¿Nueva? York

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La primera vez que uno pisa las calles de Nueva York tiene la impresión de haber estado allí cientos de veces: echándose unas risas con Woody Allen, tomándose un muffin en Central Perk con Jennifer Aniston, subiendo a lo alto del Empire State Building con King Kong…. o visitando junto a los Fraggels a la montaña de basura.

Y es que no seré yo quién no recomiende la visita a Nueva York, hay muchas cosas buenas que podría decir de esta ciudad… pero para eso ya tenéis las guías de viajes. Yo, a lo mío, a poneros sobreaviso de las malas. He aquí mi ranking de lo peor de Nueva York.

1- El asfalto: Esta ciudad y las ciudades americanas en general podrían ser denominadas como modernas, a fin de cuentas Estados unidos sólo existe desde finales del S. XVIII… Pues más o menos de esa época deben datar las carreteras de Nueva York y circundantes. Tienen más baches que una temporada del Atleti de Madrid… Por no hablar de las tuberias ( o eso dicen) que recorren el subsuelo de la ciudad y que aparecen en la superficie en forma de chimenea (es cierto, las calles de NY echan humo). Inaceptable en la supuesta primera potencia mundial… Señor Bush, ya podía utilizar el petroleo de Irak para asfaltar Manhattan.

2- La basura: Alguien deberían decirle a esta gente que ya se han inventado los contenedores. Aquí la basura se amontona en la calle en bolsas gigantes… un habitat propicio para insectos varios, ratas y ratones. No es de extrañar que alguno de ellos se pasee por sus restaurantes… ¿verdad?

3- El elitismo de los garitos: Si no eres mujer o aparentas ser un broker, te va a ser dificil entrar en algún local de moda en Manhattan. Nueva York es la ciudad del “quiero y no puedo”. Un lugar donde las apariencias cuentan demasiado. Esto no significa que si llevas calcetines blancos y mocasines debas sentirte orgulloso de tus principios… más bien deberías buscarte un asesor de imagen.

4- El Lincoln Tunnel… y otros tunnel que no conozco. Verdaderos cuellos de botella de entrada a Manhattan, pequeños y anticuados. A juzgar pos su tamaño los deben haber construido las ratas que salen de la basura.No quiero pensar la que se puede formar si ocurre un accidente en ellos… no los salvan ni Stallone. Necesitarían importar tuneladoras de Madrid, aquí nos sobrán.

5- Los váteres. Pensaba escribir un libro sobre esta materia, pero intentaré resumirlo… En Nueva York las tazas del váter casi cubren, vamos que el agua de la taza llega hasta la mitad del inodoro por lo menos. De verdad, si hay algún americano que lea esto que me lo explique… ¿Les gusta sentir el frescor del agua cuando el zurullo hace su inmersión? ¿Son váteres y a la vez bidé? ¿O simplemente es así para que si aparece una rata se ahogue?

6- El tamaño importa. Para lo bueno y para lo malo, allí todo es grande. “Voy a pedirme un plato ligero” no es una frase que tenga traducción al neoyorquino. Los edificios grandes impresionan, pero hacen que joyas como la Catedral de San Patrick parezcan a su lado la ermita de San Antonio. Freud tendría una teoría para esto… parece que los americanos intentan compensar con tanta grandeza el tamaño de sus penes, pero vamos Freud tenía la misma teoría para todo.

7- Las farolas (o su ausencia): La oscuridad de Central Park,por la noche, entre tanto rascacielo resplandeciente puede generar una atmosfera romántica, pero si se cae una lentilla al suelo dala por perdida. Como todo lo público, las farolas brillan (nunca mejor dicho) por su ausencia. Ni en Central Park, ni en Manhattan, ni en las carreteras circundantes… esta ciudad está mal iluminada. No me extraña que la estatua de la Libertad lleve una antorcha en la mano.

8- El metro: Sus tuneles también debieron excavarlos las ratas. Por eso se quedaron a vivir allí.

9- El fashion victímismo: Con la excusa de que el dolar está devaluado, Nueva York transforma a las personas en adictos a las compras. Lo confieso, sé que no está bien, sé que va en contra de mis principios…. pero he disfrutado comprando, os lo juro por Abercrombie & Fitch. Esta ciudad es capaz de que mi abuelo abandone su boina de los últimos 40 años para comprarse una gorra de los Yankees.

10- El beisbol: Entretenido para un rato. Pero los partidos durán más de tres horas… joder, no me extrañan que hagan tantas películas de este deporte en America, es la única manera de disfrutar un partido con una duración razonable.

Y esto es todo, seguro que me he dejado algo en el tintero, pero os invito a que vayáis a adivinarlo por vosotros mismos.

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