El ultimo superviviente, ¿real o dominguero con mantel de cuadros?

Hola a todos,

Hará cosa de un mes que estuve de vacaciones por la impresionante isla de la Palma en Canarias. Dados los pingües beneficios que nos da este blog, decidimos alojarnos en el Parador Nacional. Qué menos para una estrella de la blogosfera. Y fue en la cafetería del Parador tomando una cerveza donde tuve uno de los encuentros más raros de mi vida, allí estaba Bear Grylls, el último superviviente.

Bear Grylls y Call me Ishmael

Al acercarme a él para pedirle la foto de rigor me di cuenta de dos cosas, que es bastante más tímido y amable de lo que podrías esperar de una estrella de la tele, y que es bastante más tirillas de lo que podrías imaginar de super-superviviente. Sin duda que esa dieta suya a base de insectos vivos y cochinadas varias es bastante mejor que la dieta Ducan.

Pero no sería ésta la última vez que le vería, un cúmulo de casualidades hizo que al día siguiente tuviera la oportunidad de ver en directo cómo se graba su show.

La Palma es un sitio increíble, con una naturaleza salvaje, pinares, laurisilva, desiertos, volcanes, desniveles de 2500m,… una auténtica maravilla. Llevábamos ya unos cuantos días pateando La Isla Bonita, y dado que era nuestro penúltimo día en ella decidimos hacer una ruta facilita, poco más de 10km con poco desnivel en la zona del Cubo de la Galga. Esta es una zona con un cañón cerrado y rodeado por un bosque muy tupido de castaños y laureles, un sitio ideal para pasear… y para rodar el Último Superviviente.

Efectivamente, avisados ya por el guarda del parque, nos encontramos con el equipo de Bear Grylls grabando en el fondo del cañón. Cuando nos acercamos, una señora con bastantes malos modos nos invitó a irnos si no queríamos “ver a un montón de ingleses muy cabreados“. Unos 500m atrás, en el último punto accesible en todo terreno, habíamos dejado la ambulancia y los coches de apoyo que les acompañaban.

Nos fuimos de allí, pero a la vuelta volvimos a coincidir con ellos y esta vez sí bajamos al cañón, junto con un equipo técnico local que habían contratado como apoyo a la grabación. Estuvimos charlando con uno de los cámaras (simpatiquísimo) que el pobre había resbalado al bajar con la cámara al hombro. Él nos confirmó lo que estábamos viendo, la realidad de cómo se hace este programa.

Nada es espontáneo, hay un pequeño guión y las tomas se graban todas las veces que haga falta para conseguir lo que se busca. Bear no está sólo con su cámara (y sería muy poco inteligente por su parte el estarlo), hay un equipo de unas 10 personas a su alrededor iluminado, rodando y coordinando el proceso. Además hay un soporte médico y de control de la zona para que todo salga como está previsto. El superviviente no va de “A a B”, las tomas se van haciendo en los lugares que más conviene, se coge el coche (a unos 500m del lugar de rodaje) y se va a otro sitio.

Respecto a lo de pasar la noche en la zona. He de decir que en este caso Bear ha dormido en el hotel con el resto del equipo. No sé (hasta no ver el episodio) si esta vez lo de dormir no es parte de la historia, pero en este caso como mucho se ha echado una siesta en el bosque.

Y por último lo que todos estáis esperando, lo de comer mierdas. Aquí sólo puedo hablar por lo que nos comentó la persona al cargo de controlar el parque natural. En la Palma no hay muchos bichos que comer, así que parece que esta vez se va a comer algo de lo poco que campa por allí, una paloma silvestre, animalillo que ya venía preparado por el equipo.

A parte de la poca conveniencia de hacer sashimi de un bicho del campo, aquí también está la circunstancia de que al ser un parque natural TODO bicho viviente está protegido y prohibida su caza. En resumen, que al menos en esta ocasión, y sin haber visto el resultado, la comida aunque asquerosa, parece que se la traen de casa.

No obstante, insisto en que hay que esperar a ver el programa para confirmar este hecho. Eso sí, el guarda nos dijo que estas palomas son un auténtico manjar, porque al alimentarse de los laureles su carne está aromatizada y era muy apreciada en el pasado por la gente del lugar.

¿Es el último superviviente un fraude? Rotundamente NO. Es un programa de televisión, un show, no un documental. Si bien parece que al principio hubo polémica por una pretendida veracidad, desde la segunda temporada el enfoque ha cambiado y queda patente que no todo es 100% real y que hay una cierta preparación y un equipo alrededor.

La idea detrás del programa es mostrar técnicas y situaciones de supervivencia con el objetivo de divertir a un tipo que está comiendo panchitos en su sofá, no cargarse a un tío en medio de la jungla. Este planteamiento hace necesario forzar los escenarios y montar el teatrillo correspondiente. Lo más inteligente en caso de encontrarte en esas circunstancias es buscar ayuda y no comerte cualquier mierda que una la cagalera a la intemperie, cosa ni muy emocionante ni muy televisiva.

Además, Bear en persona es amable y cercano, y la parte de su equipo en Canarias que tuvimos la suerte de conocer muy muy simpático y sin nada que ocultar. Lo que es de juzgado de guardia es que en España tengamos “El último superviviente” como traducción de “ultimate survival“, ni se han molestado en pasarlo por el traductor de Google. En fin, que el que se sienta defraudado o engañado debería replantearse si debe encender la tele o no.

La tele son los padres compañeros ;)

Saludos!

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3 Comentarios

  1. Call me Ishmael
    5 enero, 2012
  2. De Cabo
    5 enero, 2012
  3. FRANK
    24 mayo, 2013

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