San Francisco es una ciudad fascinante y distinta al resto de los Estados Unidos. No es mi intención hacer un artículo que se parezca a una guía de viajes, simplemente quiero compartir con vosotros algunas de las cosas que me he traído de vuelta a España (y no me refiero al iPhone).

Golden Gate bridge


San Francisco es grande, realmente enorme, y caminar de una manzana a la siguiente puede llevarnos bastante tiempo. Si a eso le añadimos el desnivel que tienen algunas de sus calles hacen que no sea un sitio cómodo para recorrer a pie, sin embargo, pasear tranquilamente por calles como Marina Boulevard es un auténtico placer, casas increíbles a un lado, el mar al otro, y de frente el Golden Gate.

El tema de las cuestas imposibles de algunas de sus calles es curioso, ya que después de ser casi destruida por completo por el terremoto de 1906 se decidió reconstruir la ciudad usando una cuadrícula, sin tener en cuenta la orografía del terreno, y dado que en los límites de San Francisco hay más de 50 colinas, muchas calles tienen pendientes de más del 20%. Esto causó problemas durante mucho tiempo, pero ahora es uno de los símbolos de la ciudad, Lombard street y los trenes arrastrados por el cable son producto de esta curiosa forma de urbanizar.

El Goden Gate es el tópico, es lo turístico, no es el puente más largo ni el más antiguo de la ciudad, pero sin duda es uno de los puentes más bonitos del mundo. Tanto la estructura en sí, como su entorno son dignos de ver, y ya que lo cruzáis aprovechad y acercaos a Sausalito, una pequeña ciudad repartida en la ladera de una montaña mirando directamente a la Bahía y con las mejores vistas de San Francisco que podáis imaginar.

San Francisco desde Sausalito

Sin salir de la ciudad es también digno de visitar el China Town, más grande que el de New York, y que te hace sentir en el centro de China. No en vano la comunidad asiática de esta zona de Estados Unidos es de las más grandes del mundo. Como curiosidad comentar que en San Francisco también existe un Japan Town, y lo que ambos sitios tienen en común es lo bien que se come y por un precio muy razonable.

En realidad esto es una constante en toda la zona, la variedad de restaurantes y la calidad de sus cocinas es realmente increíble, casi tan increíble como lo asequible que es darse un buen homenaje en un buen local. Lo único que es más caro que en España es el vino por el tema de los impuestos, como ocurre en todo el país. Una sugerencia, la comida asiática es excelente en todo China Town y cualquier sitio es un acierto si os gusta lo exótico, pero yo os recomiendo el restaurante Tamarine (546 University Ave, Palo Alto), un restaurante vietnamita sorprendente pero con una comida simplemente exquisita.

Fuera de la ciudad os recomiendo dos cosas para hacer que merecen la pena. La primera es visitar Napa Valley. Podéis ir al centro de turismo del pueblo, coger información de los viñedos que os apetezca visitar (os darán toneladas de folletos) y recorrerlos disfrutando del paisaje. Da igual que no os guste el vino, el valle es precioso y los edificios merecen la pena de por sí, hay desde un castillo, villas de la toscana, cortijos españoles con un gusto exquisito, hasta un palacio persa con botellas de vino cuyos tapones son huevos de Fabergé, lo máximo en lujo y horterada.

California State Route 1

Lo segundo es recorrer la California State Route 1, una carretera que recorre gran parte de la costa del Pacífico dentro del estado de California. La carretera bordea el océano y está llena de curvas y acantilados, las vistas en muchos de sus tramos son impresionantes, y os recomiendo especialmente el conducir por ella al atardecer, la puesta de sol es un auténtico espectáculo. Recomendado llevar pastillas para el mareo, si lo visitáis me daréis la razón en esto.

San Francisco es insegura en muchos de sus barrios, imposible de ser recorrida a pie y su tráfico es simplemente caótico a casi cualquier hora, sin embargo tiene un encanto mezcla de sabor europeo y asiático, que la convierte en uno de los sitios del mundo que no hay que perderse.

Salud y República!

Publicado por Call me Ishmael

Call me Ishmael. Some years ago - never mind how long precisely - having little or no money in my purse, and nothing particular to interest me on shore, I thought I would sail about a little and see the watery part of the world. It is a way I have of driving off the spleen, and regulating the circulation. Whenever I find myself growing grim about the mouth; whenever it is a damp, drizzly November in my soul; whenever I find myself involuntarily pausing before coffin warehouses, and bringing up the rear of every funeral I meet; and especially whenever my hypos get such an upper hand of me, that it requires a strong moral principle to prevent me from deliberately stepping into the street, and methodically knocking people's hats off - then, I account it high time to get to sea as soon as I can. This is my substitute for pistol and ball. With a philosophical flourish Cato throws himself upon his sword; I quietly take to the ship. There is nothing surprising in this. If they but knew it, almost all men in their degree, some time or other, cherish very nearly the same feelings towards the ocean with me.

Únete a la conversación

7 comentarios

  1. Yo, de los yueseis sólo conozco NY y el área de alrededor.

    Por lo que cuentas no tiene demasiado que ver SF con NY, no?

    A ver si me las apaño para escapar p’allá…

    Salud y república también p’a ti, camarada.

    Dimitri.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.