ya en su reportaje de 21 días de lujo. Seducida y complacida por el pijismo antes que ejerciendo periodismo, la pizpireta reportera se marcó un programa de lo más frívolo cuando tuvo la oportunidad de lanzarse a la yugular de aquellos que derrochan sin ápice de culpabilidad en estos tiempo de precariedad.

Ayer se constató que lo (único) que le importa es conseguir audiencia. Bajo el cebo del porno, consiguió que muchos telespectadores besugos picaran, dando luego gato por liebre… o, más bien, por conejo.

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Que Samanta Villar no se iba a poner a hacer pelis porno es algo que yo creo que cualquiera con dedos de frente tenía claro. Pero si hubiera sido coherente con su idea, habría tenido que hacerlo.

La idea de “21 días…” se basa en ponerse, literalmente, en la piel de otra persona para dar constancia de sus vivencias y dramas. Lo de ayer no fue de eso. Fue de ponerse, en plan Javier Cárdenas, a mirar desde arriba y con aires de superioridad, la vida de otros. Fue de hacerlo dando (carnaza ) dosis de sexo explicito a la audiencia para cubrir la cuota de (falsa) modernidad.

Me parece bien que haga un reportaje sobre el porno. Me parece bien hasta que haga un reportaje como este sobre el porno… pero que no nos lo disfracen de lo que no es. Samanta baja del pedestal. Y si vas a seguir en ese plan, yo te recomiendo que ya lo hagas en plan bien, sin tapujos. Por ejemplo puedes anunciar a bombo y platillo un próximo “21 días comiendo pollas” … para luego ofrecer un reportaje sobre la comida del Kentucky Fried Chicken. O, por qué no, titular “21 días metiéndome nabos” tu siguiente programa sobre los vegetarianos.

Si de lo que se trata es de engañar a la audiencia, hagámoslo a lo grande. Si ya no hay nuevas ideas para el formato “21 días…”, ¿Por qué vamos a cambiarle el nombre? No, no vaya a ser que se nos escape algún espectador. Prostituyámoslo y a vivir de las rentas.

Pues de momento, uno de los que seguía el formato original, se da de baja. Llamadme antiguo (aunque hay que ser antiguo para llamar a alguien antiguo), pero a mí la falta de integridad me saca de quicio.

Un último apunte, según mi opinión lo más parecido al formato “21 días…” para el mundo del porno sin que implique hacer una película porno de verdad, hubiera sido “21 días viendo porno” . Yo tengo un amigo que cuando era más joven y sus padres se iban de vacaciones, lo practicaba y sobrevivió. Eso sí, pagó las consecuencias, se hizo fontanero bajo la falsa esperanza de cobrar en carne.

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5 Comentarios

  1. Holala
    26 enero, 2010
  2. De Cabo
    26 enero, 2010
  3. warning
    26 enero, 2010
  4. Ikeisenhower
    27 enero, 2010
  5. Antonio
    27 enero, 2010

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