Lo que al principio parecía que iba a ser algo sencillo, finalmente ha llevado algo más de tiempo de lo previsto, pero ha merecido la pena. Hace unos meses decidí apuntarme con varios colegas a un curso de robótica para conseguir 3 créditos de libre configuración que me quedaban colgados y de paso divertirnos cacharreando con chips, sensores, motores y demás inventos.

Se trataba de construir un robot y presentarlo en el concurso de microbótica Robolid 2008, concurso anual que organiza la Universidad de Valladolid abierto a participantes de toda España. El robot a construir era un rastreador. Un cochecito cuyas ruedas eran CDs y que gracias a unos sensores colocados en la parte de alante debía avanzar longitudinalmente siguiendo una línea negra de cinta aislante que se extendía por el suelo.

Para lograrlo y a grandes rasgos, la información recogida por los sensores se envía a un microcontrolador alimentado por pilas que decide si hay que girar a la derecha o a la izquierda en función de dónde este la línea oscura y de forma coherente activa el motor de un lado o del otro para hacer avanzar al robot. Además, el programa del microcontrolador estaba diseñado para que el robot fuera capaz de “decidir” por dónde ir en las bifurcaciones que se planteaban en el circuito, para lo cual y justo antes de estas se colocaba un trozo de cinta aislante a un lado u otro, de modo que si este estaba a la derecha, el rastreador tenia que tomar el camino de la derecha y viceversa.

Con todo esto acudimos al evento robot bajo el brazo. Nada mas ver la pista adivinamos que nuestras criaturas tendrían que lidiar con bifurcaciones, ángulos de 90º y demás trampas. La cosa no marchó mal, aunque…quizá no tan bien como debería. ¡Ahí va el desenlace!

Mi Paca Carmona ¡Ole Paca!

Video de uno de los mejores robots

Quizá alguno se pregunte por qué mi Paca va cabeceando, mientas que el otro robot va (a parte de cómo un cohete) recto. Ocurre por que el robot que nosotros montamos avanzaba gracias a unos servos modificados como los que usan los aviones de aeromodelismo, mientras que el 2º robot usaba motores.

Aun así…Paca…¡eres un “moztro”!

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3 comentarios

  1. Je je. Estos vídeos ya los había visto yo… En la Universidad, teníamos a uno que se llamaba «Vicente» en honor al de la cafetería de la facultad de ciencias y ese sí que era un campeón, porque ganó varios concursos… Estaba hecho con fichas de lego y la clave era que no pesaba nada. No veas como corría el tío…

  2. Super simpática Paca, ya te he dicho que me la tienes que presentar eh? qué no se te olvide! La gracia del tema es que sale ahí Stackhouse dirigiendo el invento! muy bueno compañero! Paca, Paca, Paca!!! jajaja

  3. Qué pensaría el de la cafetería… ¡Su nombre viajando por las mejores pistas de obstaculos del circuito! XD Lo del nombre tiene su tela. La gente que participaba le ponia nombres raros a sus robots pero no veais lo gracioso que fue ver proyectado en la pared «PACA CARMONA», y al tipo del microfono diciendo:

    «Y el siguiente robot es…uhmm…Paca Carmona…¡¿Tenemos a Paca Carmona entre nosotros?!» Alla vamos…»Siii! aqui estamos!» jeje

    Es original hacer el robot con piezas de Lego. La verdad que habia robots que estaban muy currados tanto por fuera (recuerdo uno que lo habian tunedado como un Snorkel jj) como «por dentro» (no hay mas que ver el 2º video).

    Yo sali un par de veces por que se atascó con la cinta, ¡estaba mal pegada! jeje hasta que se lio y nos mandaron a casa de forma amable «¡un fuerte aplauso para Paca Carmona!» jaja

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