En nuestra sección de #FF, en sábado y en blog, traemos hoy al superhéroe tuitero más conocido: Super Falete. Eso sí, los supervillanos del mundo pueden estar tranquilos haciendo el mal porque no dejará caer sobre ellos el peso de la ley ni, para su fortuna, el peso de sus michelines. Y es que Super Falete prefiere combatir el crimen desde el sofá, utilizando Twitter y su sentido del humor.
Es un tuitero activo y sus tuits suelen ir tan pegados a la realidad como el traje de lycra a su trasero. Un imprescindible. En el tiempo en el que Superman sólo es capaz de salvar a los cien pasajeros de un avión, Super Falete es capaz de hacer reír a sus miles de seguidores, así que está claro quién es el mejor.
Os dejo con una muestra de sus tuits más populares:
Tranquilos, el título no tiene nada que ver con la ausencia de esta sección en las últimas semanas. El enano sigue progresando adecuadamente y nosotros cada vez nos volvemos más acérrimos seguidores de él, somos subjetivos, aduladores de sus avances y justificadores de sus puntos débiles. No es sólo que nos parezca guapo y bueno, es que nos parece un canon de belleza física y un modelo de conducta ética y social.
Pero a pesar de la merma de la razón no he perdido de vista el sentido de esta sección, su labor de servicio a futuros o contemporáneos padres. Por eso hoy quiero advertir sobre unos cuantos “sustacos” que de haber conocido de antemano me hubieran ahorrado algún que otro momento de crisis del novato.
El protagonista de nuestra sección de #FF bloguero es un tuitero que en su foto de perfil tiene pinta de estar de puente, como nosotros.
Su humor absurdo intercalado con dardos irónicos a la actualidad han convertido a Hugo en uno de nuestros favoritos. Ya desde su biografía queda claro que puedes esperar cualquier cosa… porque sea lo que sea lo que esperes, él saldrá por otro lado y te sacará una sonrisa.
Como nadie es perfecto, ni siquiera en Twitter, si mis dotes detectivescas y mi perspicaz intuición no me fallan, desafortunadamente algunos de sus comentarios le delatan como seguidor del Barça. Doble razón para alegrarnos porque posea ese gran sentido del humor… ahora más que nunca le va a venir bien.
Hoy traigo a una nuestra sección de #FF bloguero a un tuitero que ya por el simple hecho de ver su foto de avatar me tiene como una res partida por la mitad, es decir, medio ganado.
Este chiste tan malo pretende ilustrar, a un nivel más cutre salchichero, el humor que se gasta @ultramudo donde predominan los juegos de palabras y, dicho desde un punto de vista positivo, la tontería.
En la actualidad, y mucho más en Twitter, parece difícil hacer reír sin meterse con nadie y sin recurrir al humor de sal gorda, pero @ultramudo lo consigue prácticamente cada día. Por el mérito que tiene eso he decidido traer hoy a nuestra sección los tuits más aclamados de este seguidor del más callado de los hermanos Marx, ese al que no hay que confundir con el quinto hermano, el que se fue en un barco… Zarpo Marx. (perdonen este chiste, me retiro a mis aposentos)
Mi reciente paternidad me ha convertido en un bloguero monotemático, pero, sobre todo, me ha quitado tiempo para crear contenidos al ritmo que me gustaría.
En la actual tesitura se me ha ocurrido una idea para esta nueva sección que me permitirá seguir aspirando a sacaros sonrisas sin tener que exprimir ni mis meninges ni el minutero de mi reloj: poner contenido de otros o como lo llamaremos a partir de ahora, homenajear a mis tuiteros favoritos.
La idea no es poner tuits de famosos, ni de personas influyentes sino simplemente de aquellos que me hacen reír. Además como hoy es viernes, esto será un #FF (FollowFriday) bloguero. Y para empezar, no se me ocurre un ejemplo mejor que el de Carlos Langa.
No puedo negar que no soy muy objetivo a la hora de informar sobre el tema. Alguna vez he traído al blog noticias de los Críticos Cítricos, pero esta vez es sin duda la más especial de todas.
En estos tiempos que corren es difícil hacer que algo dure diez años y mucho menos en escena, y el día 27 de Abril los Críticos Cítricos lo lograrán. Para esa ocasión tan excepcional, cual primeros 30 minutos de Armageddon, se han ido reclutando a todos los monologuistas que han pasado por el grupo desde sus comienzos.
El resultado es que en la actuación del décimo aniversario habrá una maratón de buen humor y mirar lado positivo de la vida con 18 monologuistas, canciones, sorpresas, regalos y muchas emociones.
Dice una leyenda birmana sobre la reencarnación que para que el paso de la antigua vida a la nueva vida no sea tan traumático olvidamos las cosas poco a poco. El cuerpo recién estrenado no arrastra recuerdos, por eso no sabemos hacer cosas tan sencillas como articular palabras o coordinar movimientos. La memoria del alma sin embargo permanece incólume al principio y se va derramando poco a poco por el desagüe del olvido.
Al nacer somos un alma llena de experiencia, sabiduría y consciencia dentro de un cuerpo novel. Algunas personas se lo toman como el regalo que es y lo viven en paz y armonía hasta que la amnesia se apodera por completo de la anterior existencia. Otros lo asimilan con frustración, desasosiego o fútil desapego hacia los recuerdos de un pasado que no volverá.
Estos últimos son los bebés que lloran por tocarte los huevos.
Supongo que todo padre a lo largo de la historia se ha hecho esta pregunta mientras acunaba en brazos a su bebé a las tres de la mañana tratando de evitar que sus llantos no despertaran a todo el vecindario. Esto se convertía en una necesidad especialmente acuciante en tiempos neolíticos o, incluso hoy en día, en tribus amazónicas en las que los vecinos no son marujas de rulos perennes en la cabeza e ironía fina sino auténticos depredadores.
No sé si el instinto de supervivencia de esos padres de hábitat hostil los convertía en gurús de la psicología infantil o adalides del método del porrazo quitapenas… yo no soy ni lo uno ni lo otro, pero sí, como siempre, puedo ofreceros lo que a mí me funciona.
Uno de los primeros retos a los que se enfrenta el novato es al cambio de pañal. Algo que en teoría parece sencillo antes de ser padre, que en los primeros días puede ser infernal y que finalmente se convierte en rutinario y más o menos fácil de llevar.
No os penséis que la cosa mejora por nuestra pericia o experiencia, no. No es el hecho de que nosotros nos acostumbremos lo que hará el cambio más sencillo, el quid de la cuestión es que el que se acostumbre sea nuestro bebé.
Aun así intentaré dar algunas claves para hacer que os podáis apañar (y apañalar) mejor.
Tras dos meses de paternidad ya me siento en disposición de hacer gala de mi excelsa experiencia. En este período me he dedicado en exclusiva a atesorar sapiencia en el arte de criar a un bebé, o dicho en otras palabras, en los últimos setenta días me ha resultado difícil encontrar tiempo de ocio para otra cosa que no sea cuidar al pequeño Miguel, alías “el 4 kilos”.
Como en las Peripecias de un prepapá, aunque sin tanta asiduidad como aquellas me temo, me dispongo a compartir mi aventura en aras de proporcionar una guía que ayude, calme y reconforte a otro padres más novatos, si cabe, en esos momentos en los que el vaso de la paciencia paternal comienza a rebosar por todos lados y el deporte del lanzamiento de bebé comienza a ser contemplado como un serio candidato a especialidad olímpica.