Corea del Norte – Amarás al líder sobre todas las cosas

Sodoma y Gomorra, la hipérbole de la libertad, un paraíso de libertades individuales donde la norma imperante es la sinceridad y la confianza. Eso es Cuba.

Puede que esta frase parezca desmentir el artículo que en ella se enlaza aunque sin duda mantiene su significado más allá de la ironía si comparamos la isla caribeña con el régimen comunista de Corea del Norte.

Aunque fue producido en el 2007 y puede que muchos de vosotros lo conozcais, he visto recientemente un genial documental de

Jon Sistiaga llamado “Amaras al líder sobre todas las cosas”. Camuflado tras la identidad de un turista más, accede al corazón de la ortodoxia comunista hecha realidad en la parte norte de Corea.

Como se muestra en el documental, en Corea del Norte las personas no existen. Son humanoides convertidos en autómatas invadidos hasta lo mas hondo de su ser por la paranoia colectiva que los rodea. El que ose (ya no discutir) disentir lo mas mínimamente de la dogmas impuestos como correctos, el que plantee algo mas allá de lo que hay o simplemente el que cometa un error al comportarse equivocadamente delante de una cámara extranjera puede ser internado en campos de trabajo o Gulags. Último reducto de esta forma de represión soviética que tantas vidas se cobro el pasado siglo.

Anchas carreteras de 5 carriles por las que cabrían hasta 5 tanques en paralelo pensadas para la defensa ante cualquiera de los numerosos enemigos invisibles que toda dictadura necesita para subsistir son barridas con escobajos de paja por trabajadores con el fin de que mantenerlas pulcras. Esto es lo que parece, aunque en realidad puede que sean disidentes políticos condenados a esta tarea por algún agravio al gran líder Kim Jong Il o a su padre Kim Il-Sung, el tenido como padre de la patria Coreana.

Sinsentidos como este, como una gran fortificación horadada en la montaña para almacenar los miles de regalos que los lideres de este país han recibido de otros líderes comunistas como Carrillo o Fidel Castro, como los 114 delitos tipificados por el régimen que supone criticar la economía coreana o la prohibición de dar la espalda a los cuadros del “líder” se explican en este documental.

Llama especialmente la atención las demostraciones públicas de armamento nuclear, las danzas en las que participan hasta 200.000 personas o la existencia de campos de trabajo donde se internan a los deficientes mentales o físicos. Todo mientras la gente subsiste con 1 dólar al día.

Como dato curioso, la excepción al hermetismo. Un español de Reus afincado en la cúpula del partido con el que Sistiaga charla de vez en cuando nos permite conocer en nuestro idioma y en nuestro acento lo que según habla me suena a cuento por lo irreal, aunque con tintes de pesadilla cuando me doy cuenta de que una cosa así puede existir en pleno siglo XXI.

Únete a la conversación

2 comentarios

  1. Este articulo surgio a raiz de una conversacion que tuve, entre otra gente, con una chica holandesa que habia estado estudiando en Corea del Sur. En esa conversación un colega me hablo de este documental, que mas tarde vi y compartí en este blog.

    En la conversación con esta chica, decía que al igual que ocurre en Cuba, la gente obviamente intenta marcharse del país con la diferencia de que en Corea del Norte, si un ciudadano es capturado intentando escapar, le condenan a trabajos forzados a él y a sus próximas 5 generaciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.