Conducir en Grecia. Actividad de riesgo elevado (con fotos)


Entre otras muchas cosas, hay 2 que me llevo de Grecia tras 5 meses viviendo en este país y recorriendo su geografía.

La primera es un máster en regateo y negociación de precios (con especialidad en grupos). La segunda es un curso avanzado de conducción en condiciones adversas, y no especialmente por problemas climatológicos, sino porque en Grecia es especialmente cierto eso de que cogiendo el coche te juegas la vida.

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Mi primer contacto con el tráfico heleno fue cuando casi me atropella una moto a los pocos días de mi llegada a Atenas. A diferencia de lo que yo conocía, donde son los coches quienes tienen cuidado con los peatones, en Grecia los coches circulan y los peatones son quienes deben tener cuidado con los coches. Mi percance con la moto se debió a que, aplicando lo anterior y como más tarde aprendí, entre un ámbar para los vehículos y un verde para los peatones, tienen preferencia los vehículos. Pero esto no es más que una anécdota.

Algo más serio relacionado con las motos es que en los lugares donde se alquilan estas no te ofrecen cascos. Recuerdo la pregunta del hombre de mediana edad que nos la alquiló en Mykonos cuando le preguntamos por el casco, “¿Para qué? ¿Para llevarlo del brazo?” nos dijo. Este es el mejor de los casos, en otros sitios directamente no tienen cascos.

La primera vez que alquilamos un coche fue para ir a Mateora y Delfos. Tras dejar la autovía me llamó la atención la gran cantidad de casitas para pájaros que había junto a las carreteras. “¿No tendrán otro lugar para poner las casitas para los pájaros que al lado de la carretera?” me pregunté. Con el paso de los kilómetros cada vez había más. Incluso a veces 2 y 3 juntas. Con el paso del tiempo nos dimos cuenta de que muchas de ellas tenían una cruz en el tejado y una vela dentro. Y es que es increíble la innumerable cantidad de minicapillas que hay a lo largo de la carretera como monumentos en memoria de fallecidos en accidentes de tráfico.

Sin embargo el plato fuerte estaba por llegar, y sería en nuestra visita al Peloponeso. En un viaje por quizá una de las zonas más pobres de Grecia, la pintura en el suelo y los quitamiedos son un lujo especialmente escaso, sobretodo en la parte este de la península.

Hasta aquí puede que la expresión de “jugarse la vida” parezca desmesurada, pues al fin y al cabo si la carretera es una mierda, con circular despacio y con cuidado basta. El problema viene cuando no todo depende de ti.

La forma de circular en Grecia por una carretera nacional se basa en que mientras tengas visibilidad y sin importar que haya doble línea continúa, si quieres adelantar debes pegarte al máximo al coche de delante, de esta forma este entiende que quieres adelantar y actúa en consecuencia. Saca más de la mitad de su coche al arcén y cuando no venga nadie o sólo un vehículo de frente, aprovechas y le pasas ya que el que viene hacia ti hará lo propio para facilitarte el adelantamiento.

El problema de esto es que cuando los que vienen de frente hacen lo mismo puede darse la situación de que haya hasta 4 coches en paralelo, 2 en cada sentido; 2 por el arcén y 2 por el centro, especialmente cuando hay mucho tráfico como los domingos por la noche como el que regresamos nosotros a Atenas.

La otra opción es respetar el límite de velocidad de 80-90km/h, aunque en este caso, o bien se formará una cola detrás de tu vehículo en la que tendrás al coche de detrás dándote las luces y pitándote a un metro de tu maletero, o bien te verás viajando por el arcén flanqueado a la derecha por el quitamiedos y a la izquierda por coches que pasan, como diría Serrano, quitándote las pegatinas.

Carretera Grecia

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Carretera Grecia

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Esta foto es la mas fuerte, con la policía de frente.
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3 Comentarios

  1. Irene
    7 junio, 2010
  2. Stackhouse
    8 junio, 2010
  3. Daniel
    10 junio, 2010

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