Basilea, una ciudad con encanto

Entre Call Me Ishmael y yo queríamos currarnos un artículo con nuestro último viaje a Basilea. Como lo que menos nos sobra últimamente es el tiempo y viendo que se va pasando y las fotos siguen en un borrador pero sin nada escrito, añado estas pocas líneas para dar paso a las fotos que hicimos y un breve resúmen de los más destacado de esta bonita ciudad.

Cristini, Call Me Ishmael y yo pasamos unos días estupendos en Suiza. Aunque curramos mucho, cuando salíamos de trabajar nos pegábamos nuestros paseitos, nuestros chocolates, nuestros gimnasios, nuestras saunas (mu divertidas), nuestras cenas, nuestras cenas, nuestras cenas… (jeje, sé que me he repetido 3 veces).

Lo pasamos realmente bien para ser un viaje de negocios. Podemos resumirlo todo en: “Mu rico tó”

Como dice De Cabo, lo pasamos en grande, y para todos aquellos que quieran visitar Basilea o simplemente hacerse una idea de cómo es, os dejamos este pequeño vistazo de la ciudad junto con las fotos que hicimos en el viaje. Espero que os gusten.

Basel, la ciudad

No cabe duda que ser esquina de tres países y ser el último puerto fluvial del Rhin antes de sus famosas cascadas tiene que dar carácter a una ciudad, y Basilea, Bale o Basel lo tiene.

Nacida en tiempos de los romanos fruto de sus posición estratégica en lo que se llamó Augusta Raurica y que hoy se llama Kaiseraugst, siempre ha sabido aprovechar su situación y su río convirtiéndose en el siglo XIII en la única ciudad con puente transitable de la zona (el posteriormente reconstruido Mittlere Brücke), enriqueciéndose con el comercio y sobreponiéndose a terremotos como el de 1356 que destruyó parte de la ciudad incluyendo su catedral.

Posteriormente, en el siglo XV, Basilea fue la sede de un Concilio de la iglesia y nos queda un rastro evidente de aquello en el símbolo de la ciudad, un báculo obispal. Su posterior adhesión a la Reforma Protestante coincide con el inicio de uno de los rasgos más característicos de su parte vieja, los canales y las fuentes que solucionaron los problemas de abastecimiento que durante décadas sufrieron sus ciudadanos. Aún nos quedan algunos de los canales y sobre todo un molino de papel convertido en un museo del que puedes salir con un pedazo de papel hecho por ti mismo.

La economía de Basilea durante los siguientes siglos incorporó las factorías de tintes que con el tiempo acabarían convirtiéndose en las empresas farmacéuticas que tan bien conocemos algunos miembros de este blog. Pero no sólo la economía despuntaba, la Universidad de Basilea se convirtió en una de las más importantes de Europa, con alumnos tan ilustres como Erasmo de Rótterdam (que está enterrado en la catedral), Paracelso, Bernoulli, Euler y Nietzsche.

Los tiempos modernos supusieron para esta ciudad la consolidación como centro económico y cultural de la región y de toda Europa, no en vano es la sede de multinacionales de farmacia como Roche o Novartis y es la sede del Basel Art, la feria de arte moderno más importante del continente.

Qué ver

La Basilea antigua tiene el encanto de las ciudades de los cuentos, con casas mirando al río, ventanas de madera y paredes con vigas a la vista. Las puertas que aún se conservan de la desaparecida muralla de la ciudad (Spalentor y St. Albantor) son dignas de ver, así como su famosa catedral (Münster) en al que como digo se encuentra la tumba de Erasmo de Rótterdam. Llama la atención también el ayuntamiento (Rathaus), situado en la Markplazt y de un vivo color rojo con decoraciones doradas cuyas partes más antiguas datan del siglo XVI.

Lo mejor sin duda es perderse por sus calles y disfrutar de esas construcciones con cientos de años a sus espaldas que se mezclan en la parte más periférica con edificios modernos y sorprendentes como las fuentes en movimiento de Tinguely de la plaza del teatro o el Hammering Man de J. Borofsky en Aeschenplatz.





























Qué hacer

No os podéis ir de Basilea sin cruzar el río en una de sus cuatro barcas atadas de una cuerda y que servía de forma de transporte a los antiguos basiliscos. Si os va el tema de los museos en Basilea tenéis multitud (unos 40), destacando la Fundación Beyeler, el Museo Tinguely, y el Museo de arte, la colección de arte pública más antigua del mundo.

Una cenita en crucero por el Rhin o una visita a las ruinas romanas de Kaiseraugst tampoco están mal como plan, y si no tenéis bastante con los suizos, podéis ir a ver más animales y alimañas en el zoológico de la ciudad (dicho esto desde el cariño).

Si lo que buscáis es tomar unas copillas que os alegren vuestro viaje, id hacia Barfüsser platz y allí os encontraréis el Café des Arts, gente guapa y cervezas caras, o podéis seguir por la calle peatonal que sale de la plaza, allí tenéis multitud de locales con terracita, aunque nuestro preferido sigue siendo el Mr Pickwick. A parte de esto, si buscáis unas vistas increíbles de Basilea podéis subir al Bar Rouge, todo rojo y ubicado en la última planta del rascacielos que es el Hotel Ramada en la Messeplatz. Como sugerencia para los dados a la caza mayor, el A2 es una discoteca cercana al estadio de fútbol de St. Jacob donde podéis practicar vuestra afición a gusto.

¿Y de comer qué? Pues lo que queráis, aquí los miembros de este blog nos hemos puesto como el tenazas disfrutando de los restaurantes, no baratos, pero sí excelentes que abundan en la ciudad. Nuestra recomendación, una fondue de queso y una raclette en el Walliserkanne, hipercalórico y muy suizo , si os va más la cocina francesa L’Escargot excelente comida en la misma estación del tren SBB, y para italiano el Resslirytti nos encantaron sus pizzas y sus postres.






































El Molino de Borja



















Hay gente que odia esta ciudad, sin duda condicionados por ser sus visitas motivo de trabajo y porque los suizos no destacan por su simpatía. Yo también estoy condicionado por haber pasado muy buenos ratos en ella como con De Cabo y Cris (tres kilos de más y dolor de tripa de tanto reírme, un viaje de trabajo que acabó siendo un viaje de amigos) y con Zirtab (a la que me llevé a lo oscuro, respetando, eso sí), pero a mí me parece un sitio genial para vivir y trabajar, con multitud de alternativas y un encanto surgido de sus muy bien llevados siglos de edad, una ciudad llena de cultura y de vida.

De Cabo & Call Me Ishmael

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10 Comentarios

  1. Pino Cabmu
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  2. Public Enemy
    24 febrero, 2008
  3. Dimitri
    26 febrero, 2008
  4. Dimitri
    26 febrero, 2008
  5. Warning
    26 febrero, 2008
  6. Zyrtab
    28 febrero, 2008
  7. Call me Ishmael
    28 febrero, 2008
  8. De Cabo
    28 febrero, 2008
  9. Ignacio
    11 julio, 2012
  10. cami
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