Como muchos sabréis, desde la semana pasada se viene criticando desde varios medios de comunicación y redes sociales la «entrevista» en La Noria a la madre del «Cuco» (implicado en la desaparición de Marta del Castillo), numerosos periodistas han puesto el grito en el cielo e incluso los patrocinadores del programa (muchos de ellos) han retirado sus productos de lo que consideraron un muy desafortunado evento.

La polémica ya no es tan sólo la entrevista en sí, si no que además quedó aderezada (presuntamente) con la jugosa cantidad de 10.000 euros que Rosalía García cobró por sus declaraciones en La Noria. Todo esto fue lo que desató la controversia en Facebook y Twitter, ¿todo vale por la audiencia? Y entramos en un debate circular, en el típico ejemplo de la pescadilla que se muerde la cola: todos o casi todos repudiamos la entrevista a la madre del Cuco y nos parece abominable que encima se le pague por ello pero, y aquí es donde me asaltan decenas de dudas…

¿por qué tuvo un 22% de audiencia?
¿por qué lo vieron más de 2 millones de personas?
¿debemos castigar y criticar a una cadena que ofrece a la audiencia lo que quiere ver?
¿no hay otra opción?
¿cuál son los límites de la televisión?
¿cuán lejos se puede llegar?
¿quién debe poner los límites, el espectador o el medio de comunicación?
¿somos nosotros quienes estamos creando esta «televisión»?

Me gustaría saber vuestra opinión al respecto e iniciar un debate abierto, ¿todo vale por la audiencia?

Imagen | 20minutos

Publicado por De Cabo

Amante de la tecnología, la innovación y la inversión, director del que llamo "vuestro blog" y fan de la gente que sabe de lo que habla.

Únete a la conversación

5 comentarios

  1. Muy buenas, contestando a tus interrogantes sobre un hecho del que admito que no tenía ni idea, de no ser porque lo has sacado a colación en el blog.

    ¿por qué tuvo un 22% de audiencia?
    – Porque la inmensa mayoría de la gente carece de sentido común.

    ¿por qué lo vieron más de 2 millones de personas?
    – Ídem respuesta que la pregunta anterior.

    ¿debemos castigar y criticar a una cadena que ofrece a la audiencia lo que quiere ver?
    – Vaya pregunta más ambigua. ¿Quién es La Audiencia? Todo aquel potencial espectador, o sólo los consumidores de tele-basura? Yo creo que la mejor forma de actuar ante un canal semejante es no viéndolo. No hay que malgastar un ápice de energía ni en castigarlo ni en condenarlo.

    ¿no hay otra opción?
    – Por supuesto que hay infinidad de opciones: Internet, cambiar de canal, programación veraz y contrastada, crearse uno mismo su propia opinión de las cosas…

    ¿cuál son los límites de la televisión?
    – Aquellos que el espectador establezca.

    ¿cuán lejos se puede llegar?
    – Creo que esta pregunta es equivalente a la anterior, por lo que me remito a mi contestación anterior.

    ¿quién debe poner los límites, el espectador o el medio de comunicación?

    – Al margen de aspectos legales, es cada uno como espectador quien te que establecer los límites.

    ¿somos nosotros quienes estamos creando esta “televisión”?
    – Yo, desde luego, no en absoluto. Creo que hay muchas fórmulas de televisión atractiva sin tener que recurrir a la carnaza mediática. Quien crea ese tipo de televisión son los directivos de dicha cadena y el resto de trabajadores que directa o indirectamente trabaja en ella. Los espectadores que consumen esa televisión son los que sostienen ese modelo de negocio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.