Viaje a los fiordos noruegos III – Naeroy y Geiranger.


Como diría aquel… yo aquí he venido a hablar de mis fiordos. Bueno, realmente no, pero dado el título que he elegido para esta serie de artículos tiene sentido que en algún momento me ponga a escribir sobre ellos.

En la zona que hemos visitado los fiordos nos rodeaban por todos lados, los hemos vistos de cerca, de lejos, desde arriba, desde el ferry… hasta desde el sofá de nuestro apartamento. Son la atracción estrella y por tanto la más atestada de turistas de este parque temático de la naturaleza que es Noruega. Hay muchos y de todos los tamaños. Y aquí el tamaño importa… (abstenerse a seguir leyendo mal pensados) cuanto más estrechos, húmedos y jalonados por cascadas estén, mejor.

Por eso curiosamente los fiordos más visitados y turísticos no son los mayores, sino los tramos o brazos de éstos, pequeños en longitud pero grandes en belleza.

En nuestra visita a Noruega nosotros hicimos un par de recorridos en barco: Geiranger y Naeroy.

Fiordo

Ambos muy recomendables. Si puede ser en el barco de un colega noruego mejor, pero, para la mayoría de los mortales, también nos merece la pena recorrerlos en los ferrys turísticos, a pesar de los japoneses que ven la realidad sólo a través de la pantalla de su cámara digital, y de alguna chalada alimenta gaviotas…

Uno se siente insignificante (más aún) al lado de la inmensidad del paisaje que te rodea, grandes montañas que nacen en el mar con agua manando por cada uno de sus costados, paisajes abruptos elaborados con todas las tonalidades del verde y azul, naturaleza pura.

Fiordo3

Los dos que vimos son típicos, y los dos merecen la pena. Aunque si por cuestión de tiempo tuviera que elegir sólo uno, elegiría Geiranger, al ser más estrecho te acerca a la naturaleza aún más… y eso que nosotros no lo vimos precisamente con sol radiante. Aunque las nubes bajas le dieron un punto de misterio que le confería un toque diferente.
En este fiordo se encuentra además la famosísima cascada de las siete hermanas (¿es mi mente crápula o tiene nombre de peli porno?).

Sietehermanas

La conclusión que sacamos con estos dos recorridos por los fiordos…. Es que los cruceros por los fiordos tienen que ser un poco cansinos. Bellos, sí. Relajantes, también… pero cansinos. Son muy bonitos, pero de pura relajación o te entra sueño o caes en el aburrimiento.

Fiordo5

En serio, gracias a la libertad que concede ir a tu ritmo nosotros pudimos ver los fiordos en decentes condiciones climatológicas, y en Noruega el tiempo no es tu tema baladí. En Flam, donde se coge el barco que recorre el Naeroy optamos por pillar su conocidísimo tren mientras se abría el cielo. En Geiranger, caminamos (escalamos) hasta una cascada que se podía recorrer por detrás mientras desaparecían un poco las nubes que en un momento dado impedían ver más allá de cinco metros. Ir con un programa cerrado nos hubiera obligado a ver (por decir algo) ambos fiordos en unas condiciones pésimas.

FiordoFlam

Mi opinión (desde fuera) sobre el crucero por los fiordos es que son unas cárceles de oro, con estupendas vistas, pero donde cada actividad tiene su hora y donde además tienes que compartirla con las miles de vecinos de tu transatlántico. Pero vamos, no pretendo criticarlos… de hecho, si alguien me invita… aceptaré encantado. Sólo digo que si tenéis la posibilidad de elegir …. Yo os recomendaría visitar la región a tu aire, por carretera o tren… y por mar sólo a ratos.

Eso sí, uno no se puede ir de aquí sin visitar algún fiordo. Lo digo por experiencia, en mi primera visita a este país los ignoré…. Y no sabéis cuantas veces he tenido que oír la pregunta “¿has estado en Noruega y nos has visto sus fiordos?”

Bueno, pues ahora sí, y tengo que reconocerlo, son mu bonicos

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