Aquí me tenéis, alimentando la fama de este engendro de facciones deformadas con otra referencia en la red de redes. Para lo que hemos quedado.

Su victoria de ayer me sirve de excusa para verter mi bilis sobre su persona, pero sobre todo para reflexionar sobre un tema que me llama la atención: la cultura del fanatismo que cultivamos en este país. Una cultura donde la devoción se impone a la crítica, donde idolatrar se ha convertido en un acto carente de reflexión, donde sólo se cuestiona aquello que no nos gusta. Donde la objetividad no es un fin, sino una utopia. Donde los intereses de unos pocos se aprovechan del aborregamiento de las masas.

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Los periódicos hace tiempo que dejaron aparcada toda aquella verdad que perjudique sus intereses, con el beneplácito de sus forofos lectores. Somos indulgentes con políticos corruptos o incapaces, sólo porque llevamos sus siglas tatuadas en nuestros pecho a fuego. ¿No os habéis dado cuenta que el argumento que con mayor asiduidad esgrimen para defenderse son teorías conspiratorias de los de enfrente? Ni inventar saben ¿Para qué?, pensarán, mi gente me sigue jaleando en los mítines.

Insultamos al que crítica mi serie o grupo favorito sin analizar lo que se dice, simplemente porque ellos son perfectos. Nuestros hijos ya no tienen culpa de nada, la culpa es de los profesores, o de los compañeros o de la sociedad que ha corrompido al pobrecito. Hasta a los curas pederastas se les defienden en algunos pueblos…

Votamos a un ser carente de ritmo, coordinación, capacidad de sacrificio y de tabique nasal, como la mejor en un concurso de baile. ¿Qué esta pasando?

De la autocrítica, ni hablo. Ser crítico con uno mismo se ha convertido en una seña de debilidad. Y ahí comienzan todos los males, si somos incapaces de criticarnos a nosotros como hacerlo con aquellos que adoramos.

Pues no me voy a rendir. Quizás porque no he sido lo suficientemente crítico conmigo mismo, y me creo un iluso en busca de quimeras cuando sólo soy un gilipollas con pájaros en la cabeza.

Quiero vivir en un mundo en que la gente se cuestione cada día sus gustos, sus tendencias, sus principios. Porque el que no se cuestiona no cambia, y el que no cambia se atocina.
Quiero vivir en un mundo donde los políticos corruptos son abucheados por sus votantes no por los del partido de enfrente. Donde nuestros hijos se equivocan y nosotros no les encubrimos, sino que les ayudamos a aprender de sus errores. Donde el vaticano indemniza en vez de encubrir o escusarse timidamente….

En definitiva, quiero vivir en una sociedad dónde los concursos de baile los gana el que mejor baila.

Publicado por Chuscurro

Me gusta el humor y si es surrealista, mucho mejor. De pequeño soñaba con ser albondiguero, pero como los oficios tan especializados tienen poca salida en época de crisis, me tengo que conformar con ser bloguero con gorro de cocinero. Sígueme @chuscurro

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6 comentarios

  1. Qué te vamos a comentar… creo que en este tema estamos todos de acuerdo. Te digo que Belén Esteban se presenta para Presidenta de España, y sale elegida… somos así, ya lo hicimos con el «Chiqui Chiqui» y parece que va con la mentalidad del país… piensa que estuvimos a punto de mandar a Carmele a Eurovisión!!! me habría cambiado de nacionalidad, en serio…

    Una reflexión en voz baja y respetando a los Americanos, ¿nos estamos «americanando»? Arnold for president?? en fin…

  2. Que si nos atocinamos sea a base de potajes con mucha sustancia (morcillita,choricito,pancetita…)pero por dios…yo me quedo con tus quimeras y que seamos al menos dos declarados gilipollas con pájaros en la cabeza que se autocritican enn busca del no atocinamiento cerebral…y esto es un rezo o un ruego,al que añado,si por un casual me notáis grasilla en las neuronas…una leche y que se derrita y se me quite,eh?de primeras lo mismo me mosqueo jijijii pero luego seguro que se me pasa y lo agradezco jijiji ;-)
    Aaachuchones!!!

  3. Amén Jesús :-)

    Referente a la parte que me toca de cerca, la educación de mis nenas, me esfuerzo cada día para tratar de no caer en la facilidad de echar balones fuera. Respecto a los políticos, jamás tatuaré mi pecho con ninguna de sus siglas y sinceramente no sé muy bien por dónde empezar a abuchear a una clase política que me da vergüenza ajena. Me siento miembro de otro planeta, tal vez lo que deberíamos hacer es unir nuestros pensamientos similares y plantear una revolución silenciosa, pero que sorprenda a propios y extraños.

    Me parece buen reclamo el que utilizas porque el post merece la pena, pero realmente el destino de engendro Esteban me tiene sin cuidado. El poder del mando es muy grande basta oprimir un botón para acabar con bodrios del calibre del citado programa.

    Acción-reacción, Internet nos permite dar réplica a muchas de las cosas que planteas y sobre las que hoy, a mis recién cumplidos 34 años, me has hecho reflexionar.

    Me gusta esta línea, un poco de corrector ortográfico por aquello de lo que comentas de la auto-crítica y porque soy un poco toca-pelotas, pero el contenido me ha encantado.

  4. A mi tampoco no me gusta muchas de las cosas que veo, q sea enfrente de mi espejo por la mañana, en la television o en la sociedad pero aparte de autocritica o de critica que hago yo CONCRETAMENTE para cambiar las cosas ?

    Me voy a la cama con esta pregunta en la cabeza….

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