Egina. Una isla de fin de semana


Para ser sinceros, la isla de Egina no es gran cosa. No es muy grande pero un monasterio bastante chulo, un templo que ver y bañada por un agua cristalina que nada tiene que envidiar a la del Caribe la convierten en un destino ideal para pasar un día haciendo algo de turismo y tomando el sol entre baño y baño. Está situada cerca de Atenas, entre la capital griega y el Peloponeso y si tu grupo no es muy nutrido, la mejor opción es alquilar scooters, lo que además de práctico puede ser divertido.

Templo de Afaia

El ferry desde el puerto de Pireo salía a las 8 y poco después de una hora sobre la soleada pero fría cubierta del buque llegamos a Egina, la ciudad del mismo nombre que la isla. Desde el mar y si el día es soleado, la vista de la ciudad es muy agradable pues se aprecian todas las casas blancas sobre una pequeña pendiente que recuerda la típica vista de Santorini.

Una vez desembarcamos alquilamos un coche, que realmente era una furgoneta imposible de cerrar con llave y sin cinturones de seguridad en la mayor parte de los asientos y comenzamos nuestra ruta.

Ante la imposibilidad de circunvalar la isla y teniendo en cuenta que en esta las distancias son cortas, lo ideal para recorrerla es empezar por la ciudad de Egina por ser aquí donde llega el ferry para después ver los diferentes lugares de interés hasta Agia Marina. Una vez allí se puede volver por la costa norte, bajar por la costa oeste hasta Perdika y volver para Egina de nuevo a tiempo para coger el ferry de vuelta.

San NectariosEn el santuario de Saint Nectaire hacemos la primera parada. Se trata de un monasterio ortodoxo enclavado en un bonito edificio que cuenta con pinturas interiores y que bien merecen la pena una parada. Pasando por las ruinas de unas pequeñas iglesias en Palehora que no merece mucho la pena visitar llegamos al tempo de Afaia de finales del siglo VI a. C. Este forma la tercera punta del triángulo sagrado junto con el templo de Poseidón en el cabo Sunion y el Partenon. Durante mucho tiempo fue considerado como el templo del Zeus Panhelénico, para después ser atribuido a Atenea. Hoy día solo se conservan los cimientos, la estructura de columnas y algunos muros, aunque en el sitio arqueológico la explicación detalla sobre otros elementos cercanos al templo en los que vivían sacerdotes y se realizaban sacrificios. Los preciados frontones tallados en mármol, como muchas otras piezas del patrimonio griego, no se encuentran en Grecia. Fueron adquiridas en subastas por Luis I de Baviera a principios del siglo XIX por la suma de 130.000 piastras, o 100.000 francos de entonces. Las estatuas han estado siempre en la Gliptoteca de Múnich.

Templo de Afaia

Templo de Afaia

Templo de Afaia

Templo de Afaia

La leyenda mitológica del templo hace referencia a Afaia, hija de Leto y por tanto medio hermana de Apolo y Artemisa, a la cual se le atribuye la invención de las redes de caza. Muy bella, fue perseguida sin cesar por los hombres, incluido Minos (legendario rey de Creta). Ella intentó escaparse lanzándose al mar, pero fue recogida por las redes de un pescador de Egina, el cual se enamoró de ella. Finalmente Britomartis, su medio hermana y protectora, la hizo desaparecer: ella se convirtió en Afaia, la Invisible. El templo se construyó en el lugar de su desaparición.

Al volver por la costa y si te sobra tiempo, puedes parar en lo que fue el templo de Apolo, del que hoy solo quedan ruinas y una única columna en pie frente al mar antes de ir hacia Pérdika, pequeño pueblo costero bañado por aguas transparentes muy recomendado para comer.

Datos útiles


Qué ver
Egina (ciudad), Ag. Marina, Templo de Afaia, St. Neftarios, Perdica.

Cómo llegar
Medio de transporte: Ferry
Desde: El Pireo (Atenas)
Se tarda: 1:20h

Recomendaciones
Si sois más de 4 personas lo ideal es alquilar un coche en la isla y recorrerla entera. Otra opción es alquilar scooters o bien, si la intención es pasar un día al aire libre, podéis alquilar bicicletas para recorrer los alrededores de Egina aprovechando para hacer algo de deporte.
Otro buen consejo es comer en Perdika. Es muy fácil encontrar pequeños restaurantes frente al mar donde se pude comer variado, entre lo que destaca el pescado.

Por cierto, compra pistachos antes de marcharte, son famosos, se exportan a muchos ligares de Grecia y del resto de Europa y están buenísimos.

Valoración global
Adecuado. No es la reina de las islas griegas, pero es mejor que quedarte en casa. Es un viaje ideal para pasar un día soleado alejado del tráfico ateniense.

Coste
Viaje en Ferry: 13€
Alquiler del coche más gasolina: 10€
Comida en Perdika: 10€


Mapa de Egina

Ciudad de Egina

Atardecer desde el ferry con Egina al fondo

Localizacion de Egina

Barco pesquero

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4 Comentarios

  1. Bustamante
    29 agosto, 2009
  2. Stackhouse
    31 agosto, 2009
  3. Joseba
    27 octubre, 2009
  4. Stackhouse
    29 octubre, 2009

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