Artículo publicado originalmente en Un Blog de Película, blog de cine donde colaboro.

Apoteósicogigantesco, bestial, brutal… son los adjetivos que describen la filmografía de Michael Bay y en el cierre de la saga de los robots transformables creados por la juguetera Hasbro el director californiano ha tirado la casa por la ventana (literalmente) para ofrecer una auténtica orgía de destrucción, una exageración en toda regla, un derroche de medios, efectos especiales, explosiones, acción y todo lo que se pueda imaginar que aparezca en una pantalla de cine. Es lo que hay, el director de Dos policías rebeldes, Pearl Harbour o Armageddon es así, sin medias tintas, pero en su nueva película multiplica todos estos factores hasta llevarlos al empacho más absoluto, para lo bueno y para lo malo.

Antes de cualquier consideración, hay que admitir ya te guste la película o no, que Transformers: el lado oscuro de la luna es un auténtico prodigio en el aspecto visual. Hasta la fecha es lo mejor de lo mejor que los efectos visuales pueden ofrecer, obra de Industrial Light & Magic, la compañía propiedad de George Lucas. Hay muchos más robots en pantalla, muchos más movimientos, más peleas y mucho más detalle, lo que también implica que el espectador puede confundirse muy fácilmente. Si tenemos en cuenta las escenas en que aparecían robots de la primera parte, ésta es un juego de niños comparado con el despliegue abrumador que existe en toda la película, especialmente en el último tercio, en el que se libra la batalla final y no hay problema es destrozar la ciudad de Chicago mientras los Autobots y los Decepticons se zurran la badana. ¿Merece la pena el 3D? Definitivamente sí, aunque no es tan espectacular como se pudiera suponer.

Técnicamente la pera pero… ¿esto no era una película? Pues sí pero llegados a este punto hay poco que contar. Los que esperen un guión, un argumento y unas interpretaciones de relumbrón que se vayan olvidando. El cine de Michael Bay es lo que es y no hay mucho más que rascar. Los guionistas de las dos entregas anteriores, Roberto Orci y Alex Kurtzman han dado paso a Ehren Kruger, que ya colaboró en la segunda parte, y que es el responsable de los libretos de The ring, Arlintong Road o La llave del mal. El argumento vuelve a girar en torno a un artefacto tecnológico clave en la eterna guerra entre Autobots y Decepticons y es bastante sencillo aunque no se podía esperar otra cosa, aquí lo importante es la acción. Sin embargo, a la historia le cuesta arrancar muchísimo y cuando empieza lo bueno ya han pasado más de dos partes de la cinta.

 ¿Los actores? Shia Labeouf sigue haciendo el mismo papel de adolescente aturullado aunque han pasado unos añitos desde su primera aventura (incluso sus padres le siguen dando sermones en unas escenas un poco patéticas) y Rosie Huntington-Whiteley sustituye a Megan Fox en el papel de mujer de bandera que corre, pone morritos y luce cuerpo de infarto. Vaya suerte que tiene nuestro amigo Shia…Como suele ser habitual en este tipo de superproducciones, actores de prestigio se apuntan al carro: John Malkovich, Frances McDormand, Patrick Dempsey y John Turturro aportan su buen hacer aunque son totalmente conscientes que aquí no son las estrellas y cumplen con dignidad (además de llevarse un buen dinerito).

Transformers: el lado oscuro de la luna es el epítome de la película palomitera, perfecta para una tarde de verano, facilona y olvidable, una nueva demostración de la poderosa máquinaria de Hollywood de hacer blockbusters, que hará muchísimo dinero y que como la mayoría no dejará ninguna huella. Un cierre de la trilogía por todo lo alto, con más de todo y multiplicado hasta el infinito pero que como todo lo exagerado puede cansar al más pintado.

Transformers, el lado oscuro de la luna se estrena el próximo 29 de Junio en cines de toda España.

Trailer oficial

Photocall

Os dejo con las mejores imágenes del photocall de la premiere a la que asistimos ayer en los cines Kinépolis de Madrid. Contó con la presencia de Tyrese Gibson, que interpreta a Epps, y del productor Ian Bryce.

 

 

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6 comentarios

    1. Puedes apostar a que no.
      Mi película favorita es Alien sin duda.
      Peliculas que me han gustado ultimanente, Big fish, Piratas del Caribe, la tercera de XMen, Torrente (la 1 y la 2), celda 211 y muchas mas que no me acuerdo por que tengo memoria de pez …..

      Pero Transformers II es un zurullo mayúsculo. Sí, muy buenos efectos especiales, pero para nada. Y tiene pinta que la 3 es exactamente lo mismo.

  1. @Decabo, Si aún no la has visto, Mr, me gustaría repetir el ritual veraniego de verla. Sé que eres un ansia viva y ya habrás ido a verla. Echaré de menos ese momento al salir del cine: PE-LI-CU-LÓN, ja, ja, ¡Qué recuerdos!

    @Antonio, buen gusto con Alien, me parece dificílisimo tener una preferencia tan clara sobre la mejor película habiendo tantas y tan buenas. Desde luego Transformers no entrará en las nominaciones a los Oscar o a los Globos de Oro. Tal vez obtenga nominaciones y premios en los Razzies. Pero y ese momento revival de los relojitos transformer que regalaban antes en las comuniones o festejos similares… Que nos quiten lo bailao.

    @Jordelgar, pedazo artículo y reportaje, siempre al cabo de la calle y pendiente del último lanzamiento cinematográfico.

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