El Abuelo Cebolleta presenta: mi primera comunión.

Mi primera comunión fue una de las últimas. Mi primera comunión no fue la hostia. Fue un encadenamiento continúo de decepciones. Un despropósito en el establecimiento de propósitos de futuro. Hubo momentos en que sólo mi tierna inocencia impidió que en lugar de tomar el cuerpo de Cristo, me cagase en él. Mi primera comunión […]